"DIETA" PARA QUE CUIDEMOS NUESTRA SALUD MENTAL

Ustedes saben que nuestra salud se puede dividir en salud mental y salud física. Las dos están interrelacionadas. Cuando cuidamos de la física también estamos cuidando de nuestra salud psicológica. Una dieta sana y hacer deporte de forma regular, suma puntos para mantener una mente fuerte.
Pero hay rutinas y costumbres que inciden directamente en nuestra salud mental y nos hacen más resistente frente a los ‘ataques’ que podemos sufrir en este área.
Es habitual restarle importancia a aquellas actividades que nos protegen frente a los malestares psicológicos y suelen ser las primeras en caer de nuestra agenda por falta de tiempo o, simplemente, porque no les damos la importancia que tienen.
¿Cuántas veces hemos dejado de vernos con nuestros amigos porque llevamos toda la semana estresad@s, cansados y nos quedamos tirado/a en el sofá viendo cualquier cosa en la tele?
¿Sabemos qué "remedios" son necesarios para mantener una buena salud mental?
  1. Cuidemos las amistades. Tener una o dos amistades de calidad con las que quedar para tomar un café, un traguito y hablar del día es suficiente para fortalecer nuestra salud mental. Ejercitamos el cerebro, nos relajamos y segregamos las hormonas encargadas de aumentar tus niveles de felicidad.
  2. Tengamos una afición: Son las primeras en caer de nuestra dieta diaria y son de las más importantes para mantener una buena salud mental. Aficiones que suponen aprender una nueva habilidad como tocar un instrumento o dibujar, tejer o aprender un idioma, ejercitan nuestra mente y refuerzan nuestra autoestima.
    Haz algo diferente: Nos parece fácil tener un plan, una rutina. Nos da calma, pero puede llegar a aburrir. Trata de meter algo diferente en tu día o en tu semana.
  3. Cambiemos nuestro camino de vuelta a casa yendo por el que nos permite, por ejemplo, ver el mar (aunque sea más largo) o pasar por la plaza.
  4. ¡Rétémonos! Seguro que hay un montón de cosas a las que les tenemos miedo. Pongámonos la meta de hacerlas. Ya sea saltar en paracaídas, comer algo a lo que le tienes asco o hablar con esa persona con la que llevamos tiempo deseando contactar. 
  5. Léamos: leer tiene numerosos beneficios en nuestra salud mental. Es un ejercicio buenísimo para el cerebro. Reforzamos la atención sostenida y la memoria. Además, tenemos el privilegio de poder “meternos” en la piel de otros, pudiendo sentir y ver el mundo como otra persona, enriqueciendo nuestro repertorio emocional.
  6. Conozcamos a gente nueva (y cuánto más diferente sea de nosotros…¡mejor!): Aprendemos otras formas de interpretar la realidad y de responder ante la misma situación, nos ayuda a ver nuevas perspectivas y a tener una mente más abierta.
  7. Viajemos. No hace falta irse lejos o visitar lugares exóticos, ni tampoco que sean largas y caras. Pasar un par de días en un lugar cercano, nos dará la oportunidad de conocer costumbres diferentes a las nuestras. Nos sorprenderemos de lo que podemos aprender a pocos kilómetros de tu casa. 
Como ven es una "dieta" bastante fácil. Espero que la pongan en práctica
Cariños y sonrisas
Irene




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