jueves, 26 de agosto de 2021

PROBLEMAS ACTUALES CON LOS NIÑOS

Cada vez más son las consultas de padres, preocupados por sus hijos, que acuden a un especialista intentando hallar el motivo por el cual su hijo muestra algunas dificultades, no sólo a nivel escolar, sinó también a nivel conductual.
 
Algunas de éstas preocupaciones tienden a confundirse con problemas específicos del aprendizaje o del neurodesarrollo del niño, pero a menudo y con una tendencia al alza, encontramos niños que sufren de ansiedad (siendo muy pequeños) y con una baja autoestima y confianza en sí mismos. 
Por todo esto, sería bueno: 
  • Hablar de lo emocional, más allá de sus rutinas diarias (cómo se sienten, que necesitan, que valores tienen, cómo son sus amigos…). 
  • Favorecer una comunicación esperanzadora y reflexiva en el entorno familar. 
  • Dar tiempo en calidad, no tanto en cantidad. 
  • Creer en ellos y en sus potencialidades. 
  • De ahí van a crear su autoimagen y autoconcepto. 
  • Evitaremos las etiquetas negativas. 
  •  Apreciar más que despreciar. 
  • Poner nuestra atención en aquello que hacen bien y no en aquello que hacen mal. Estimular el refuerzo positivo, para seguir generando más conductas positivas. 
  • Cariños y sonrisas
  • Irene

domingo, 22 de agosto de 2021

LA SOBREPROTECCIÓN A LOS HIJOS

La combinación entre querer ser el mejor padre o madre, junto con la necesidad de tener el mejor hijo u hija y querer evitar que los niños o adolescentes sufran por situaciones del entorno genera, en muchas ocasiones, relaciones disfuncionales e insanas. 
La sobreprotección es una arma de doble filo.  
Los niños sobreprotegidos suelen mostrar más dificultades emocionales, presentan más carencias afectivas y mucha ansiedad, pues su identidad ha sido formada por la opinión que los padres tienen de ellos y ésta, muchas veces, sólo nace del resultado final entre logros o fracasos que el niño ha experimentado.  
Se suele pensar que cuanto más estén en casa, más aprenderán y menos sufrirán… y justamente, acaba siendo todo lo contrario.  
Tratar de evitar que las “cosas malas” les ocurran a ellos, así como obligarles a sentirse siempre bien y hacerlo todo bien, sólo hará que entiendan que no hay espacio para las dificultades, sabiendo que si no las superan rápidamente, se les juzgará por no haberlo afrontado como se esperaba.  
Comentarios como los “te avisé”, “te lo dije”, “tendrías que haberme hecho caso”, “te das cuenta que no haces las cosas bien”, “tienes que hacerlo como yo te digo”, “ tienes…tienes…tienes…” En lugar de “deberías”, que siempre sugiere más que obliga…  
Todo esto, va a generar una falta de autoestima y seguridad en si mismos. Es bueno potenciar su autonomía, enseñarles el camino a seguir, pero no trazarles un recorrido poco flexible y en el que se anticipan muchos miedos y dificultades. Infundir esperanza y decisión es importante.  
Que aprendan a caminar, sintiéndose con libertad para experimentar y descubrir. Si se caen, enseñarles a como cuidar de sus heridas y cómo reponerlas, dándoles estrategias para afrontar las dificultades que van encontrando no sólo a nivel escolar, sino también social y emocional, aprendiendo a gestionar sus emociones y no a taparlas. 
Siempre va a ser más flexible y funcional el “cómo crees que debería ser o hacerse esto”, “explícame por qué has hecho esto así, que te enseña”, “de que forma podrías hacer esto la próxima vez”, “entiendo como te sientes…”, “si puedo ayudarte en algo”, entre otros… Van a crear una mayor comunicación y una mejor vinculación entre padres e hijos.  
Se sentirán más seguros, protegidos y acompañados, pero no atados por pensamientos invalidantes
Cariños y sonrisas
Irene

miércoles, 18 de agosto de 2021

FELICIDAD Y RELACIONES SOCIALES

Ayer estaba leyendo un artículo de Neurociencias, ciencia (valga la redundancia) que está tan en boga en estos momento, que nos dice que las relaciones sociales son un elemento crucial para la felicidad y que el 95% del sufrimiento es inútil, nos lo causamos nosotros'

En un momento en el que las palabras crisis, paro, recesión aparecen una y otra vez en los medios de comunicación, parece extraño que una persona admita que, hoy por hoy, es feliz. 

Normalmente la familia y los amigos son los dos elementos que se señalan como primordiales para encontrarse en un estado de felicidad.

Y es que, como nos aclaran varios expertos, las relaciones sociales son un elemento crucial y determinante para la felicidad. "La felicidad, cuando se comparte, crece" Relaciones sociales que tienen su núcleo en la familia.

Para la psicóloga Carmen Serrat-Valera, coautora de 'Tú puedes aprender a ser feliz', la pareja y la familia son los primeros apoyos para encontrar la felicidad en una persona: "Sentirse útil y querido es fundamental".

La familia tiene un papel determinante para la felicidad de una persona, explica Javier Urra, psicólogo especialista en la educación y la infancia: se puede y se debe educar para la felicidad a los niños.

¿Cómo? "Educando en valores como la solidaridad o el compañerismo, en definitiva, en el respeto al otro. Porque es en los otros donde vamos a encontrar la felicidad", afirma.

Cariños y sonrisas

Irene

martes, 17 de agosto de 2021

LA DIFERENCIA ENTRE PLACER Y FELICIDAD

Sabemos que la búsqueda del placer no conduce a la felicidad, sino la búsqueda de la felicidad se puede hacer a través del placer. "El placer puede derivar de la ilusión, pero la felicidad no viene más que de la realidad." Cada vez más, resulta difícil de creer la mentira de que la felicidad y el placer son sinónimos. Son falsas suposiciones que placer es la base de la felicidad. Cada vez más, parece que se elige más el placer de elegir detrimento de la felicidad. El artículo que les traigo tiene poco que ver con la espiritualidad y mucho que ver con las opciones que hacemos todos los días. Las opciones que nos llevan a buscar el placer o la felicidad. "El placer forma parte de nuestro tiempo. Estamos "diseñados" para buscar el placer y evitar el dolor. Pero el placer crea adicción. Tenemos que comprar más, beber más, comer más, para empujar la barra de la transgresión cada vez más. ¿Qué nos dio placer ayer y hoy nos aburrimos? Lo que nos entusiasmó ayer, hoy nos es indiferente. El placer es una llama que nos devora. El placer es fácil. El placer puede ser comprado y no debe ser conquistado. El placer es inmediato y no habría que construirlo. Pero la sensación de placer es siempre tiene un final y nos deja desnudos y aturdidos. Presionados por los remordimientos, con la intención de cambiar su vida: el cambio de hábitos y... por lo menos hasta el próximo momento de placer. "Gastando dinero que no hemos ganado para comprar cosas que no queremos, para impresionar a la gente que no nos gusta". (Will Rogers) Pero la paradoja es que la búsqueda la verdadera felicidad poco o nada tiene que ver con la búsqueda del placer. Si las fuerzas que nos da el placer de añadir continuamente cosas que no necesitamos, la felicidad, por el contrario, se alimenta de "esencialidad". Somos felices cuando nos concentramos en las cosas realmente importantes, cuando compartimos momentos con la gente especial, y lo saboreamos. La felicidad nunca es de fácil acceso y, a menudo debemos pagar el precio de la "autodisciplina y la fuerza de voluntad". La felicidad no se compra, pero hay que ganarla. La felicidad nunca es inmediata, pero se puede apreciar los frutos ya en el camino. Cariños y sonrisas Irene

martes, 3 de agosto de 2021

REFLEXIÓN SOBRE EL PERDÓN

Les traigo una reflexiones sobre el perdón porque creo nos van a hacer bien ya que perdonar no es olvidar, es aceptar sin resentir.
"El ser humano comete errores durante toda su existencia, porque es imperfecto.
Tiene un instinto de supervivencia y de territorialidad que no lo abandona nunca, de manera que aprende a defenderse como puede.
Sin embargo, también tiene conciencia, y esta posibilidad le permite el discernimiento para actuar.
Las personas se pueden equivocar pero también pueden pedir perdón.
Perdonar desde el fondo del corazón, para que no haya nunca más ni resentimientos, ni odios ni venganza, es sublime; porque no sólo permite seguir viviendo normalmente con otros sino que también hace posible reanudar los vínculos perdidos, recuperar el equilibrio y recobrar la paz y la tranquilidad.
El odio y el resentimiento interrumpen el libre flujo de la vida, contamina las horas con el sabor amargo de los recuerdos que no nos permiten disfrutar, nos quita la libertad y nos enferma; porque las enfermedades son expresiones de odio y resentimiento enquistadas en el cuerpo y la depresión es un ejemplo.
Perdonar no exige poner la otra mejilla y exponerse al dolor de otra ofensa, tampoco nos obliga a ser amigos de quienes nos traicionaron. 

Ni amigos ni enemigos, porque se trata de seres que ya han tenido una oportunidad y la han perdido y que dejamos ir en paz deseándole lo mejor.
Perdonar no quiere decir que olvidemos, porque hay que aprender de las experiencias y olvidar puede llevarnos a cometer el mismo error dos veces."
Muchos no olvidan ni perdonan y viven sus vidas atados a los sucesos del pasado aunque sepan que el pasado no vuelve y que nada se puede cambiar. 

El pasado no es posible cambiarlo, el que no olvida a veces puede en parte remediarlo. 

Hagan cosas YA para remediarlo.
Cariños y sonrisas

Irene