AMOR SIN CONDICIONES (3)



Todo crecimiento necesita amor, pero amor incondicional.
Si el amor impone condiciones, el crecimiento no será posible porque esas condiciones se interpondrán.
Amemos incondicionalmente, no pidamos nada a cambio.
Recibiremos mucho sin necesidad de pedirlo, no seamos mendigos.
En el amor seamos como un emperador. Solamente demos y observemos qué ocurre: recibiremos mil veces más.
Pero tenemos que aprender el truco. De lo contrario seguiremos siendo avaros; daremos un poco y esperemos recibir algo, y esa espera y esa expectación destruirán toda la belleza de nuestros actos.
Cuando estemos aguardando y esperando, la otra persona siente que somos unos manipuladores. Puede que lo diga o no, pero siente que somos unos manipuladores.
Y cuando uno siente que la otra persona está intentando manipularla, se rebela contra ello porque va contra la necesidad interior del alma, porque contamina la libertad.
Ya no somos el fin, estamos siendo utilizados como un medio. Y el acto más inmoral del mundo consiste en utilizar a otra persona como un medio.
Cada ser es un fin en sí mismo. El amor debe tratarnos como un fin en nosotros mismos.
Cuando se espera o se genera una expectativa de que recibiremos a cambio, deja de ser amor incondicional y no nos deja crecer.
Cariños y sonrisas
Irene

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