DEJEMOS DE PERDER NUESTRO TIEMPO EXPLICANDO NUESTRAS RAZONES A LOS DEMAS

Nuestros amigos no lo necesitan, ya nos conocen y seguro que ya saben nuestras razones y nuestros enemigos ni siquiera lo creerán.
Sólo hagamos lo que nuestro corazón  y el actuar ético nos diga que es correcto.
Además,  no podemos convencer a todo el mundo ni gustar a todo el mundo.
Cariños y sonrisas
Irene

 


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