DEJEMOS DE AMAR DEMASIADO

Dejemos de poner nuestras propias necesidades en un segundo plano.
La cosa más dolorosa es perdernos a nosotros mismos en el proceso de amar a alguien demasiado (pareja, padres, hijos, hermanos), y olvidar que también somos especial.
Sí, amemos y ayudemos a los demás, pero ayudémonos a nosotros mismos también.
Acordémonos lo que se dice en el plan de seguridad de los aviones: Si se despresuriza la cabina y caen las mascarillas de oxígeno, primero póngase la suya y luego ayude al que está al lado.
Si alguna vez hubo un momento para seguir nuestra pasión y hacer algo que nos importe a  nosotros, hay que dejar de posponerse y ese momento es ahora.
Cariños y sonrisas
Irene

 

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