NO SEAMOS AUTÓMATAS

Muchas veces nuestros días se vuelven automáticos: nos despertados, nos duchamos, desayunamos, vamos al trabajo, volvemos, cenamos y dormimos.
Y por consiguiente, es muy común terminar el día con una sensación de vacío; nos desocupamos de todo y al momento de dormir solo pensamos y no estamos conformes con nuestra vida.
Si pensamos que este es solo un día más en nuestra vida, nos equivocamos, no es solo otro día, es el único día que se nos ha otorgado, el hoy; la vida nos lo ha permitido, es un regalo, es todo lo que tenemos aquí y ahora, y la única respuesta apropiada a ese regalo es disfrutarlo, agradecerlo, en una palabra, vivirlo.
Nuestra mente gasta alrededor del 70% de su tiempo reproduciendo memorias y creando escenarios de “momentos perfectos”, es solo un 30% de nuestro tiempo en el que realmente estamos viviendo nuestro presente.
Siempre se ha dicho: “seré feliz cuando consiga jubilarme del trabajo” “cuando logré llegar a la meta seré feliz” “hasta que tenga un día para descansar podré ser feliz”; muchas personas se ponen a sí mismos condiciones a su felicidad.
Nunca debemos de pensar en la felicidad como una meta cuando esta puede perfectamente estar en todo el camino.
La felicidad en una meta dura solo un momento o unos pocos minutos y no más que eso, pero la felicidad en el camino durará toda tu vida.
Cariños y sonrisas
Irene

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