LA MANIPULACIÓN POR LA CULPA

Un ejemplo muy común de culpa es cuando en muchas ocasiones hemos ido a sitios donde no queremos ir y solo porque alguien querido nos lo ha pedido.
Hemos escogido ir aunque no queramos antes que tener el malestar de decirle que no.
Los conocidos experimentos del tipo de apego muestran la reacción de un niño que esta jugando tranquilamente en una habitación y su madre se marcha, inmediatamente el niño deja el juguete y empieza a buscarla con miedo y angustia, hasta que explota llorando, no puede sostener ese abandono. Y esta angustia, este miedo, sigue con nosotros a lo largo de nuestra vida.
El ser humano tiene un miedo primario a la exclusión social, al abandono.
Este tipo de culpa, no es otro que un intento y decisión temprana e insana de evitar un enfrentamiento con nuestros seres más queridos por temor a perderlos.
La culpa es una de las armas más poderosas para dominar y controlar al otro, para conseguir que el otro actúe como nosotros queremos, es casi comparable al miedo como elemento controlador, pero mas elaborado, menos primitivo, en el sentido de que hay reglas, elaboraciones y juegos psicológicos.
Un ejemplo sería mi madre que después de haber cocinado toda la mañana, ¿Cómo me marcho y no me quedo a comer?
La regla implícita es que aunque yo no se lo haya pedido, aunque no me venga bien, si ella ha cocinado para mí, yo elijo quedarme a comer antes que sostener la culpa de decirla que no.
La diferencia en este ejemplo entre una persona con un sentimiento de culpa dominante y que cede al chantaje emocional es que siempre entra en ese juego, que no puede decir que no a pesar de su voluntad de no querer, la persona que es autónoma y autosuficiente es capaz de valorar sus deseos y sus opciones en cada momento y quedarse a comer o no según la ocasión.
No se trata tampoco de no valorar ni agradecer ese acto de cuidado, sino de no entrar en el juego de la manipulación.
Cariños y sonrisas
Irene








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