viernes, 30 de junio de 2023

POTOMANÍA, QUÉ ES?

Tomar dos litros de líquidos diarios es lo recomendado por los especialistas y estudios internacionales han comprobado que efectivamente el agua genera una sensación de saciedad. 

Incluso algunas publicaciones aseguran que tomar agua antes de comer reduce los niveles de ingesta en un 13%.

Entonces, a partir de la creencia poco profundizada de que el consumo excesivo de agua ayuda a dejar de comer, pueden haber consecuencias serias por sobrehidratación, que según la médico nutrióloga y Decana de la Facultad de Nutrición de la Universidad de los Andes, Eliana Reyes, “derivan en problemas renales y disminución considerable de sodio en el cuerpo”. 
Además, ese consumo excesivo es producto de la ansiedad y el estrés, según Rosita Behar. 
“Las personas que reemplazan la comida con agua, té, café o bebidas energéticas evidencian una búsqueda de energía, son capaces de tomar hasta seis litros diarios, creyendo que el agua, al ser un elemento puro y que debiese favorecer al cuerpo, bastará”.
Esto es la potomanía, que puede llevarnos a la muerte
Cariños y sonrisas
Irene

sábado, 17 de junio de 2023

CONOCEN LA DRUNKOREXIA?

Según el Centro Nacional de Adicción y Abuso de Sustancias de la Universidad de Columbia, Nueva York, el 50% de las personas con trastornos alimentarios abusan del alcohol o las drogas ilícitas, en una tasa cinco veces mayor que la población general. La drunkorexia (drunk: Se trata de uno de los fenómenos más graves, porque también potencia las enfermedades que vienen junto a la adicción.

 “La señal se muestra, por ejemplo, cuando una persona ayuna durante todo el día en su vida cotidiana, y luego llega a la casa a tomarse una botella de vino y un picoteo”, explica Rosita Behar. 

“Eso definitivamente puede transformarse en alcoholismo, provocando que esa sustancia intervenga en la salud de forma más extrema e incontrolable”.
Pero es una actitud más recurrente en las jóvenes, quienes entran en un círculo vicioso. 
Así lo revela un estudio de la Universidad de Florida en 2018, que analizó la conducta de 25,000 estudiantes en 40 campus de Estados Unidos, entre 16 y 21 años. 
Todos catalogados como bebedores compulsivos, el estudio muestra que “ayunaban diariamente para luego entrar en esas noche de borrachera, creyendo que no comer les ayudará a bajar de peso. 
Luego, aunque se den cuenta de que lo que hicieron fue malo para su salud, asumen que podrán compensar la ingesta de calorías con la clase de spinning al día siguiente, y por supuesto volviendo a no comer”, creándose un círculo vicioso, que necesita, para romperlo, ayuda médica y terapia psicológica.
Cariños y sonrisas
Irene