La gratitud llega cuando agradecemos algo que ha venido a nuestro encuentro como un regalo.
Quien ha pasado por dificultades y las ha resuelto, sabe el inmenso valor que tiene la ayuda de otros.
Nada como sentirse impedido para algo, o atrapado, o vencido, para entender que la mano que otro tiende es un verdadero regalo del cielo.Abramos nuestro corazón y generemos el impulso de corresponder, hacer algo bueno a cambio, ya sea por la persona que nos ayudó o por alguien más.
Los favores tienen una cara opuesta: la sensación de estar en deuda.
Si sentimos que tienes que pagarle a alguien, no nos sentimos agradecido, sino en deuda, y esto genera una sensación desagradable. La gratitud es una sensación verdaderamente encantadora, una mezcla de alegría y agradecimiento; no sigue ninguna regla, es sincera e improvisada
¿Cuándo fue la última vez que agradecimos algo?
Cariños y sonrisas
Irene
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Cariños y sonrisas