lunes, 17 de febrero de 2020

QUÉ ES EL SINDROME ESTOCOLMO?

Se le llama Síndrome de Estocolmo a la reacción psicológica que experimentan algunas de las víctimas de secuestros en la que éstas desarrollan un vínculo afectivo con el secuestrador.
Su nombre fue acuñado por Nils Bejerot, un criminalista, al observar las reacciones de los rehenes de un atraco a un banco perpetrado en Estocolmo en el año 1973.
En la actualidad se utiliza este nombre en el ámbito doméstico y más frecuentemente, para designar también a lo conocido como Síndrome de la mujer u hombre maltratado, por el cual, las víctimas de maltrato experimentan lealtad hacia el maltratador, lo que les impide abandonarlo o denunciarlos.
Las personas que padecen el Síndrome de Estocolmo suelen malinterpretar como una acto de humanidad el hecho de que haya una ausencia de violencia hacia ellos por parte del agresor. Experimentan sentimientos positivos hacia ellos, defendiéndoles antes las autoridades y pudiendo incluso aliarse con los mismos en futuras actividades delictivas.
Causas del síndrome de Estocolmo
Fundamentalmente, en la persona que se encuentra en una situación adversa como puede ser un secuestro, impera el instinto de supervivencia, por el cual la persona, al sentir que está inmersa en una situación que no controla, trata de protegerse y para ello satisface las peticiones y las necesidades del secuestrador.
Hay que tener en cuenta que a veces, en estas situaciones, la persona está aislada sin escapatoria, y su único contacto es con el captor. La sensación de pérdida de control es tal, que la asimilación de la misma resulta tremendamente complicada para cualquiera, y es por ello que la persona para sobrellevarlo trata de identificarse con las motivaciones del secuestrador, para que así la situación adversa cobre algún sentido.
Por supuesto, ciertas circunstancias personales pueden influir en que este síndrome se dé en algunas personas pero no en todas las víctimas. 
El haber vivido situaciones de violencia intrafamiliar, de maltrato o abuso sexual reiterado, parecen ser algunas de ellas.
Cariños y sonrisas
Irene

1 comentario:

Gracias por tu comentario.
Todo me alienta para seguir buscando y compartiendo artículos que nos hagan sentir mejor y con mayor bienestar psicológico.
Cariños y sonrisas