3ª; SERENIDAD

3.        Serenidad: 
Es cuando sueltas ese largo suspiro porque estás en una situación de lo más agradable y adecuada; por ejemplo, pasearte en la playa o meterte en la cama. 
Cuando nuestro cuerpo se estresa o se agita, se activa automáticamente la adrenalina, hormona que nos prepara para defendernos, que nos predispone especialmente para atacar.
A mayor ansiedad, angustia, miedo, etc., menos control tendremos para mantenernos (física y mentalmente) serenos y templados, y como si de una fórmula matemática se tratara, mayor será la tendencia a precipitarnos, violentarnos, y estallar al llegar al límite de nuestra tolerancia.
La tranquilidad, la serenidad y la calma, nos ayudarán a conseguir el beneficioso lujo de acumular sosiego.
Y el sosiego nos ayudará a prestar y prestarnos atención, a reflexionar, a observarnos hacia adentro, evaluando nuestro comportamiento, o bien de forma contemplativa (valorando y apreciando el mundo exterior que nos rodea y sus circunstancias.
Detengámonos, meditemos unos minutos diarios para ejercitar la calma, la quietud , la paz.
¿Cuándo últimamente has experimentado serenidad?
Cariños y sonrisas
Irene


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