SEAMOS FÍSICAMENTE POSITIVOS

Si cambiamos nuestros hábitos físicos o corporales, nuestra  mente será la siguiente en cambiar.
Para sentirnos más felices en general, enfoquémonos en nuestro físico de forma positiva. Practiquemos una buena postura, parémonos derechos y mantengamos los hombros hacia abajo y hacia atrás.
Si utilizamos la postura correcta, inmediatamente nos sentiremos mejor.
La próxima vez que notemos que nos sentimos con poca energía, observemos cómo estamos parados o sentados. Es muy probable que nos descubramos con la espalda curva hacia adentro y los hombros caídos, esto impide una buena respiración, lo que a su vez nos puede hacer sentir nerviosos, incómodos y con poca energía.
Con una buena postura la espalda debe estar relajada y no debe haber tensión en los músculos. La espalda debe mantenerse erecta como si un hilo tirara de ella.
Si nos desplomamos, nos sentiremos más negativos.
Y sonriamos con más frecuencia.
Al sonreírle a las otras personas, no solo conseguiremos que nos devuelvan la sonrisa, sino que también convencerá a nuestro cuerpo de que está más feliz.(está comprobado científicamente!!!)
Cariños y sonrisas
Irene

 

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