PARA SER MÁS FELICES DEBEMOS EVITAR LOS MALABARISMOS MENTALES

Los investigadores Shenk y Dweck lo expresan así: “La persistencia nos reconecta el cerebro y nos ayuda a tener éxito”

Crearnos una rutina diaria, con un objetivo concreto para cada día marca la diferencia en nuestro bienestar y resultados. 
Nos permite sentirnos satisfechos por lo que hemos conseguido o, incluso, poder valorar qué ha pasado si no los hemos alcanzado y retomar la situación.
La casi totalidad de personas que avanzan con sus proyectos, en cualquier ámbito: empresarial, deportivo, educativo… trabajan enfocados en sus objetivos a través de rutinas diarias. 
No se trata de nos diseñemos una cárcel horaria de la que no se podamos escapar, al contrario, tener predefinido qué debemos hacer nos aporta tranquilidad por saber que estamos haciendo lo que debemos y que vamos por el buen camino.
¿Imprevistos? Puede haberlos, cuando ocurran basta con elegir que es más importante en ese momento y dejar pasar el resto o bien reprogramar alguna actividad.
Nuestro enemigo es la inercia, seguir haciendo lo mismo un día y otro sin pararnos a pensar si realmente esas actividades son las que más nos pueden ayudar.
La segunda parte consiste en hacer sólo una cosa cada vez. Por mucho que digamos que la mujeres somos “multitarea”, en el fondo sabemos que no es así. El cerebro funciona mejor centrándose en una sola tarea cada vez.
Se ha demostrado recientemente que el cerebro humano carece de suficiente nivel de atención para poder realizar de modo correcto varias tareas a la vez.
«Un hombre capaz de conducir de forma segura mientras besa a una joven hermosa, simplemente, no presta al beso la atención que se merece.» La cita, cuando menos curiosa, se atribuye a Albert Einstein.
Cariños y sonrisas
Irene





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