DEJEMOS DE CULPAR A LOS DEMAS DE NUESTROS PROBLEMAS

Cada vez que creemos que los demás son los “culpables” de lo que ocurre en nuestra vida, estamos arrojando nuestra “participación” debajo de una alfombra.
Estamos diciendo que nuestra vida es un escenario en el que no queremos estar.
La capacidad de alcanzar tus sueños depende de nuestra capacidad de hacernos responsable de nuestra vida.
Cuando culpamos a los demás de lo que nos pasa, estás rechazando esta responsabilidad: Le damos poder a otros sobre una parte de nuestra vida.
Echarle la culpa a los demás es lo más gratificante en aquellos momentos de desesperación! Es comodísimo!
Cuando nos enfrentamos a conflictos en las relaciones, a nadie le gusta asumir la culpa… y por eso recurrimos a echársela a los demás.
A nosotr@s nos quedará argumentar nuestro papel de pobrecit@s, de mendigar suerte al mundo y de sufrir por haber caído en una trampa.
Pero, ¿qué ganamos con eso? ¿Para qué queremos ser mártires? ¿Acaso esa es nuestra misión en el mundo? ¡Por supuesto que no!
Nada, absolutamente nada de lo que nos sucede, tiene que ver con los demás. TODO pasa por nuestro pensamiento.
Sé que resulta difícil de entender (y más si estamos pasando por un momento de dolor, traición, separación o desamor…) pero todo lo que sentimos ahora mismo, es generado por nuestra cabeza.
Somos los responsables de  nuestro bienestar y de nuestro malestar.
Sólo  nosotr@s tenemos autoridad en nuestra vida, y nadie más.
La buena noticia es que si descubrimos por qué actuamos de tal o cual forma, pronto dejaremos de arrojar “mugre” hacia fuera, y podremos limpiarnos de tóxicas emociones que nos atan en la vida.
Cariños y sonrisas
Irene

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