Buen Día, Feliz sábado! Disfrutenlo, sepan gozar de las pequeñas cosas!
Hoy vamos a seguir con la importancia de la Inteligencia Emocional en el diario vivr y le vamos a dar especial énfasis a su relación del amor.
En general, los seres humanos somos capaces de comunicar emociones e identificar pensamientos propios que pueden ser causa de actitudes positivas o negativa
"El término "inteligencia emocional" es necesario que sea conocido por toda persona, ya que en cualquier tipo de relación puede ser aplicada, para beneficiar tanto a una situación de pareja como laboral o bien entre familares y amigos.
La inteligencia emocional y la empatía
Para ubicar ambos conceptos es necesario darse cuenta de con qué facilidad pasan desapercibidos los detalles de nuestro comportamiento con el diario correr de la vida. Si pensáramos en ponernos en los zapatos del otro, la relación entre los seres humanos se facilitaría, ya que es cotidianamente se entra en contacto con otras personas -cualquiera que sea la relación que tengamos- y es necesario crear empatía con ellos; es decir, ponerse en su lugar.
La inteligencia emocional no es otra cosa que pensar y razonar de una manera ordenada y positiva e involucrar al amor en nuestros pensamientos y acciones.
El famoso filósofo y matemático francés Rene Descartes llegó a una conlcusión interesante: “pienso, luego existo”. Justamente en el sentido de que las evidencias de la razón se manifiestan como ideas claras y distintas. Para este filósofo, la persona tiene el poder de pensar y decidir.
Inteligencia y amor
La inteligencia emocional tiene una relación muy estrecha con el ser interior, en cuanto a que incluye la capacidad de razonar y de procesar las emociones, pero también incluye la experiencia del amor, que todos los seres humanos conocemos y buscamos incansablemente.
Aunque algunos estudios realizados se han enfocado a las diferencias que existen entre el cerebro de un hombre y de una mujer, como personas pensantes, emocionales y entregadas al amor, ambos encuentran un espacio común y donde pueden y deben ocupar el mismo nivel de comprensión humana.
Qué es el Amor
• Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y la unión con otro ser.
• Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y de la que esperamos reciprocidad y afecto.
• Sentimiento de entrega, inclinación a alguien o algo.
Esmero con que se trabaja una obra deleitándose con ella.
Qué es la inteligencia
• Capacidad de entender o comprender.
• Capacidad de resolver problemas.
• Habilidad, destreza y experiencia.
• Una cualidad que se va formando en el camino, ya que la experiencia es importante
Una persona que no puede ser inteligente emocionalmente, tiene incapacidades o discapacidades psicológicas que le crean un sentimiento de inferioridad, el cual, en muchas ocasiones, se convierte en la motivación para sobreponerse a esa discapacidad y crecer.
El complejo de inferioridad o baja autoestima aparece cuando las propias carencias no ayudan a la persona a salir adelante. El amor y el trabajo (esfuerzo) son inseparables, ya que usualmente se trabaja por lo que se ama.
¿Cómo ser una persona emocionalmente inteligente?
Para conseguir desarrollar la inteligencia emocional es necesario realizar una serie de ejercicios de conocimiento personal, los cuales resultan de gran utilidad para superar una forma de ser negativa o poco inteligente. Es importante:
• Conocer y manejar nuestras emociones.
• Automotivarnos en la realización de actividades positivas.
• Desarrollar la empatía con los demás (ponerse en los zapatos de otros).
• Comunicar emociones (claramente, sobre la verdad, sin violentarse).
• Identificar pensamientos propios (positivos y negativos).
• Corregir los negativos.
• Escuchar sin pensar previamente o con prejuicios, sobre algo real y concreto; de existir evidencias concretas y objetivas, claras y verdaderas para pensar diferente, será la única opción que se tenga para ratificar un pensamiento basado en la realidad".
Si actuaramos con inteligencia emocional en las relaciones humanas, lo que implica mejorar los pensamientos para que tengan verdadera interpretación sobre los hechos y cuidar de la intromisión de los pensamientos negativos sería fomentar nuestra salud mental y, por lo tanto, ser más felices.
Traten de hacerlo en forma constante y haremos nuestra vida más placentera y tambén la de quines nos rodean
Carriños y muchas sonrisas
Irene
PSICÓLOGA CLÍNICA DE ADOLESCENTES Y ADULTOS Y TALLERES DE FELICIDAD Y DESARROLLO PERSONAL. +569 81368719 RENACA. VINA DEL MAR
sábado, 8 de enero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
Mejore su vida controlando su mente
Cómo ya saben, el ser humano tiene la posibilidad de generar pensamientos positivos o negativos, así que podemos aprender a utilizar adecuadamente ese poder mental. Las personas que han dado un giro a su vida por manejar adecuadamente el poder de sus pensamientos han obtenido excelentes resultados, porque su optimismo, seguridad, esperanza y compromiso les ha permitido realizar lo anhelado.
Actitud positiva
El dr. Daniel Goleman, autor de varios libros sobre inteligencia emocional, afirma: “Los individuos que no pueden poner cierto orden en su vida emocional libran batallas interiores que sabotean su capacidad de pensar con claridad.” Por lo mismo, aunque en la vida se presenten situaciones difíciles, no hay que caer en el error de pensar en recuerdos tristes todo el día, ya que sería un desgaste mental.
Por el contrario, nos beneficia esforzarnos en mantener el control de las emociones, pues cada problema es una oportunidad para crecer. Si aceptas esta afirmación podrás comenzar una nueva vida, porque con actitud positiva se activa nuestra fuerza interior, que permite lograr un mejor futuro.
Así como se aprende la biología, el español o las matemáticas, también se puede aprender a controlar la mente. Sin embargo, esta habilidad no se ejercita de un día para otro, puesto que todo nuevo hábito se desarrolla con el tiempo; pero si perseveras y prácticas constantemente, lo lograrás.
Ejercicios para ser dueños de nuestras emociones
•Vivir el presente: no pierdas el tiempo, quejándote de los males del pasado.
•Cree en ti: si piensas que lograrás tus metas, así será. “Si tenéis fe, nada será imposible para vosotros” (Mateo, 17:20).
•Sonríe siempre. No cuesta nada y tiene varios efectos: enamora, es una gesto de amistad, es bueno para el corazón, aleja los sentimientos negativos y evidentemente mejora tu vida y tu entorno.
•Lee libros o revistas sobre la felicidad: te ayudará a cambiar tu visión del mundo.
•Adopta una frase significativa y prográmala siempre en tus labores del día. Si eres cristiano, puedes elegir una como “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”(Rom. 8).
•Duerme placenteramente: no pienses en situaciones difíciles, para que el sueño sea reparador.
Eliminar la preocupación y la ansiedad
Finalmente, procura mejorar internamente, porque tus pensamientos se graban en el subconsciente, se manifiestan en la conciencia y se ejecutan en las acciones, así que escoge sabiamente el camino que te guiará a la dirección correcta, porque cada uno es responsable de su vida.
Sabiduría al alcance de todos
Sin duda, el verdadero secreto para ser feliz es programarse solo con pensamientos positivos; por consiguiente, elimina de la mente la preocupación, el sufrimiento y la ansiedad, pues lo único que se obtiene son energías negativas que perjudicarán tu salud mental y física.
¡Todo comienza por ti! Hazte cargo de tu visa, decide hacia donde quieres ir!
Cariños y sonrisas
Irene
Actitud positiva
El dr. Daniel Goleman, autor de varios libros sobre inteligencia emocional, afirma: “Los individuos que no pueden poner cierto orden en su vida emocional libran batallas interiores que sabotean su capacidad de pensar con claridad.” Por lo mismo, aunque en la vida se presenten situaciones difíciles, no hay que caer en el error de pensar en recuerdos tristes todo el día, ya que sería un desgaste mental.
Por el contrario, nos beneficia esforzarnos en mantener el control de las emociones, pues cada problema es una oportunidad para crecer. Si aceptas esta afirmación podrás comenzar una nueva vida, porque con actitud positiva se activa nuestra fuerza interior, que permite lograr un mejor futuro.
Así como se aprende la biología, el español o las matemáticas, también se puede aprender a controlar la mente. Sin embargo, esta habilidad no se ejercita de un día para otro, puesto que todo nuevo hábito se desarrolla con el tiempo; pero si perseveras y prácticas constantemente, lo lograrás.
Ejercicios para ser dueños de nuestras emociones
•Vivir el presente: no pierdas el tiempo, quejándote de los males del pasado.
•Cree en ti: si piensas que lograrás tus metas, así será. “Si tenéis fe, nada será imposible para vosotros” (Mateo, 17:20).
•Sonríe siempre. No cuesta nada y tiene varios efectos: enamora, es una gesto de amistad, es bueno para el corazón, aleja los sentimientos negativos y evidentemente mejora tu vida y tu entorno.
•Lee libros o revistas sobre la felicidad: te ayudará a cambiar tu visión del mundo.
•Adopta una frase significativa y prográmala siempre en tus labores del día. Si eres cristiano, puedes elegir una como “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”(Rom. 8).
•Duerme placenteramente: no pienses en situaciones difíciles, para que el sueño sea reparador.
Eliminar la preocupación y la ansiedad
Finalmente, procura mejorar internamente, porque tus pensamientos se graban en el subconsciente, se manifiestan en la conciencia y se ejecutan en las acciones, así que escoge sabiamente el camino que te guiará a la dirección correcta, porque cada uno es responsable de su vida.
Sabiduría al alcance de todos
Sin duda, el verdadero secreto para ser feliz es programarse solo con pensamientos positivos; por consiguiente, elimina de la mente la preocupación, el sufrimiento y la ansiedad, pues lo único que se obtiene son energías negativas que perjudicarán tu salud mental y física.
¡Todo comienza por ti! Hazte cargo de tu visa, decide hacia donde quieres ir!
Cariños y sonrisas
Irene
jueves, 6 de enero de 2011
Sonríe para verte y sentirte mejor
Una de las cosas que más recomendamos en nuestro Taller es sonreir. Sonreir siempre, sonreir aún sin ganas porque la sonrisa, más allá de lo que creemos conocer y percibir, influye en nuestro estado físico y mental, haciéndonos sentir mejor.
Les incluyo este artículo que corroboras lo que nosotros usamos como técnica dentro del Taller de felicidad:
"Al sonreír flexionamos alrededor de 17 músculos que involucran zonas de la boca e incluso de los ojos. La sonrisa, según varios estudios, refleja los estímulos y se nace con ella; es decir, no es una reacción aprendida.
Independientemente de la cultura en la que una persona viva, la sonrisa es un gesto innato que expresa generalmente placer o alegría; sin embargo, también puede ser una expresión de ira, ironía e incluso ansiedad.
Las endorfinas y el bienestar
Las endorfinas son sustancias que produce el cerebro, capaces de paliar el dolor físico y emocional, así como contribuir a estados de enorme bienestar, durante y después de producida la risa.
En hospitales de muchos países se practica la sonrisa medicinal para tratar a pacientes con depresión e incluso aquellos que experimentan miedo ante una operación. El creador de la risoterapia fue Patch Adams, que utilizó la risa como medio terapéutico, y en la actualidad es aplicada como un tratamiento más.
Datos científicamente probados respecto a la sonrisa
Como ya sabemos, nacemos sabiendo sonreír. Es más, estudios científicos han documentado que los seres humanos comenzamos a reír ya desde el útero. También, añadiendo cifras a estos estudios, podemos indicar que el cerebro tarda tan sólo 0,01 segundos en procesar una situación que nos produzca una sonrisa.
Beneficios incuestionables de unas buenas risas
La risa es un buen masaje no solo para la cara, sino también para el estómago. Después de reír a carcajadas, los músculos se relajan y fortalecen. Igualmente, una sonrisa incide profundamente en el estado de ánimo, propiciando el buen humor, así como el ser más receptivos y positivos.
El poder de una sonrisa
Además de constatar que el sonreír es una conducta adquirida y que es altamente beneficioso para la salud, podemos añadir que es la mejor carta de presentación. Es como el imán inconsciente que habla de nosotros mismos y que ayuda a mejorar las relaciones personales. Ante una sonrisa en el momento adecuado, nadie se resiste.
Si concluimos que sonreír es gratis y además es el idioma universal, entenderemos que la risa debe cultivarse casi como un estilo de vida, el cual deberíamos experimentar mucho más a menudo de lo que solemos. Si sonreímos como hábito, veremos mejorado no solamente nuestro estado de ánimo y salud, sino también los de quienes nos rodean"
Sonrian siempre, sonrian por la vida y vean que divertido es estar de contramano con la gente, que siempre está con cara larga, como decía Mafalda, ese persona entrañable de un comic.
Cariños y sonrisas
Irene
Les incluyo este artículo que corroboras lo que nosotros usamos como técnica dentro del Taller de felicidad:
"Al sonreír flexionamos alrededor de 17 músculos que involucran zonas de la boca e incluso de los ojos. La sonrisa, según varios estudios, refleja los estímulos y se nace con ella; es decir, no es una reacción aprendida.
Independientemente de la cultura en la que una persona viva, la sonrisa es un gesto innato que expresa generalmente placer o alegría; sin embargo, también puede ser una expresión de ira, ironía e incluso ansiedad.
Las endorfinas y el bienestar
Las endorfinas son sustancias que produce el cerebro, capaces de paliar el dolor físico y emocional, así como contribuir a estados de enorme bienestar, durante y después de producida la risa.
En hospitales de muchos países se practica la sonrisa medicinal para tratar a pacientes con depresión e incluso aquellos que experimentan miedo ante una operación. El creador de la risoterapia fue Patch Adams, que utilizó la risa como medio terapéutico, y en la actualidad es aplicada como un tratamiento más.
Datos científicamente probados respecto a la sonrisa
Como ya sabemos, nacemos sabiendo sonreír. Es más, estudios científicos han documentado que los seres humanos comenzamos a reír ya desde el útero. También, añadiendo cifras a estos estudios, podemos indicar que el cerebro tarda tan sólo 0,01 segundos en procesar una situación que nos produzca una sonrisa.
Beneficios incuestionables de unas buenas risas
La risa es un buen masaje no solo para la cara, sino también para el estómago. Después de reír a carcajadas, los músculos se relajan y fortalecen. Igualmente, una sonrisa incide profundamente en el estado de ánimo, propiciando el buen humor, así como el ser más receptivos y positivos.
El poder de una sonrisa
Además de constatar que el sonreír es una conducta adquirida y que es altamente beneficioso para la salud, podemos añadir que es la mejor carta de presentación. Es como el imán inconsciente que habla de nosotros mismos y que ayuda a mejorar las relaciones personales. Ante una sonrisa en el momento adecuado, nadie se resiste.
Si concluimos que sonreír es gratis y además es el idioma universal, entenderemos que la risa debe cultivarse casi como un estilo de vida, el cual deberíamos experimentar mucho más a menudo de lo que solemos. Si sonreímos como hábito, veremos mejorado no solamente nuestro estado de ánimo y salud, sino también los de quienes nos rodean"
Sonrian siempre, sonrian por la vida y vean que divertido es estar de contramano con la gente, que siempre está con cara larga, como decía Mafalda, ese persona entrañable de un comic.
Cariños y sonrisas
Irene
miércoles, 5 de enero de 2011
Serenidad
Hoy el tema es la serenidad, ese valor que nos enseña a conservar la calma en medio de nuestras ocupaciones y problemas, mostrándonos cordiales y amables con los demás, sobre todo hoy en día que tenemos tantos problemas y asuntos que resolver, como si el principio de año, nos hubiera traido más cosas! Y a veces parece como si nadie se diera cuenta de todo lo que tenemos que resolver al mismo tiempo: trabajar, estudiar, encargarnos del hogar, ajustar nuestro presupuesto y seguir cumpliendo con nuestras responsabilidades y encima estar de nuen humor, poner buenas caras...
Parece imposible que en medio de tantas preocupaciones y contratiempos, podamos conservar la serenidad para resolver todo sin caer en la desesperación ni afectar a los demás con nuestra impaciencia.
Y que es lo que logra el hecho de mantener la serenidad?
Nos hace mantener un estado de ánimo apacible y sosegado aún en las circunstancias más adversas, esto es, sin exaltarse o deprimirse, encontrando soluciones a través de una reflexión detenida y cuidadosa, sin engrandecer o minimizar los problemas.
Cuando las dificultades nos aquejan fácilmente podemos caer en la desesperación, sentirnos tristes, irritables, desganados y muchas veces en un callejón sin salida. A simple vista, parecería que el valor de la serenidad podría dejarse sólo para las personas que tienen pocos problemas. Pero, en realidad, todos los tenemos, la diferencia radica en la manera de afrontarlos.
Con el fin de conocer mejor la importancia de la serenidad, primero debemos hacer conciencia de algunas realidades que nos impiden lograr desarrollar este valor con eficacia:
- No podemos abandonar nuestras ocupaciones habituales y escaparnos a algún lugar lejano para meditar con tranquilidad; dejarnos arrastrar por la tristeza; trabajar con menos intensidad, o esperar a que alguien tome nuestro problema en sus manos y lo resuelva.
- Toda dificultad se ve más difícil y más grave que las anteriores (máxime si en el momento se agrega a otras que ya tenemos).
- Nos empeñamos en encontrar la solución casi de manera simultánea al surgimiento del problema, Algunas veces se da, pero no siempre. Por lo general toda situación requiere un consejo o un análisis profundo y detenido.
- En estado de tensión, lo que hacemos es repasar una y otra vez las mismas cosas: las mismas palabras, las mismas opciones y los mismos pensamientos sin llegar a nada y aumentando nuestra ansiedad, perdiendo tiempo, energía y buen humor.
La serenidad no se da con el simple deseo, si así fuera, no tendríamos tiempo de sentirnos intranquilos o desesperados. Usualmente reaccionamos y actuamos por impulsos, privando a nuestra inteligencia de la oportunidad de conocer y dilucidar todas las aristas del problema. Revisemos cuatro ideas básicas para generar serenidad en nuestro interior:
- Evitar “encerrarse” en sí mismo: Encontramos mejores soluciones cuando buscamos el apoyo y el consejo de aquellas personas que gozan de nuestra confianza (los padres, un buen amigo, algún director espiritual, un profesor, etc.) , porque sabemos de antemano que su opinión estará siempre de acuerdo a la razón, la verdad y la justicia.
- Concentrarse en una labor o actividad: Parece contradictorio pensar en mantener la atención rodeados de tanta tensión y preocupación, pero es posible salir de ese estado encaminando nuestros esfuerzos a realizar nuestras labores con la mayor perfección posible. Lo que necesitamos es liberar nuestra mente, salir del círculo vicioso y estar en condiciones de analizar las cosas con calma. No existe mejor distracción que el propio trabajo y la actividad productiva.
- Gozar de la alegría ajena: Normalmente las personas que nos rodean se percatan de nuestro estado de ánimo. ¿Por qué volvernos chocantes y agresivos? Los hijos, el cónyuge, los compañeros de trabajo no tienen la culpa, tampoco son indolentes a nuestro sentir, simplemente intentan hacernos pasar un momento agradable, no debemos alejarnos, ni rechazar estas pequeñas luces que iluminan nuestro día. Escucha las anécdotas, sonríe, ayuda a tus hijos a hacer la tarea... ¡Aprovéchalos!
- Cuidarnos físicamente: Parece elemental y obvia esta observación, pero hay personas que se sienten afectadas de tal modo que dejan de comer y dormir por sus preocupaciones. Todos sabemos que las personas se vuelven más irritables ante la falta de alimento y descanso, por lo tanto, este descuido merma nuestra capacidad de análisis y decisión.
Seguramente todos hemos tenido la experiencia de “distraernos del problema” sin darnos cuenta; cuando volvemos a ser conscientes del mismo, nos sentimos liberados de la ansiedad y el pesimismo, es entonces cuando podemos pensar y decidir.
Como veran lograr la serenidad implica un trabajo, un esfuerzo, una decisión, y nos lleva a hacer a la persona más dueña de sus emociones, adquiriendo fortaleza no sólo para dominarse, sino para soportar y afrontar la adversidad sin afectar el trato y las relaciones con sus semejantes. Lo que a su vez, nos conduce en el camino de la felicidad, tomada en el sentido de la definimos en este blog.
Qué tengan un maravilloso día!!!
Cariños y sonrisas
Irene
martes, 4 de enero de 2011
Más consejos para lograr paz y serenidad
Aunque estas espiritualidades no nos sean comunes, siempre, todas, algo nos enseñan. No, por el hecho de no pertenecer a nuestra cultura les neguemos el poder transmitirnos algo. Leamos con tranquilidad, meditemos las enseñanzas y aprendamos de otras ideas:
• Espiritualidad de los Indios Americanos: Deja que la naturaleza sea tu maestra. Respeta y valora todo lo referido al ámbito natural, sean animales, plantas o la lluvia y el viento. Intenta pasar más tiempo en un ambiente libre, respira aire puro, cuida tus plantas y observa la conducta de los animales. Muchas veces la naturaleza nos envía señales sobre algo que queremos resolver, presta atención.
• Taoísmo: Fluye con la corriente. Muchas situaciones de nuestra vida nos impulsan a avanzar, reaccionar y hacer. Y muchas otras, en cambio, nos detienen y nos dejan “suspendidos” como simples observadores. Aprende a no querer controlarlo todo, a rendirte, aceptar y dejar ser. Practica la paciencia y la observación de lo que es, sin juzgarlo.
• Nuevo Pensamiento: Capta la visión que Dios tiene de tu vida. Sin duda las tareas cotidianas toman otra trascendencia cuando sabemos con certeza lo que Dios quiere que hagamos de nuestra vida, el llamado “propósito” o “misión” y que se relaciona siempre con un don natural que tenemos para ello. Dedica algunos minutos para meditar, pensar, sentir y anotar todo lo que surge de esas actividades. A veces se tardan años en descubrir la propia misión en el mundo, pero cuando sucede, todo cobra sentido.
Pero todas las tradiciones nos enseñan lo siguiente:
"Ofrécete al servicio de los demás. Encuentra la manera de ayudar a alguien que lo necesita. Si no te surge ese deseo, es quizás porque aún no has madurado, meditado u orado lo suficiente. En ese caso, date tiempo para seguir explorando en tu sabiduría y tarde o temprano, la bondad y la compasión aparecerán".
Acuérdense que cada acto bueno de ustedes, por más pequeño e insignificante que nos parezca, mejora el mundo en que vivimos.
Tratemos de hacer un mundo mejor para vivir en un mundo más bueno!!
Cariños y sonrisas
Encuentra tranquilidad y paz interior
Buen día, supongo que todos, como yo, están todavía con los apuros de fin de año, que ahora son los de principio de año y la preparación de las vacaciones. Por eso, me pareció que era bueno compartir con ustedes esta reflexión: Los ritmos vertiginosos de los tiempos actuales dificultan que se encuentre serenidad interior, pero a la vez aumentan el deseo de llegar a ella. Una buena manera de definir la serenidad es como un estado de profunda paz interior, tranquilidad y aceptación de cualquier acontecimiento que sucede en el afuera y en el adentro. Se relaciona con bienestar, alegría y felicidad. Es un estado de equilibrio y salud. "El camino de la sabiduría" En su libro “El camino de la sabiduría”, Sage Bennet propone nueve prácticas espirituales para lograr acercarnos o al menos rozarnos con esa serenidad perdida. Cada una de ellas ha sido adoptada de una corriente de pensamiento o religión diferente, demostrando una vez más que todas conducen a lo mismo. Así, ahonda en el budismo, el hinduismo hasta el cristianismo y las costumbres de los indios americanos. Rituales para alcanzar la paz interior Hinduismo: Crea un altar en tu hogar. Es necesario que reserves un pequeño espacio dentro de tu casa que puedas relacionar inmediatamente con la espiritualidad y lo divino. En él puedes poner velas, flores, fotos y otros objetos. Puede ser una mesita, un cuadro, el rincón de una habitación o una habitación entera. Lo importante es el significado que le hayas dado. Budismo:Medita y encuentra la paz interior. Olvídate de los prejuicios que existen sobre esta milenaria técnica, solo cierra los ojos y siente tu respiración durante algunos minutos. Nada más. Y nada menos.
- Islamismo: Entrégate a la oración. Ya sea que creas en Dios, en el universo o en algo diferente pero igual de divino, busca momentos en el día para conversar con ello. Puedes agradecer, pedir, razonar y, por qué no, discutir. No hay una manera correcta o incorrecta de rezar, y todas son igualmente beneficiosas.
- Cristianismo: Perdónate a ti mismo y perdona a los demás. Pocas acciones representan tanta liberación emocional como el perdón. Si sientes que aún no has perdonado a alguien, hazlo, y piensa también en los propios errores para poder perdonarte a ti mismo. Puedes hacerlo en persona, escribir una carta, hacer un regalo a quien quieres perdonar u ofrecerle tu ayuda. También es buen momento para pedir perdón si sientes que debes hacerlo.
- Judaísmo: Resérvate un tiempo para el descanso. Así como los judíos celebran el Sabbat para conectarse con Dios, es altamente rico y beneficioso elegir un día en la semana para detener la rutina diaria y pensar. Decide qué cosas están permitidas en tu día y cuáles no, adaptando el Sabbat a tus propias creencias. No hace falta que seas muy estricto, pero intenta prohibir todo lo que se relacione con el trabajo y las obligaciones. Sal a caminar, lee un libro inspirador, celebra en familia, ríe, juega con los niños.
Más consejos para lograr serenidad
- Espiritualidad de los Indios Americanos: Deja que la naturaleza sea tu maestra. Respeta y valora todo lo referido al ámbito natural, sean animales, plantas o la lluvia y el viento. Intenta pasar más tiempo en un ambiente libre, respira aire puro, cuida tus plantas y observa la conducta de los animales. Muchas veces la naturaleza nos envía señales sobre algo que queremos resolver, presta atención.
- Taoísmo: Fluye con la corriente. Muchas situaciones de nuestra vida nos impulsan a avanzar, reaccionar y hacer. Y muchas otras, en cambio, nos detienen y nos dejan “suspendidos” como simples observadores. Aprende a no querer controlarlo todo, a rendirte, aceptar y dejar ser. Practica la paciencia y la observación de lo que es, sin juzgarlo.
- Nuevo Pensamiento: Capta la visión que Dios tiene de tu vida. Sin duda las tareas cotidianas toman otra trascendencia cuando sabemos con certeza lo que Dios quiere que hagamos de nuestra vida, el llamado “propósito” o “misión” y que se relaciona siempre con un don natural que tenemos para ello. Dedica algunos minutos para meditar, pensar, sentir y anotar todo lo que surge de esas actividades. A veces se tardan años en descubrir la propia misión en el mundo, pero cuando sucede, todo cobra sentido.
- Todas las tradiciones: Ofrécete al servicio de los demás. Encuentra la manera de ayudar a alguien que lo necesita. Si no te surge ese deseo, es quizás porque aún no has madurado, meditado u orado lo suficiente. En ese caso, date tiempo para seguir explorando en tu sabiduría y tarde o temprano, la bondad y la compasión aparecerán.
Cariños y sonrisas
Irene
domingo, 2 de enero de 2011
El secreto de la felicidad: concepto, definición y significado
Vamos a empezar el año hablando de un tema que no por recurrente deja de ser tan importante en nuestras vida: la felicidad. No hay concepto definido para ella, no tiene una definición válida y aplicable a todos y cada uno de los seres humanos pero vamos a tratar, con la ayuda de un autor español que me gusta, Joan Montane Lozoya, de dar una aproximación:
"La felicidad es un camino que se construye con amor, solidaridad, autoestima, empatía y asertividad.
La meta de todo ser humano es ser feliz. O al menos debería serlo. Cada cual debe encontrar su propio camino con sus propios recursos, y para ello es básico el autoconocimiento, la autoestima y la consciencia de las propias necesidades.
Las bases desde las que partir hacia la conquista de la felicidad son múltiples. Destacan la autoestima, la asertividad, la personalidad, la honestidad o la inteligencia.
La felicidad no es grandiosa ni deslumbrante, excepto en la imaginación del infeliz; la felicidad, por encima de otras consideraciones, es un estado de ánimo. Podría decirse que una persona feliz lo es porque quiere serlo; una certeza que descansa en la propia autoestima. Una persona feliz está a gusto consigo misma, sin que por ello deba confundirse con el egocentrismo; es alguien que mira en su interior y extrae una imagen positiva. Justo lo contrario sucede con la infelicidad, que es fruto de una autoimagen negativa. Como decía Jean Paul Sartre: “La felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace”.
Adversidad, asertividad y felicidad
La felicidad no sólo es ausencia de desdicha; tiene su precio y requiere esfuerzo, valentía y asertividad. La felicidad es lucha y también resistencia, en este caso resistencia al desánimo. La vida es una carrera de obstáculos, en ocasiones de grandes obstáculos que pueden parecer insalvables. La capacidad para superar todo tipo de adversidades, lo que se ha dado en llamar resiliencia, es una de las cualidades del carácter que más afianzan el acceso y la permanencia en un estado de felicidad.
La riqueza y la felicidad
De todos es conocida la célebre frase: “El dinero no da la felicidad”. Aún así, da la impresión que pocos son los convencidos por esta máxima, y más en los tiempos que corren, donde el dinero parece ser un elemento indispensable a la hora de medir el grado de felicidad alcanzado. Sin duda el dinero no da la felicidad, a lo sumo puede servir para disfrutarla, o incluso para diversificarla, a pesar de que en el fondo sea todo un convencionalismo tan aceptado como ilusorio. La felicidad siempre parte de lo interno, de la propia autoestima; algo que la riqueza, como elemento puramente externo, sólo puede alimentar de un modo muy indirecto.
Componentes de la felicidad
Si fuera posible desmenuzar la felicidad para averiguar de qué está compuesta, con toda seguridad destacarían dos elementos básicos.
El 1° de ellos sería la propia persona; una persona con alta autoestima, capaz de dar amor, honesta consigo misma y con los demás y, en definitiva, autorrealizada. La felicidad, entonces, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.
El 2° es el proyecto vital en el que se cree por encima de todo; un proyecto que se mantiene firme y que reporta la ilusión sustentada por la perseverancia y que, a la postre, conduce al éxito y a la felicidad.
El amor y la felicidad
Si existe un factor que cualquier persona asocia sin dudarlo a la felicidad, este es el amor. Pero el amor también puede ser el artífice de la infelicidad más absoluta. Es evidente, entonces, que sin los elementos anteriormente descritos, el amor no garantiza la felicidad.
Ahora bien; no es menos cierto que si se prescinde del amor tampoco hay felicidad posible. El amor es la fuerza que posibilita todos los caminos y que hace que la vida tenga sentido. Asertividad y autoestima, aplicados al amor, son una garantía para la felicidad".
Todos los autores que hemos planteado durante el 2010 nos dicen cosas en común: que es un camino, que está dentro nuestro y que hay que hacer un esfuerzo, que es un trabajo propio el lograrolo. Bueno, que en el 2011 tengamos la decisión y la valentía de realizarlo!!!!
Cariños y sonrisas
Irene
"La felicidad es un camino que se construye con amor, solidaridad, autoestima, empatía y asertividad.
La meta de todo ser humano es ser feliz. O al menos debería serlo. Cada cual debe encontrar su propio camino con sus propios recursos, y para ello es básico el autoconocimiento, la autoestima y la consciencia de las propias necesidades.
Las bases desde las que partir hacia la conquista de la felicidad son múltiples. Destacan la autoestima, la asertividad, la personalidad, la honestidad o la inteligencia.
La felicidad no es grandiosa ni deslumbrante, excepto en la imaginación del infeliz; la felicidad, por encima de otras consideraciones, es un estado de ánimo. Podría decirse que una persona feliz lo es porque quiere serlo; una certeza que descansa en la propia autoestima. Una persona feliz está a gusto consigo misma, sin que por ello deba confundirse con el egocentrismo; es alguien que mira en su interior y extrae una imagen positiva. Justo lo contrario sucede con la infelicidad, que es fruto de una autoimagen negativa. Como decía Jean Paul Sartre: “La felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace”.
Adversidad, asertividad y felicidad
La felicidad no sólo es ausencia de desdicha; tiene su precio y requiere esfuerzo, valentía y asertividad. La felicidad es lucha y también resistencia, en este caso resistencia al desánimo. La vida es una carrera de obstáculos, en ocasiones de grandes obstáculos que pueden parecer insalvables. La capacidad para superar todo tipo de adversidades, lo que se ha dado en llamar resiliencia, es una de las cualidades del carácter que más afianzan el acceso y la permanencia en un estado de felicidad.
La riqueza y la felicidad
De todos es conocida la célebre frase: “El dinero no da la felicidad”. Aún así, da la impresión que pocos son los convencidos por esta máxima, y más en los tiempos que corren, donde el dinero parece ser un elemento indispensable a la hora de medir el grado de felicidad alcanzado. Sin duda el dinero no da la felicidad, a lo sumo puede servir para disfrutarla, o incluso para diversificarla, a pesar de que en el fondo sea todo un convencionalismo tan aceptado como ilusorio. La felicidad siempre parte de lo interno, de la propia autoestima; algo que la riqueza, como elemento puramente externo, sólo puede alimentar de un modo muy indirecto.
Componentes de la felicidad
Si fuera posible desmenuzar la felicidad para averiguar de qué está compuesta, con toda seguridad destacarían dos elementos básicos.
El 1° de ellos sería la propia persona; una persona con alta autoestima, capaz de dar amor, honesta consigo misma y con los demás y, en definitiva, autorrealizada. La felicidad, entonces, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.
El 2° es el proyecto vital en el que se cree por encima de todo; un proyecto que se mantiene firme y que reporta la ilusión sustentada por la perseverancia y que, a la postre, conduce al éxito y a la felicidad.
El amor y la felicidad
Si existe un factor que cualquier persona asocia sin dudarlo a la felicidad, este es el amor. Pero el amor también puede ser el artífice de la infelicidad más absoluta. Es evidente, entonces, que sin los elementos anteriormente descritos, el amor no garantiza la felicidad.
Ahora bien; no es menos cierto que si se prescinde del amor tampoco hay felicidad posible. El amor es la fuerza que posibilita todos los caminos y que hace que la vida tenga sentido. Asertividad y autoestima, aplicados al amor, son una garantía para la felicidad".
Todos los autores que hemos planteado durante el 2010 nos dicen cosas en común: que es un camino, que está dentro nuestro y que hay que hacer un esfuerzo, que es un trabajo propio el lograrolo. Bueno, que en el 2011 tengamos la decisión y la valentía de realizarlo!!!!
Cariños y sonrisas
Irene
viernes, 31 de diciembre de 2010
Desafio ...
Queridos amigas y amigos, les doy las gracias por contar con gente tan maravillosa como todos ustedes que hacen de este sitio un lugar de encuentro.
Y yo les quería comentar, así como despedida del año que si hemos con cada uno de los desafíos que hemos enfrentado en el 2010 significa que tenemos lo necesario para salir airoso en más.
"Exigirnos y ponernos a prueba en el 2011 puede darnos miedo, pero también puede ser vigorizante y estimulante.
Superar un desafío complicado puede llevarte a un nivel de satisfacción que no puede alcanzarse de ninguna otra forma y junto con esa satisfacción viene la sólida confianza de tener la certeza de que, como lo has hecho antes, lo puedes hacer una vez más.
Cuando se busca desafíos, en lo que se termina es obtener logros. Piensa en lo lejos que has llegado a partir de tu sincero deseo de enfrentar esos desafíos.
Y piensa en cuán lejos aún puedes llegar aceptando de buen grado los desafíos que vienen hacia tí, viéndolos como la enorme oportunidad que cada uno de ellos puede representar".
A las doce, cuando levanten la copa para brindar, recuerden los logros, grandes y pequeño, del 2010, y piensen en todo lo que van a ser capaces de lograr en el nuevo año: atrevanse a soñar!!!
Muy Feliz Año Nuevo
cariños y sonrisas
Irene
Y yo les quería comentar, así como despedida del año que si hemos con cada uno de los desafíos que hemos enfrentado en el 2010 significa que tenemos lo necesario para salir airoso en más.
"Exigirnos y ponernos a prueba en el 2011 puede darnos miedo, pero también puede ser vigorizante y estimulante.
Superar un desafío complicado puede llevarte a un nivel de satisfacción que no puede alcanzarse de ninguna otra forma y junto con esa satisfacción viene la sólida confianza de tener la certeza de que, como lo has hecho antes, lo puedes hacer una vez más.
Cuando se busca desafíos, en lo que se termina es obtener logros. Piensa en lo lejos que has llegado a partir de tu sincero deseo de enfrentar esos desafíos.
Y piensa en cuán lejos aún puedes llegar aceptando de buen grado los desafíos que vienen hacia tí, viéndolos como la enorme oportunidad que cada uno de ellos puede representar".
A las doce, cuando levanten la copa para brindar, recuerden los logros, grandes y pequeño, del 2010, y piensen en todo lo que van a ser capaces de lograr en el nuevo año: atrevanse a soñar!!!
Muy Feliz Año Nuevo
cariños y sonrisas
Irene
jueves, 30 de diciembre de 2010
Empiecen el año felices
Esta época de Navidad tan linda e importante mis mejores deseos son para ti y tú familia espero que la pasen muy bien y unidos, no dejen de demostrar sus sentimientos hacia sus seres queridos. No importa si no pudieron regalarle algo a su madre o su hijo, lo principal es que estén bien de salud y anímicamente. Y si no están bien de ánimos es hora que se pongan a reflexionar y pensar que eso lo pueden cambiar pero eso solo dependerá de ustedes mismas.
En estas fechas tan importantes es cuando uno comienza a recordar su pasado y traer al presente, sus resentimientos, su ira, su alegría, su amor, salen a la luz y es donde estas más vulnerable.
Es importante que dejes atrás tu pasado si este no fue bueno para ti, no lo traigas a tu presente porque eso no te va dejar avanzar, no dejes que tu niño interior te domine, tienes que reconciliarte con el, ayúdalo, sánalo, compromete con el que lo vas a cuidar que no lo vas herir nunca más, eso te va aliviar mucho verás.
Sièntanse bie,hagan buenos proòsitos, quieranse y afronten felices este nuevo año
Cariños y sonrisas
Irene
En estas fechas tan importantes es cuando uno comienza a recordar su pasado y traer al presente, sus resentimientos, su ira, su alegría, su amor, salen a la luz y es donde estas más vulnerable.
Es importante que dejes atrás tu pasado si este no fue bueno para ti, no lo traigas a tu presente porque eso no te va dejar avanzar, no dejes que tu niño interior te domine, tienes que reconciliarte con el, ayúdalo, sánalo, compromete con el que lo vas a cuidar que no lo vas herir nunca más, eso te va aliviar mucho verás.
Sièntanse bie,hagan buenos proòsitos, quieranse y afronten felices este nuevo año
Cariños y sonrisas
Irene
miércoles, 29 de diciembre de 2010
El Perdón y el Olvido
Siguiendo con el tema del perdón para estas fiestas y empezar el año con el alma liviana y limpia, les traigo una reflexiones que son oprtunas para el momento especial del año que estamos viviendo:
ya que perdonar no es olvidar, es aceptar sin resentir.
"El ser humano comete errores durante toda su existencia, porque es imperfecto.
Tiene un instinto de supervivencia y de territorialidad que no lo abandona nunca, de manera que aprende a defenderse como puede.
Sin embargo, también tiene conciencia, y esta posibilidad le permite el discernimiento para actuar.
Las personas se pueden equivocar pero también pueden pedir perdón.
Perdonar desde el fondo del corazón, para que no haya nunca más ni resentimientos, ni odios ni venganza, es sublime; porque no sólo permite seguir viviendo normalmente con otros sino que también hace posible reanudar los vínculos perdidos, recuperar el equilibrio y recobrar la paz y la tranquilidad.
El odio y el resentimiento interrumpen el libre flujo de la vida, contamina las horas con el sabor amargo de los recuerdos que no nos permiten disfrutar, nos quita la libertad y nos enferma; porque las enfermedades son expresiones de odio y resentimiento enquistadas en el cuerpo y la depresión es un ejemplo.
Perdonar no exige poner la otra mejilla y exponerse al dolor de otra ofensa, tampoco nos obliga a ser amigos de quienes nos traicionaron. Ni amigos ni enemigos, porque se trata de seres que ya han tenido una oportunidad y la han perdido y que dejamos ir en paz deseándole lo mejor.
Perdonar no quiere decir que olvidemos, porque hay que aprender de las experiencias y olvidar puede llevarnos a cometer el mismo error dos veces."
Muchos no olvidan ni perdonan y viven sus vidas atados a los sucesos del pasado aunque sepan que el pasado no vuelve y que nada se puede cambiar. El pasado no es posible cambiarlo, el que no olvida a veces puede en parte remediarlo. Hagan cosas YA para remediarlo.
Cariños y sonrisas
Irene
ya que perdonar no es olvidar, es aceptar sin resentir.
"El ser humano comete errores durante toda su existencia, porque es imperfecto.
Tiene un instinto de supervivencia y de territorialidad que no lo abandona nunca, de manera que aprende a defenderse como puede.
Sin embargo, también tiene conciencia, y esta posibilidad le permite el discernimiento para actuar.
Las personas se pueden equivocar pero también pueden pedir perdón.
Perdonar desde el fondo del corazón, para que no haya nunca más ni resentimientos, ni odios ni venganza, es sublime; porque no sólo permite seguir viviendo normalmente con otros sino que también hace posible reanudar los vínculos perdidos, recuperar el equilibrio y recobrar la paz y la tranquilidad.
El odio y el resentimiento interrumpen el libre flujo de la vida, contamina las horas con el sabor amargo de los recuerdos que no nos permiten disfrutar, nos quita la libertad y nos enferma; porque las enfermedades son expresiones de odio y resentimiento enquistadas en el cuerpo y la depresión es un ejemplo.
Perdonar no exige poner la otra mejilla y exponerse al dolor de otra ofensa, tampoco nos obliga a ser amigos de quienes nos traicionaron. Ni amigos ni enemigos, porque se trata de seres que ya han tenido una oportunidad y la han perdido y que dejamos ir en paz deseándole lo mejor.
Perdonar no quiere decir que olvidemos, porque hay que aprender de las experiencias y olvidar puede llevarnos a cometer el mismo error dos veces."
Muchos no olvidan ni perdonan y viven sus vidas atados a los sucesos del pasado aunque sepan que el pasado no vuelve y que nada se puede cambiar. El pasado no es posible cambiarlo, el que no olvida a veces puede en parte remediarlo. Hagan cosas YA para remediarlo.
Cariños y sonrisas
Irene
martes, 28 de diciembre de 2010
Desterrar el rencor y empezar limpio el 2011!!
Con la llegada de las fiestas, muchos toman conciencia de la necesidad de recuperar los abrazos. Saber perdonar, y pedir perdón, es una experiencia liberadora que equilibra la salud física y emocional. Cómo será de importante el tema que en la edición impresa de antes de ayer, en "La Nación", principal diario argentino el siguiente artículo: "Perdonar siempre estuvo vinculado con un cierto orden moral o religioso. Sin embargo, por estos tiempos, el perdón se convirtió en un tema de interés científico, promovido fundamentalmente por la psicología positiva, que cree conveniente destacar las fortalezas y los aspectos "salugénicos" del hombre como un paso próximo a la sanación. Precisamente, estudios realizados en los últimos 10 años certifican que quien perdona o pide perdón mejora su salud física y mental. Se cree que el perdón aumenta la autoestima e influye en la superación de estados depresivos y sentimientos de duelo; puede evitar, incluso, desajustes cardiovasculares. "depende de la sLa doctora en psicología Martina Casullo, investigadora del Conicet, fue una de las promotoras de la investigación de este tema en la Argentina y entonces, se supo que gran parte de la población considera que perdonar es importante y que las mujeres perdonan más que los varones (95%, frente al 88% de los hombres). Ellas perdonan para, eventualmente, ser perdonadas, y consideran el perdón como un indicador de inteligencia. Los hombres suelen perdonar para olvidar y seguir adelante. Quienes no creen en la posibilidad del perdón se sienten limitados y se justifican alegando que "es difícil perdonar y pedir disculpas", "depende de la situación", "el rencor puede ser más fuerte", "sólo Dios perdona", "no vale la pena" "El perdonar es un proceso interno -explica Javier Camacho, doctor en Psicología Clínica (UBA) y director de la Fundación Foro, dedicada a la enseñanza e investigación en el campo de la salud mental.- que se permite la persona perjudicada. Es un trabajo tan personal e individual que, a veces, no es necesario que quien haya provocado el daño pida perdón. Muchas veces, el victimario no quiere o no puede disculparse, ya sea porque no tiene la capacidad para hacerlo o porque ya no está presente, porque se ha ido o ha muerto. Sin embargo, pese a que nunca exista el pedido, hay quienes necesitan y pueden perdonar." En otro estudio, realizado en 2005 en la Universidad de Tennessee, con personas de la población en general sobre las razones para perdonar, un 30% de los encuestados relacionó el perdón con la importancia de la relación interpersonal que está en juego; el 26%, con la propia salud mental y el bienestar psicológico; el 21% admitió que es necesario perdonar para ser perdonado; un 20% dijo que se puede perdonar cuando quien causó el daño pide disculpas, y el 11% alegó cuestiones religiosas. En el mundo del pedir perdón/perdonar siempre hay una víctima y un victimario o transgresor. Alguien se siente agredido, dañado o perjudicado por un otro, intencionado o sin ánimo de haber transgredido ninguna norma o regla de convivencia. Es un escenario tan subjetivo que puede estar embarrado por extremas evidencias así como apenas salpicado por sutilezas insignificantes. Cuántos amigos, parejas y familias se perdieron porque alguien no supo perdonar o pedir perdón a tiempo. "Obviamente, hay situaciones muchísimo más difíciles de perdonar que otras -aclara Camacho-. No se puede comparar, por ejemplo, el perdón de un padre al asesino de su hijo o el perdón de la víctima a su violador, que el perdón que pueda merecer quien nos haya robado, mentido o engañado." Hay tantos niveles de perdón y posibilidades de perdonar como emociones, afectos, recuerdos y sentimientos puedan implicarse entre las partes. Más allá de las subjetividades, el perdón esconde un acto supremo de sanación personal. Diversos estudios coinciden en que el pedir perdón/poder perdonar se vincula con la posibilidad de renunciar a sentimientos de enojo y resentimiento.La persona que perdona logra neutralizar o darle un significado positivo a lo que pudo haberlo dañado. "El perdón es liberador y libera a quien perdona -asegura Javier Camacho-. Se vive como un desprenderse de una mochila, de un peso, de una carga muchas veces insoportable. Recuerdo haber leído hace muchos años a Louise Hay, en un famosísimo best seller mundial, contando su propia experiencia de perdonar a su victimario, que había abusado sexualmente de ella, y lo liberador y sanador que fue poder perdonarlo. De haber sido abusada y golpeada durante tanto tiempo, Louise Hay se convirtió con los años en una famosa escritora estadounidense que popularizó los libros de autoayuda y superación personal." Hay quienes creen que debemos aprender a liberarnos del dominio de la persona que nos ha herido. Todo indica que perdonar libera la memoria y nos permite vivir en el presente, sin idas y vueltas a ese pasado doloroso. Así como perdonar no significa recomponer vínculos (reconciliación), poder perdonar no excluye la opción de reclamar justicia. Perdonar no es justificar, excusar u olvidar. Perdón no implica indulto, pero tampoco debería promover el ánimo de venganza. Desde el punto de vista psicológico, hay tres caminos de manejar el odio, el resentimiento y la bronca: negarlo, vivir enojados, perdonar.
Cómo verán, después de leer el artículo, está ligado con la Psicología Positiva, con la salud no sólo emocional sino también física. Por lo tanto, empiecen el año con el espíritu liviano y con el corazón sano: perdonen! Perdonen aquellas viejas y tontas rencillas o esas penas grandes e importantes que no han hecho doler el alma. Perdonen, que el 2011 sea un año de perdón!
Cariños y sonrisas
Irene
Interrogante ¿Por qué unos pueden perdonar o pedir perdón y otros no? Recordemos las respuestas típicas: "Es difícil perdonar y pedir disculpas", "depende de la situación", "el rencor puede ser más fuerte", "sólo Dios perdona", "no vale la pena".
Habrá otros motivos, por cierto. Tantos, como historias posibles de afecto y desengaño. Más allá de la gravedad de los hechos que pudieran merecer el perdón, está la capacidad o grado de dificultad de las personas involucradas en el acto. "Hay personas que tienen dificultades intrínsecas, se ofenden fácilmente y suelen ser más resentidas -detalla Camacho-; otras, en cambio, suelen tomar las situaciones de perjuicio en forma más liviana y pueden perdonar con mayor facilidad. En general -explicaba Casullo-, se asocia el perdonar con la superación de sentimientos negativos, y se lo concibe como una manera de sentirse mejor con uno mismo." "Hay personas que piensan que no pueden perdonar, que no saben, que todavía es muy doloroso; es importante que se puedan desprender de eso que les genera tanto dolor; es fundamental explicarles los beneficios que genera esa acción", considera el director de la Fundación Foro. Plantea Casullo, "el desarrollo de la capacidad de perdonar debería integrar programas de promoción y prevención de la salud, porque son muchas las personas que podrían beneficiarse si tuvieran la posibilidad de hablar y reflexionar sobre el tema". El pedir perdón/perdonar, ¿se enseña?, ¿se aprende?, ¿se nace?, ¿se hereda? Nadie puede comprobarlo. Pero algo de todo esto hay en el camino del hombre, repleto de aciertos y errores, en busca del bienestar y la felicidad.
Si, como hoy certifica la ciencia, "perdonar nos acerca al bienestar y a la felicidad", la terapia del perdón se impone para quien se precie de cierta inteligencia y talento emocional."
lunes, 27 de diciembre de 2010
Inteligencia y amor
Este artículo les puede parecer un poquitín árido, por ser un tanto técnico, pero, leánlo despacio, mastiquenlo, piénsenlo, ya que es importante para nuestra vida:
"En general, los seres humanos somos capaces de comunicar emociones e identificar pensamientos propios que pueden ser causa de actitudes positivas o negativa
Últimamente se ha escuchado hablar con cierta frecuencia acerca de este tema de moda entre los padres de familia y profesores, preocupados por el buen comportamiento de los hijos y grupos escolares. El título es sugestivo y tiene un peculiar atractivo para todos aquellos estudiosos que gustan de conocer acerca de tópicos distintos y que se cuestionan asiduamente sobre el negativismo en el comportamiento psicológico-emocional de las personas.
Sin embargo, el término "inteligencia emocional" es necesario que sea conocido por toda persona, ya que en cualquier tipo de relación puede ser aplicada, para beneficiar tanto a una situación de pareja como laboral o bien entre familares y amigos.
La inteligencia emocional y la empatía
Para ubicar ambos conceptos es necesario darse cuenta de con qué facilidad pasan desapercibidos los detalles de nuestro comportamiento con el diario correr de la vida. Si pensáramos en ponernos en los zapatos del otro, la relación entre los seres humanos se facilitaría, ya que es cotidianamente se entra en contacto con otras personas -cualquiera que sea la relación que tengamos- y es necesario crear empatía con ellos; es decir, ponerse en su lugar.
La inteligencia emocional no es otra cosa que pensar y razonar de una manera ordenada y positiva e involucrar al amor en nuestros pensamientos y acciones.
El famoso filósofo y matemático francés Rene Descartes llegó a una conlcusión interesante: “pienso, luego existo”. Justamente en el sentido de que las evidencias de la razón se manifiestan como ideas claras y distintas. Para este filósofo, la persona tiene el poder de pensar y decidir.
Inteligencia y amor
La inteligencia emocional tiene una relación muy estrecha con el ser interior, en cuanto a que incluye la capacidad de razonar y de procesar las emociones, pero también incluye la experiencia del amor, que todos los seres humanos conocemos y buscamos incansablemente.
Aunque algunos estudios realizados se han enfocado a las diferencias que existen entre el cerebro de un hombre y de una mujer, como personas pensantes, emocionales y entregadas al amor, ambos encuentran un espacio común y donde pueden y deben ocupar el mismo nivel de comprensión humana.
• Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y la unión con otro ser.
• Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y de la que esperamos reciprocidad y afecto.
• Sentimiento de entrega, inclinación a alguien o algo.
• Esmero con que se trabaja una obra deleitándose con ella.
Qué es la inteligencia
• Capacidad de entender o comprender.
• Capacidad de resolver problemas.
• Habilidad, destreza y experiencia.
• Una cualidad que se va formando en el camino, ya que la experiencia es importante
Una persona que no puede ser inteligente emocionalmente, tiene incapacidades o discapacidades psicológicas que le crean un sentimiento de inferioridad, el cual, en muchas ocasiones, se convierte en la motivación para sobreponerse a esa discapacidad y crecer.
El complejo de inferioridad o baja autoestima aparece cuando las propias carencias no ayudan a la persona a salir adelante
El amor y el trabajo (esfuerzo) son inseparables, ya que usualmente se trabaja por lo que se ama.
¿Cómo ser una persona emocionalmente inteligente?
Para conseguir desarrollar la inteligencia emocional es necesario realizar una serie de ejercicios de conocimiento personal, los cuales resultan de gran utilidad para superar una forma de ser negativa o poco inteligente. Es importante:
•Conocer y manejar nuestras emociones.
•Automotivarnos en la realización de actividades positivas.
•Desarrollar la empatía con los demás (ponerse en los zapatos de otros).
•Comunicar emociones (claramente, sobre la verdad, sin violentarse).
•Identificar pensamientos propios (positivos y negativos).
•Corregir los negativos.
•Escuchar sin pensar previamente o con prejuicios, sobre algo real y concreto; de existir evidencias concretas y objetivas, claras y verdaderas para pensar diferente, será la única opción que se tenga para ratificar un pensamiento basado en la realidad.
Dar un rumbo diferente a las relaciones humanas implica mejorar los pensamientos para que tengan verdadera interpretación sobre los hechos; cuidar de la intromisión de los pensamientos negativos es colocarse en un lugar seguro en la vida y fomentar nuestra salud mental"
Como ven, no sólo yo digo que ser mejor, que en definitiva es ser más feliz, implica esfuerzo y trabajo. Tomen la decisión de empezar a hacerlo ahora, para llevarlo a cabo en el año nuevo.
Cariños y sonrisas
Irene
"En general, los seres humanos somos capaces de comunicar emociones e identificar pensamientos propios que pueden ser causa de actitudes positivas o negativa
Últimamente se ha escuchado hablar con cierta frecuencia acerca de este tema de moda entre los padres de familia y profesores, preocupados por el buen comportamiento de los hijos y grupos escolares. El título es sugestivo y tiene un peculiar atractivo para todos aquellos estudiosos que gustan de conocer acerca de tópicos distintos y que se cuestionan asiduamente sobre el negativismo en el comportamiento psicológico-emocional de las personas.
Sin embargo, el término "inteligencia emocional" es necesario que sea conocido por toda persona, ya que en cualquier tipo de relación puede ser aplicada, para beneficiar tanto a una situación de pareja como laboral o bien entre familares y amigos.
La inteligencia emocional y la empatía
Para ubicar ambos conceptos es necesario darse cuenta de con qué facilidad pasan desapercibidos los detalles de nuestro comportamiento con el diario correr de la vida. Si pensáramos en ponernos en los zapatos del otro, la relación entre los seres humanos se facilitaría, ya que es cotidianamente se entra en contacto con otras personas -cualquiera que sea la relación que tengamos- y es necesario crear empatía con ellos; es decir, ponerse en su lugar.
La inteligencia emocional no es otra cosa que pensar y razonar de una manera ordenada y positiva e involucrar al amor en nuestros pensamientos y acciones.
El famoso filósofo y matemático francés Rene Descartes llegó a una conlcusión interesante: “pienso, luego existo”. Justamente en el sentido de que las evidencias de la razón se manifiestan como ideas claras y distintas. Para este filósofo, la persona tiene el poder de pensar y decidir.
Inteligencia y amor
La inteligencia emocional tiene una relación muy estrecha con el ser interior, en cuanto a que incluye la capacidad de razonar y de procesar las emociones, pero también incluye la experiencia del amor, que todos los seres humanos conocemos y buscamos incansablemente.
Aunque algunos estudios realizados se han enfocado a las diferencias que existen entre el cerebro de un hombre y de una mujer, como personas pensantes, emocionales y entregadas al amor, ambos encuentran un espacio común y donde pueden y deben ocupar el mismo nivel de comprensión humana.
• Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y la unión con otro ser.
• Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y de la que esperamos reciprocidad y afecto.
• Sentimiento de entrega, inclinación a alguien o algo.
• Esmero con que se trabaja una obra deleitándose con ella.
Qué es la inteligencia
• Capacidad de entender o comprender.
• Capacidad de resolver problemas.
• Habilidad, destreza y experiencia.
• Una cualidad que se va formando en el camino, ya que la experiencia es importante
Una persona que no puede ser inteligente emocionalmente, tiene incapacidades o discapacidades psicológicas que le crean un sentimiento de inferioridad, el cual, en muchas ocasiones, se convierte en la motivación para sobreponerse a esa discapacidad y crecer.
El complejo de inferioridad o baja autoestima aparece cuando las propias carencias no ayudan a la persona a salir adelante
El amor y el trabajo (esfuerzo) son inseparables, ya que usualmente se trabaja por lo que se ama.
¿Cómo ser una persona emocionalmente inteligente?
Para conseguir desarrollar la inteligencia emocional es necesario realizar una serie de ejercicios de conocimiento personal, los cuales resultan de gran utilidad para superar una forma de ser negativa o poco inteligente. Es importante:
•Conocer y manejar nuestras emociones.
•Automotivarnos en la realización de actividades positivas.
•Desarrollar la empatía con los demás (ponerse en los zapatos de otros).
•Comunicar emociones (claramente, sobre la verdad, sin violentarse).
•Identificar pensamientos propios (positivos y negativos).
•Corregir los negativos.
•Escuchar sin pensar previamente o con prejuicios, sobre algo real y concreto; de existir evidencias concretas y objetivas, claras y verdaderas para pensar diferente, será la única opción que se tenga para ratificar un pensamiento basado en la realidad.
Dar un rumbo diferente a las relaciones humanas implica mejorar los pensamientos para que tengan verdadera interpretación sobre los hechos; cuidar de la intromisión de los pensamientos negativos es colocarse en un lugar seguro en la vida y fomentar nuestra salud mental"
Como ven, no sólo yo digo que ser mejor, que en definitiva es ser más feliz, implica esfuerzo y trabajo. Tomen la decisión de empezar a hacerlo ahora, para llevarlo a cabo en el año nuevo.
Cariños y sonrisas
Irene
domingo, 26 de diciembre de 2010
"Comer Rezar Amar": la clave para la felicidad
Supongo que varias o varios han leído el libro o visto la película "Comer, rezar, amar" , pero para los que no lo han hecho, les cuento que tanto el libro como la película nos demuestran que en la vida es necesario alimentar el cuerpo, el alma y el corazón para lograr la verdadera felicidad que tanto anhelamos.
Les traigo un artículo saobre el tema que me pareció muy bonito:
"Dirigida por Ryan Murphy (Glee/Nip Tuck) y estelarizada por Julia Roberts (Mujer Bonita), Comer Rezar Amar aborda el laberinto en el que los seres humanos estamos inmersos para encontrar la felicidad que tanto queremos, con sus debidos obstáculos y retos que cumplir.
Basada en el libro autobiográfico de la estadounidense Elizabeth Gilbert , Comer Rezar Amar (Eat Pray Love) narra las aventuras de una reconocida escritora que decide abandonar toda la estabilidad que ha logrado para emprender un viaje por Italia, India e Indonesia y reencontrarse a sí misma, siendo la única manera de llegar a ser feliz en la vida.
Dejarlo todo atrás
¿Cómo es posible que alguien deje de la noche a la mañana todos los frutos logrados y envidiados por el resto de la sociedad? Un buen matrimonio, una lujosa vivienda, créditos por montones, y algo que tal vez sea lo más valioso para un individuo: su reputación.
Cuando los logros y los bienes no otorgan felicidad, es probable que el único problema que exista sea consigo mismo. Quizás unos logren madurar más rápido que otros, pero habrá quienes les tome una vida entera darse cuenta de que, al final, amarse a si mismo es indispensable para poder amar todo lo demás.
Ese es el punto de partida del relato de Liz Gilbert, el momento en el que se dio cuenta de que todo lo que poseía tenía más valor para los que la rodeaban que para ella. El instante en el que se toma valor para enfrentarse a su siguiente paso en búsqueda de la felicidad, a pesar de que fuera juzgada por sus actos.
La búsqueda implacable
B0asta con leer algunas de las páginas del libro para entender que cada una de sus experiencias de viaje se encuentra conectada con algunas de sus vivencias pasadas que justifican y argumentan el proceso de crecimiento personal en el que se encuentra.
El verdadero valor de la vida
Después de engordar durante su estancia en Roma, aprender a meditar en un ashram hindú y encontrar de nuevo el amor en Bali, la metáfora es muy simple: en la vida es necesario alimentar el cuerpo, el alma y el corazón. Vienen en paquete y no se venden por separado.
Como efecto secundario, la historia muestra la vitalidad social a la que nos enfrentamos. Los tres capítulos de las aventuras de Liz dejan ver que el ser humano necesita equilibrar su relación con los amigos, consigo misma y con el amor.
Comer Rezar Amar demuestra que no hace falta emprender el viaje de tus sueños para encontrar la felicidad, basta con emprender el viaje de sus vidas. Ese viaje al que todos estamos destinados pero que rehusamos con frecuencia para no salir de la estabilidad que la rutina social nos ofrece".
Eso es lo que nos queda en definitiva: que no hace falta salir de casa para encontrarnos a nosostros mismos, sólo debemos atrevernos a mirar dentro nuestro. Ahora que nos aproximamos al balance de fin de año, animemonos a hacerlo. A veces es doloroso, a veces asusta, pero siempre los resultados van a ser maravillosos
Cariños y sonrisas
Irene
Les traigo un artículo saobre el tema que me pareció muy bonito:
"Dirigida por Ryan Murphy (Glee/Nip Tuck) y estelarizada por Julia Roberts (Mujer Bonita), Comer Rezar Amar aborda el laberinto en el que los seres humanos estamos inmersos para encontrar la felicidad que tanto queremos, con sus debidos obstáculos y retos que cumplir.
Basada en el libro autobiográfico de la estadounidense Elizabeth Gilbert , Comer Rezar Amar (Eat Pray Love) narra las aventuras de una reconocida escritora que decide abandonar toda la estabilidad que ha logrado para emprender un viaje por Italia, India e Indonesia y reencontrarse a sí misma, siendo la única manera de llegar a ser feliz en la vida.
Dejarlo todo atrás
¿Cómo es posible que alguien deje de la noche a la mañana todos los frutos logrados y envidiados por el resto de la sociedad? Un buen matrimonio, una lujosa vivienda, créditos por montones, y algo que tal vez sea lo más valioso para un individuo: su reputación.
Cuando los logros y los bienes no otorgan felicidad, es probable que el único problema que exista sea consigo mismo. Quizás unos logren madurar más rápido que otros, pero habrá quienes les tome una vida entera darse cuenta de que, al final, amarse a si mismo es indispensable para poder amar todo lo demás.
Ese es el punto de partida del relato de Liz Gilbert, el momento en el que se dio cuenta de que todo lo que poseía tenía más valor para los que la rodeaban que para ella. El instante en el que se toma valor para enfrentarse a su siguiente paso en búsqueda de la felicidad, a pesar de que fuera juzgada por sus actos.
La búsqueda implacable
B0asta con leer algunas de las páginas del libro para entender que cada una de sus experiencias de viaje se encuentra conectada con algunas de sus vivencias pasadas que justifican y argumentan el proceso de crecimiento personal en el que se encuentra.
El verdadero valor de la vida
Después de engordar durante su estancia en Roma, aprender a meditar en un ashram hindú y encontrar de nuevo el amor en Bali, la metáfora es muy simple: en la vida es necesario alimentar el cuerpo, el alma y el corazón. Vienen en paquete y no se venden por separado.
Como efecto secundario, la historia muestra la vitalidad social a la que nos enfrentamos. Los tres capítulos de las aventuras de Liz dejan ver que el ser humano necesita equilibrar su relación con los amigos, consigo misma y con el amor.
Comer Rezar Amar demuestra que no hace falta emprender el viaje de tus sueños para encontrar la felicidad, basta con emprender el viaje de sus vidas. Ese viaje al que todos estamos destinados pero que rehusamos con frecuencia para no salir de la estabilidad que la rutina social nos ofrece".
Eso es lo que nos queda en definitiva: que no hace falta salir de casa para encontrarnos a nosostros mismos, sólo debemos atrevernos a mirar dentro nuestro. Ahora que nos aproximamos al balance de fin de año, animemonos a hacerlo. A veces es doloroso, a veces asusta, pero siempre los resultados van a ser maravillosos
Cariños y sonrisas
Irene
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