lunes, 30 de septiembre de 2019

CÓMO ATRAVESAMOS NUESTRAS TORMENTAS EMOCIONALES? NOS SIRVE PARA CONOCERNOS A NOSOTROS Y A LOS DEMÁS? O SÓLO NOS DEDICAMOS A SUFRIR Y PREGUNTAR: POR QUÉ A MI?

Alguna vez leí que atravesar las tormentas y sacudidas en la vida de las personas siempre ocurren por algo, para que no volver a ser la misma persona de antes de que ocurriese.
La vida siempre nos da 3 opciones: A. esperar que la tempestad pase por el costado, 

B. sumergirnos dentro de ella y generar una rotonda sin salida o 
C. ver la oportunidad de darnos cuenta que es lo que esta situación trae a tu vida, que debes aprender, que debe cambiar y que ya no debe suceder.
Pero la opción nunca será quedarte lamentándote por el paso de lo que te sucede, la finalidad es aprender de ella, limpiar, sanar cada rincón de tu ser, dejar ese pasado, ese lo que me hicieron, lo que me sucedió, no puedo, no lo supero, es difícil...
Cuando pasamos por cosas desagradables sufrimos muchísimo porque decimos “por qué a mí, por qué yo, es una injusticia”, etc. 

Con los golpes fuertes de la vida pueden ocurrir dos cosas: o te hundes, o renaces como una persona mejor que la anterior ya que nos harán cuestionarnos cosas que antes jamás hubiéramos hecho.
Siempre decimos a otros frases del tipo “Lo importante no es caerse, sino levantarse” o “Cometes un error, debes de aprender de él“, 
pero nos cuesta entender cuando nos los dicen a nosotros mismos.
Ojalá pudiéramos darnos cuenta de todo sin que el golpe sea tan duro, pero no hay un manual de instrucciones para la vida. 
Las personas más sabias de la vida adoptan el cambio, pues se dice “no sobrevive el más fuerte sino el que se adapta mejor al cambio”. 
Y el cambio siempre está precedido por ensayo-error, confusión y aprendizaje.
Pensemos en algún error que hayamos cometido en nuestra vida, elijamos el “peor” para nosotros e intentemos  ver el valor del aprendizaje de ese error.
Todos nosotros a lo largo de nuestra vida hemos cometido muchos errores unos más graves, otros más simples, quizás nuestra reacción en un principio sea culparnos de por vida, sentirnos muy mal cada vez que recordamos, pero también es momento de empezar a preguntar:¿Voy a cambiar algo si sigo mirando este error de la misma manera?
Tu y yo sabemos que no, que si ya cometiste este error, es momento de dejarlo atrás y empezar a ver todo el aprendizaje que nos dejó.
Y también hay que tener en cuenta que no todo el apoyo emocional que te den es válido. 
En los malos momentos son en los que yo me conozco de verdad y a los demás también:Ni el príncipe azul que creías es tan apuesto ni tu amiga es la que te abraza. 
Vivir la indiferencia de unos te hará emocionarte con la lealtad, la sensibilidad y la pasión de otros: Las personas honestas y limpias no se valoran por el tiempo que llevan acompañándote, sino cuando su honestidad y bondad resplandece.
Todo pasa, nada es permanente: un dolor o una decepción por más desgarradora que pueda parecer con el tiempo se aplana, se suaviza y se disipa. 
Los errores se superan, se aprende de ellos. 
Gracias a todo lo aprendido, hoy soy mejor persona: No menos sensible, ni inocente, ni tampoco más “avispada”. 
Simplemente soy una persona con las cosas más claras, con capacidad de no escuchar lo que no me interesa y de disfrutar de lo que me apasiona.
Es inevitable que todas las personas volvamos a equivocarnos varias veces en la vida. 
El error es parte fundamental de nuestro crecimiento y evolución.
Pero si aprendemos de nuestros errores la próxima vez caeremos inevitablemente pero nos levantaremos con mayor rapidez. 
Porque si en la vida no cometes errores o no te pasan cosas desagradables a veces, es que no estás viviendo.
Cariños y sonrisas
Irene










sábado, 28 de septiembre de 2019

LA FAMILIA: LA AMAMOS O LA ODIAMOS?

¿Por qué la familia es fuente de conflictos?
La familia es el lugar donde crecemos, donde aprendemos a comer, a caminar, a hablar, pero también en el núcleo familiar es donde aprendemos a amar, a relacionarnos, a odiar, etc…
Que la familia es fuente de conflictos quiere decir que en ella manifestamos por primera vez todos los sentimientos y afectos, permitiéndonos la libertad de desarrollarlos al máximo. 

En muchos casos los límites necesarios para establecer relaciones con las personas, en la familia se ven desbordados. 
El acceso a la escuela, a la universidad o al mundo laboral, civiliza nuestros afectos. 
Esto quiere decir, que si nos comportáramos de mismo modo que nos portamos dentro de la familia en nuestra vida social, vamos a conseguir bastante poco.
La familia se dice que ha de permitir y facilitar el desarrollo de los hijos para su acceso al mundo, a la sociedad, procurándoles educación, salud (alimentación, descanso, abrigo, estabilidad emocional) y bienestar.
Esto que parece una obviedad es en muchos casos foco de conflicto en las relaciones entre los familiares. 
No todas las familias facilitan o permiten el crecimiento de sus miembros. 
Afectos equivocados como los celos, la envidia, la culpa, el amor excesivo e igualitario, el odio reprimido también se desarrollan dentro de la familias.
Además hay otros factores como la no aceptación de las diferencias entre los integrantes de la familia o la imposición de criterios copiados de ejemplos vividos por los progenitores, ya sea para repetirlos o para evitarlos, interrumpen el desarrollo que cualquier persona necesita para conquistar su propia vida.
Pareciera ser que la unidad de la familia pasa porque todos estén de acuerdo en todo, pero esto significa sometimiento.

La verdadera unión familiar es la que permite que sus miembros se desarrollen disparmente, bajo su elección, eligiendo su propio camino.
La familia debe tolerar las diferencias entre sus miembros, si no la familia se convierte en un lugar incómodo y molesto donde volcaremos grandes dosis de rebeldía e insatisfacción. 

Carinos y sonrisas
Irene

jueves, 26 de septiembre de 2019

1 CONSEJO BUDISTA QUE NOS AYUDARÁ A SER MÁS FELICES

Escribamos una lista de las cosas que amamos de la vida
Debemos ver las actividades que se escapan en la rutina diaria, esos momentos que suceden cuando l
legamos a casa y nos quitamos los zapatos, bebernos un gran vaso de agua después de haber caminado mucho, escuchar el sonido de las olas, el olor de tierra mojada después de una tormenta de verano, las risas con los amigos, salir a correr con la mascota o el desayuno del fin de semana. 
Disfrutemos plenamente de estos pequeños grandes momentos que nos regala la vida. Prestemos especial atención a lo que sentimos. 
Elijamos dedicarnos a ellos y experimentarlos con más frecuencia, además de buscar actividades análogas que produzcan en nosotros el mismo gusto por vivir.
Carinos y sonrisas
Irene

martes, 24 de septiembre de 2019

HAS SUFRIDO ALGUNA VEZ UN ATAQUE DE ANSIEDAD? SABE COMO RECUPERAR RAPIDAMENTE EL CONTROL

Una de las herramientas que propone la Psicología para hacerle frente a la ansiedad es el llamado Grounding (término utilizado por primera vez por el psicólogo norteamericano Alexander Lowen) que puede ser traducido como enraizamiento o aterrizaje en la Tierra.
Su propósito es que salgamos del enjambre de pensamientos que se disparan y tomemos contacto con la realidad del momento.
Pongamos un ejemplo:
Nos desplazamos en metro desde el trabajo a casa, después de un día difícil en una época aún más difícil y estresante.
¿Qué querrá haber dicho mi jefe con…? ¿Cómo conseguiré mi objetivo antes del día…? ¿Y si se enteran mis compañeros de…?
Tomemos tierra y detengámonos a observar las cosas que ocurren a nuestro alrededor:
¿Cuántas personas comparten vagón conmigo? ¿Cuántas de ellas se conocen entre sí? ¿Qué les une? ¿De dónde viene el señor que está sentado frente a mí? ¿A qué se dedica esa chica tan elegante? ¿Cuántos niños hay? Hemos conseguido detener momentáneamente la cascada imparable de pensamientos de preocupación.
 Las actividades de ‘grounding’ ayudan a que recuperes el control de tus emociones y te conectes con el presente y la realidad.
Puedes realizar estos ejercicios en cualquier lugar y hora y, por supuesto, en cualquier circunstancia en la que la sufras un desencadenante, un recuerdo recurrente, angustia emocional o disociación.
Respira profundamente tratando de inflar el abdomen y suelta; después inhala en tres tiempos y exhala en seis.
Lentamente observa tu entorno y busca:
5 cosas que puedas mirar
4 cosas que puedas tocar
3 cosas que puedas escuchar
2 cosas agradables que puedas oler
1 emoción que puedas sentir

Según la Organización Mundial de la Salud, en el año 2017 había en el mundo 260.000 millones de personas sufriendo de trastornos de ansiedad. 
Y no hablemos sólo del trastorno sino de la ansiedad cotidiana, en la cual entramos en una rotonda de pensamientos negativos  y que a pesar de saber que nos causa ansiedad no podemos salir.
Cariños y sonrisas
Irene















domingo, 22 de septiembre de 2019

DE PEQUEÑOS ENOJOS SE PUEDEN FORMAR GRANDES INFIERNOS

De pequeños enojos se forman grandes infiernos. 
En este sentido, hay pequeños disgustos que pueden convertirse en grandes batallas o enojos si no media un pequeño gesto de paz o cariño que restaure la calma y repare el vínculo.
O una buena conversación.
Lo que jamás se debe hacer es pretender que todo desaparezca por arte de magia. Tiempo al tiempo, nadie tiene los mismos tiempos.
A veces pareciera que el enojo o la pequeña discusión no tiene importancia, pero nunca tenemos la certeza de eso. No sabemos el impacto que tiene en el otro. No todos tenemos la misma forma de verla cosas
Máxime si hay pequeños disgustos que se repiten frecuentemente.
Cariños y sonrisas
Irene

viernes, 20 de septiembre de 2019

ESTAMOS ENOJADOS CON NOSOTROS MISMOS? CÓMO PERDONARNOS, HACER LAS PACES Y DAR VUELTA LA PÁGINA

No somos perfectos! 
Esta es una afirmación que debemos tener clara en nuestra mente. 
No somos perfectos pero no pasa NADA. 
Es normal que, a veces, nos equivoquemos y que, en estas equivocaciones, podemos herir los sentimientos de alguien a quien queremos o los nuestros propios. 
Puede ser que nos hayamos equivocado y que, debido a esto, ahora no podamos levantar cabeza. 
Errar es humano, de hecho, cometer errores es parte fundamental en el aprendizaje emocional. 

No existe quien no comete fallos y hay que aprender a perdonar, pero también a perdonarse a uno mismo y, así, poder pasar página. 
En este artículo vamos a descubrir cómo hacer las paces con uno mismo y volver a querernos y respetarnos. 
Todo el mundo se equivoca, lo importante es aprender de nuestros errores e ir convirtiéndonos en mejores personas.
El primer paso es  ser positivo.
Si queremos hacer las paces con nosotros mismos es importante que intentemos hacer un cambio de perspectiva sobre nosotros mismos y sobre la vida. 
Es probable que nos hayamos equivocado, que hayamos actuado de forma errónea y que, ahora, nuestra conciencia no nos deje respirar. 

Pero, dejemos que considerarnos malas personas y admitamos que nos hemos equivocado y que hemos actuado mal. 
Si somos capaces de aceptar nuestros errores y de arrepentirnos por ellos, ya estamos teniendo una actitud que mucho dista de malvada ya que estamos siendo empáticos y estamos experimentando el arrepentimiento. 
Por tanto, lo primero de todo es que te quites de la cabeza la idea de que eres mala persona porque NO lo eres.
Y tenemos que intentar cambiar nuestra visión de la vida para tener una perspectiva más positiva y optimista. 
Para conseguirlo, podemos probar de hacer algunos ejercicios como, por ejemplo, el refuerzo positivo que consiste en repetirse frases motivadoras y optimistas del estilo "Merezco ser feliz", "Puedo conseguir lo que quiera", etcétera.
El segundo paso es relajarse y dejar de autoexigirnos tanto. Muchas veces, el exceso de perfeccionismo puede hacer que nunca estemos contentos ni satisfechos con lo que hacemos. Está bien ser un poco exigente con uno mismo pero nunca sin pasarse. 
Debemos apretar cuando debemos apretar pero también felicitarnos cuando conseguimos alcanzar algún logro o superar alguna dificultad.
Carinos y sonrisas
Irene


miércoles, 18 de septiembre de 2019

SABEMOS COMO TENER UNA PAREJA ESTABLE? AVERIGUEMOS AQUÍ COMO LOGRARLO

Para muchos, tener una pareja estable se ha convertido en una misión imposible. Y no debería ser así!
Querer y dejarse querer es un acto sencillo y espontáneo.
Somos nosotros los que terminamos complicándolo todo.
Es cierto que el amor nos vuelve vulnerables. Hay un punto en el que tenemos que desnudar nuestro corazón.
Muchas veces salimos lastimados, nos prometemos cerrarnos para siempre y no queremos volver a pasar por eso. 
El problema es que al volvernos herméticos también estamos renunciando a varios de los aspectos vitales más bellos.
Actualmente hay mucho miedo de amar.
Nos cuesta aceptar el hecho de que toda relación implica alguna dosis de sufrimiento y tampoco nos damos cuenta de que está en nuestras manos hacer crecer y mantener ese amor.
¿Cómo lograrlo? Eso es lo que nos enseña el decálogo del amor, que enseguida te compartimos.
1. Abre todos los canales de comunicación
2. Estar atento a las señales de nuestra pareja
3. Compartir tiempo de calidad
4. No hacer reclamos en público
5. Dejar respirar al otro
7. No dejemos acumular pequeños enojos
8. Cultivemos la intimidad
9. Nuestra pareja no es responsable de nosotros
10. Fortalecernos a nosotros mismos
Esto no es una receta ni un inventario que se debe cumplir al pie de la letra. 
Es una guía para volver a un camino en el que lo más importante es el amor.
Carinos y sonrisas
Irene

lunes, 16 de septiembre de 2019

TENEMOS CERCA ALGUIEN CON DEPRESIÓN? COMO PODEMOS AYUDARLO...

Cuando alguien cercano sufre depresión intentamos ayudarlo pero no siempre sabemos cómo hacerlo, y a menudo incluso nos parece que estamos estropeando las cosas.
No hay recetas infalibles para situaciones tan delicadas y personales como una depresión, pero estos 10 pasos suelen dar buenos resultados.
1.Tengamos presente que el otro nos necesita y  nos valora, aunque nos parezca que no.
2.Escuchemos. Ya sé que es difícil creer que solo escuchando somos tan útiles para la otra persona, pero es así, el otro solo necesita que lo escuchemos, sin consejos ni soluciones.
3. Nunca digamos “tranquilízate” ni “intenta animarte”. El amor exigente no sirve. Con el buen “amor” de siempre es suficiente.
4. Entendamos que se trata de una enfermedad. El enfermo dirá cosas que en realidad no siente.
5. Pon en su lugar. Comprende, sobre todo, que lo que a ti podría parecerte fácil –como ir a una tienda, por ejemplo– tal vez sea un desafío imposible para un depresivo.
6. No nos tomemos nada de manera personal, así como tampoco nos tomamos de manera personal que alguien tenga gripe o artritis. Nada de esto es culpa nuestra.
7. Tengamos paciencia que no va a ser fácil. La depresión fluye y refluye y sube y baja. No permanece quieta. No tomemos un momento feliz, o uno malo, como prueba de recuperación o recaída.
8. Hagámosle compañía. Preguntemos en qué podemos ayudar. Lo principal que podemos hacer es simplemente estar presente.
9. Aliviemos, en lo posible, toda la presión tanto la existencial como la laboral, familiar, etc.
10. Tratemos de evitar que el depresivo se sienta más anormal de lo que ya se siente. ¿Tres días en el sofá? ¿No ha descorrido las cortinas? ¿Llora por decisiones difíciles como qué par de calcetines ponerse? Y qué. Nada del otro mundo. 
Recordemos que no existe una normalidad estándar. Lo normal es siempre subjetivo.
Por lo tanto, después de haber leído el artículo, nos damos cuenta que lo que más necesita es compañía y paciencia.
Carinos y sonrisas
Irene





viernes, 13 de septiembre de 2019

TENEMOS BAJA AUTOESTIMA? COMPROBÉMOSLO AQUÍ

Todos tenemos una mente que nos bombardea todo el día con pensamientos positivos y negativos, pero la  persona con baja autoestima mantiene un diálogo consigo misma que incluye pensamientos como:
Sobregeneralización: A partir de un hecho aislado creamos una regla universal, general, para cualquier situación y momento: Hemos fracasado una vez (en algo concreto) y pensamos !Siempre fracasaremos! 
Designación global: utilizamos términos descalitivos para describirnos a nosotros mismos, en vez de describir el error limitándonos al momento en que sucedió:!Que torpe(soy)!
Pensamiento polarizado: pensamiento de todo o nada. Es blanco o negro. Estás conmigo o contra mí. Lo hago bien o mal. O es perfecto o no vale
Autoacusación: nos encontramos culpables de todo. Tengo yo la culpa, !Tendría que haberme dado cuenta!.
Personalización: Suponemos que todo tiene que ver con nosotros. !Tiene mala cara, qué le habré hecho!.
Lectura del pensamiento: suponemos que no le interesamos a los demás, que no les gustamos, creemos que piensan mal de nosotros...sin evidencia real de ello. Son suposiciones que se fundamentan en cosas peregrinas y no comprobables.
Falacias de control: Sentimos que tenemos una responsabilidad total con todo y con todos, o por lo contrario sentimos que no tenemos control sobre nada, que somos una víctima desamparada.
Razonamiento emocional: Si lo siento así es verdad. 
Nos sentimos solos , sin amigos y creemos que este sentimiento refleja la realidad sin parar a compararlo con otros momentos y experiencias. "Si es que soy un inútil de verdad"; porque "siente" que es así realmente.
Comparemos nuestros pensamientos y veamos cómo está nuestra autoestima.
Carinos y sonrisas
Irene 



lunes, 9 de septiembre de 2019

AMAMOS MÁS POR QUE SENTIMOS CELOS O SOLO ES UNA DEMOSTRACIÓN DE INSEGURIDAD?


Según un estudio de la Universidad de Western Ontario, Canadá, del 2017, sobre los celos, nos dice que en un principio, sirven para indicarnos que hay algo que resolver en nuestra relación o incluso en nosotros mismos.
Las investigadoras diferencian además tres modos en que se manifiestan los celos: emocional, cognitiva y conductualmente. Hay quien los siente pero no los manifiesta y hay, obviamente quien lleva al límite esta emoción a través de conductas obsesivas, controladoras y hasta persecutorias.
En muchos casos estas situaciones pueden llegar a ser problemáticas y patológica (celotipia).
Que aparezcan no quiere decir que amemos más a una persona.
Simplemente se activan nuestros miedos, muchas veces relacionados con una inseguridad emocional. 
Los celos están generalmente relacionados con la inseguridad y la falta de confianza en uno mismo. El celoso cree que ama “demasiado” y por eso siente celos. ... La persona celosa tiene una autoestima muy baja, se desvaloriza, se coloca en lugares muy degradados, que le permiten creer que su pareja la está engañando.
Conforme la persona, la relación y el amor,van madurando, esta emoción debería, a su vez, disminuir. 
Pero mañana vamos a conversar de cuando los celos se convierten en una enfermedad.
Carinos y sonrisas
Irene

viernes, 6 de septiembre de 2019

ESTAMOS PREOCUPADOS? VEAMOS QUE NOS HACEMOS A NOSOTROS MISMOS

La lista de efectos asociados a la preocupación excesiva es inmensa, debido a la biología del estrés. 
El modo en que afecta la preocupación al cerebro es más intenso de lo que podamos pensar. 
Así, neurocientíficos nos señalan que el impacto de esta dimensión es tan severo porque las personas por término medio, no sabemos preocuparnos de manera saludable. Tenemos la curiosa tendencia de llevarlo casi todo al extremo.
Ahora bien, también nos señala otro factor que nos exime quizá de una parte de culpa. 
Nuestro cerebro está programado para preocuparse primero y para pensar después. 
Es decir, nuestro sistema emocional y, en concreto nuestro cerebro primitivo, son los primeros en detectar una amenaza y en activar en nosotros una emoción.
Al instante, se liberan neurotransmisores como la dopamina, el cortisol para generar la activación y el nerviosismo.
Esto estimula la corteza cerebral para dar aviso a las estructuras mentales superiores. 
¿La finalidad? Animarle a que tome el control, a que haga uso del razonamiento lógico para regular ese miedo, esa sensación de alarma pero qué pasa? en el ser humano las emociones tienen más poder que la razón. 
Algo así hace que las preocupaciones y el laberinto de la ansiedad al que nos abocan, tomen comúnmente el control de nuestras mentes. 
El modo en que afecta la preocupación al cerebro es por tanto inmensa y los efectos son los siguientes:
La preocupación excesiva genera dolor psicológico
¿Qué entendemos por dolor psicológico? ¿Es diferente del dolor físico? 
Efectivamente lo es, pero en realidad es igual de limitante. 
Así, el dolor psicológico es básicamente sufrimiento, agotamiento, negatividad, desánimo…
En un cerebro ansioso dominado por las preocupaciones constantes, quien nos controla es la emoción. 
Ella nos hace ver peligros donde no los hay. 
Todo son amenazas, de todo desconfiamos y todo nos genera temor. 
Su hiperestimulación afecta a la corteza cerebral, reduciendo su actividad. 
Por tanto, dejamos de ver las cosas con mayor calma y equilibrio.
De este modo, el malestar se intensifica.
Cuando la preocupación afecta al cerebro con intensidad, tus procesos cognitivos fallan
Cuando la preocupación afecta al cerebro de manera intensa porque llevamos semanas o meses supeditados a ciertos pensamientos, podemos empezar a notar hechos como los siguientes:
Fallos de memoria.
Problemas de concentración.
Problemas para comprender mensajes, textos, etc. 
Dificultad para tomar decisiones.
En caso de no lograrlo, no dudemos tampoco en contactar con profesionales especializados.
«Cada mañana tiene dos asas, podemos tomar el día por el asa de la ansiedad o por el asa de la calma».

martes, 3 de septiembre de 2019

CÓMO y CUANTO SUFREN LAS PERSONAS QUE ESTÁN DEPRIMIDAS

La depresión puede ser un agotador monstruo contra el que luchar. 
Nos mina física y emocionalmente. Y a menudo estigmatiza. Pero, quizás, uno de los mayores dramas para quienes sufren este problema es el sentimiento de que no hay nadie en el mundo que pueda entender de verdad por lo que están pasando.
La depresión es una enfermedad extremadamente penosa es algo que testimonian todos cuantos la han sufrido. 
También quienes, por razones de su profesión, les acompañan en ese doloroso proceso. 
Dicen los psicólogos y los terapeutas expertos en cómo ayudar a una persona con depresión que el sufrimiento del depresivo es terrible y no comparable a ninguna otra enfermedad. 
Con el agravante que mucha gente considera la depresión como un debilidad, sin darse cuenta que es una enfermedad muy grave, que necesita ser tratada.
Hasta el extremo, según aseveran, de que muchos de ellos cambiarían su enfermedad por cualquier otra aún más grave.
El insufrible tormento que dicen padecer se pone de relieve cuando se constata que muchos de los depresivos piensan en la muerte como la salida menos mala o, mejor aún, como una verdadera liberación.

Quizá sea esa la mayor tragedia a que debe hacer frente el deprimido: comprobar que la tristeza que le paraliza es tan profunda que ha matado lo último que, según dice la sabiduría popular, se pierde: la esperanza. 
Y, desgraciadamente, no se trata de algo puramente retórico. Según importantes estudios hasta el 40% de los suicidios van asociados a enfermedades depresivas.
Carinos y sonrisas

Irene

domingo, 1 de septiembre de 2019

NOS FALTA EQUILIBRIO INTERNO?

Lo creamos o no, a lo largo de nuestra vida. siempre va a llegar ese momento de equilibrio del cuerpo, ente y alma, armonía, libertad.
Ese instante es para que nos digamos a nosotros mismos  «deseo calma, quiero encontrar mi equilibrio interior» para estar tranquilos. 
Es un modo excepcional de favorecer nuestro crecimiento personal y para lograrlo, nada mejor que promover los cambios.
Lo primero que haremos es aprender a discriminar qué relaciones de las que contamos no nos son satisfactorias. 
Nadie podrá hallar esa ansiada tranquilidad si cuenta con un vínculo dañino entre esos lazos familiares, de amistad o de trabajo.
Hay que distinguirlos y alejarse esos vínculos dañinos.
Carinos y sonrisas
Irene