domingo, 16 de febrero de 2014

. Cómo ser feliz en cada momento del día.

Vamos a ver algunas sugerencias para proteger la alegría en nuestra vida cotidiana y, en especial, en algunas de las situaciones en las que más nos cuesta o incluso aquéllas que suelen sacarnos de nuestras casillas.
Pero recordemos que, antes que nada, es importante haber manifestado la decisión de querer ser feliz, mantener una actitud que lo haga posible y aceptar disfrutar del camino, aun en los tramos de travesía más intrincados que podamos encontrar.
Como inspiración, pueden servirnos las palabras de Lochani, una monja budista de Barcelona:

"Cada vez que algo empieza a alterarme (una crítica, una decepción, las cosas no son como deseo, etc.) pienso: ¿Qué me importa más, esto o mi paz mental? Y mi malestar se reduce automáticamente. Porque cualquier cosa que no me guste (lo que piensen de mí, el inconveniente de perder un trabajo y tener que buscar otro, etc.) no es tan importante como mi paz mental, mi alegría interior".
Desarrollemos nuestra paz interior y hagamos lo que tengamos que hacer desde nuestra alegría imperturbable.
Cariños y sonrisas
Irene 

sábado, 15 de febrero de 2014

Cómo abrirse al amor: hagan visible el amor

Hagan consciente el amor que sienten, háganlo visible. Dejen que los demás se den cuenta de su amor.
Reconozcan cada vez que se manifiesta el amor: por detrás de un gesto amable con otra persona, cuando sonríen, cuando miran a un bebé, cuando disfrutan de una comida o una conversación con la pareja o el/la amig@, cuando contemplan un paisaje, una obra de arte o un objeto inspirador.
Visibilicemos el amor. Cada vez que somos consciente de él, le damos más fuerza.
Y, de la misma manera, apreciemos los gestos de amor (amabilidad, consideración) de las demás personas. 
Es el mismo amor que habita la vida, en circulación.
Y háganlo visible al amor, que amor se devolverá.
Cariños y sonrisas
Irene  


viernes, 14 de febrero de 2014

como abrirse al amor: Depender sólo de una mente feliz.

Siguiendo con el tema de como abrirse al amor para ser más felices, hoy nos toca hablar de como depender sólo de una mente feliz.

Consideren las cosas que ocurren en nuestra vida como anécdotas  o prácticas de aprendizaje, disfrutemos de ellas: las que nos gustan y las que no nos gustan. 
Todas tienen la misma función: hacernos crecer, enseñarnos a ser felices. 
Que la felicidad dependa sólo de nuestra mente feliz! 
Y, a partir de ahí, afrontemos lo que tengamos que afrontar con alegría.
Cariños y sonrisas
Irene

miércoles, 12 de febrero de 2014

Como abrirse al amor: Aprender a aceptar.

Aceptar no significa resignarse. La resignación no acepta: no le gustan las cosas como son y simplemente se "fastidia" con la sensación de impotencia, victimismo, etc. Nada sano. 
La aceptación no huye ni niega la realidad; ve las cosas como son (acepta) y realiza los cambios que se puedan realizar para mejorar las condiciones. 
Aceptar lo que hay y lo carga de significado para seguir creciendo. 
Incluso el dolor, cuando llega; lo afronta y le da un significado. De esta manera, el dolor nunca es gratuito o una experiencia desperdiciada sino que se hace transcendente. 
¿Resulta contradictorio? Para ser feliz de verdad no podemos tener adicción al bienestar, a que las cosas sean siempre como deseamos; la felicidad profunda y definitiva comprende que a veces nos tocará afrontar situaciones incómodas o no deseadas, porque forman parte de la vida humana, y se abre a ellas cuando llegan, las utiliza para crecer y las deja pasar.
Queremos ser felices: pongamos este consejo en práctica
Hasta mañana, cariños y sonrisas
Irene


martes, 11 de febrero de 2014

Claves para abrirse al amor: Acostumbrarse a ver a los demás seres como iguales.

En nuestras familias, todas las personas son importantes y deseamos la felicidad de todas ellas. 
Y lo mismo con nuestras amistades, si les amamos de verdad. 
La persona que nos vende el pan; las madres con las que nos cruzamos a la salida de la escuela de tus hijos; los compañeros de trabajo; todos aspiran a lo mismo que nosotros, básicamente: a ser felices. 
Y todas estas personas a veces aciertan (y son felices y es un placer estar a su lado) y a veces se equivocan (y se enfadan y hacen daño, queriendo o sin querer), exactamente igual que nosotros. 
Es una suerte ser imperfecto, porque así podemos comprender mejor las imperfecciones de los demás, aun cuando son diferentes. 
Miremos  a las demás personas como iguales: seres que buscan la felicidad y a veces se pierden en el camino, tal como nosotros algunas veces.
Hasta mañana, cariños y sonrisas.
Irene


lunes, 10 de febrero de 2014

Claves para abrirnos al amor: Diferenciar entre lo urgente, lo necesario y lo importante.

Otra de las claves para abrirnos al amor es: Aprendamos a parar. 
Identifiquemos a qué le estamos dedicando la mayor parte de nuestro tiempo, energía, pensamientos, etc. 
Todas esas cosas tan urgentes y aparentemente inevitables a las que dedicamos nuestra vida, ¿son realmente importantes, dentro de nuestro proyecto de vida? ¿Son coherentes con tu proyecto de vida, contribuyen a tus objetivos? ¿Son necesarias? 
Si la respuesta es "sí": enhorabuena. Si es "no": nuestra agenda necesita una buena reestructuración y, cuando lo hagamos, hagámoslo seguros de que las cosas a las que dedicamos nuestro tiempo, las cosas urgentes, son realmente importantes y necesarias.
Aprendamos a diferenciar entre lo urgente y lo importante!
Cariños y sonrisas
Irene

domingo, 9 de febrero de 2014

Claves para abrirnos al amor: Identificar nuestro proyecto de vida.

Esta es la primera clave para abrirnos al amor: Identifiquemos nuestro proyecto de vida. 
Seguramente queremos llegar a nuestra vejez o a nuestra madurez con la sensación de estar viviendo una vida con significado, y no mirar atrás y sentir que hemos hecho una ruta sin rumbo ni sentido. 
Parémonos a pensar en el significado de nuestra vida, identifiquemos nuestras prioridades y marquemos objetivos de acuerdo a nuestros valores personales. 
Con el tiempo,  hay revisarlos y, si es necesario, introducir cambios. 
Vivamos con consciencia, con el convencimiento de estar viviendo nuestra propia vida.
Mañana seguimos con los siguientes 


sábado, 8 de febrero de 2014

Claves para abrirnos al amor:

Reconocer primero que no estamos separados sino que formamos parte de nuestro entorno. Uno de los grades errores que hemos aprendido es que somos seres separados e independientes del resto (de las demás personas, animales, el planeta, etc.), una creencia que potencia la competitividad, la explotación y manipulación del entorno (personas incluidas) y, en última instancia, el miedo. Si nos sentimos parte y dependientes de la red de la vida, reduciremos nuestro egocentrismo y nuestra importancia personal y actuaremos en favor del bien general. Y esto es clave para el buen funcionamiento de nuestras relaciones, la apreciación, el cuidado del entorno y nuestro bienestar personal. Claves: 1.- Identifiquemos nuestro proyecto de vida. 2.- Diferenciar entre lo urgente, lo necesario y lo importante. 3.- Acostumbrarse a ver a los demás seres como iguales. 4.- Aprender a aceptar. 5.- Depender sólo de una mente 6.- Háganse conscientes del amor que sienten, háganlo visible. Mañana empezaré a explicar clave por clave. Cariños y sonrisas Irene

viernes, 7 de febrero de 2014

Abrirnos al amor

El amor no podemos encontrarlo fuera. Es algo que sólo podemos generar dentro y dejar que se proyecte fuera.
Quizás sea lo más difícil, el punto de partida. ¿Cómo abrirse al amor, a la felicidad, al disfrute profundo, cuando nos pasamos el día ocupados en resolver cuestiones, la mayor parte de ellas de supervivencia cotidiana, como si la vida consistiera, básicamente, en una mera batalla contra los elementos? 
Pero la vida es algo más que una lucha; la vida es, en esencia, un "estar". 
Y eso es lo que debemos a descubrir en nuestra búsqueda de la felicidad viendo mañana las claves para abrirnos al amor.
Cariños y sonrisas.
Irene


miércoles, 5 de febrero de 2014

Cultivando la felicidad.

¿A qué dedicamos la mayor parte de nuestra vida? Probablemente, a asegurarnos el bienestar material (posesiones, poder, una buena imagen...); a ocuparnos de nuestra familia, de las relaciones sociales; al cuerpo (compras, vestidos, alimentación, embellecimiento...). Todas estas condiciones pueden contribuir a nuestro bienestar pero no son la causa de la felicidad.
¿Qué es lo que sí puede ser causa profunda de bienestar y felicidad?
Nuestra habilidad para mantener paz mental en cualquier circunstancia (incluso en el dolor físico), nuestra capacidad de concentración, nuestra aceptación (que nos haga fácil soltar en cada pérdida), nuestra capacidad de amor y compasión, que nos conecte con nuestro entorno, incluidos todos los seres. La alegría.
Ésas son las habilidades que nos ayudan a vivir una buena vida, con significado y feliz.
Obtener una maestría en estas habilidades no es más difícil que conseguir todas las posesiones, carreras, oposiciones, la casa de los sueños, el coche más rápido o la pareja que creemos que nos hará feliz, todas esas cosas que sí se llevan nuestro tiempo y energía y, sin embargo, no nos garantizan la felicidad (por el contrario, sí constituyen una buena fuente de preocupaciones).
No se trata de abandonar todas las demás cosas, obviamente, pero sí es importante restablecer prioridades y reorganizar nuestro tiempo y energía, para dedicarle algo más de atención a las cosas que sí tienen el poder de hacernos felices (nuestra capacidad interior de paz, amor, concentración, alegría, comprensión).
Hasta mañana, cariños y sonrisas
Irene





martes, 4 de febrero de 2014

La felicidad está siempre dentro nuestro

La felicidad (que siempre está ahí, dentro del ser humano, reinando en su isla de paz, interior) sólo se manifiesta cuando la desenterramos de todos los engaños, exigencias y condiciones externas.
Entonces, descubrimos que está siempre y no depende de condiciones externas.
Este tipo de bienestar abraza y acepta las visitas de las condiciones externas y los deja pasar sin dejar de ser los mismos de siempre.
La felicidad no desaparece cuando llega una visita-condición-molestia, para regresar cuando ésta se va. (No sería una buena anfitriona...)
La alegría de la paz interior permanece siempre, con visitas o sin ellas.
Esa es la única felicidad real.
Lo demás (alivios) sólo son diferentes versiones o manifestaciones del sufrimiento.
Desarrollar un sentimiento de felicidad auténtico y permanente sólo depende de nosotros.
Hasta mañana, cariños y sonrisas



lunes, 3 de febrero de 2014

Cuáles son los tipos de sufrimiento?

Podemos definir el sufrimiento como un estado de ánimo caracterizado por el malestar.
Hay tres tipos de sufrimiento:
1. El sufrimiento manifiesto. Es aquél que sentimos cuando nos duele algo, física o emocionalmente: la espalda, la cabeza,enojos,preocupaciones, etc... Cualquier tipo de malestar manifiesto. 2. El sufrimiento del cambio. Cuando nos deja de doler lo que antes nos dolía tanto. Resulta un alivio y parece, por un momento, que somos felices, pero en realidad sólo está cambiando el sufrimiento anterior por otro que se manifestará enseguida. Ejemplos: sufrimiento de no tener pareja/consiguimos pareja-alivio-"felicidad"/sufrimiento de tener pareja; nos duele la espalda/deja de doler-alivio-"felicidad"/empieza a molestar otra cosa (como la dificultad de dejar de fumar, de beber, una discusión, lo que sea)...
Se cambia el sufrimiento. En la práctica, éste es el tipo de felicidad que solemos conocer comúnmente: cuando algo nos deja de doler o conseguimos lo que queremos.
Pero no es más que un alivio y enseguida aparece el sufrimiento del cambio. En realidad no es más que un cambio de sufrimiento.
3. El sufrimiento subyacente. Es esa molestia sutil e inconsciente que está casi todo el tiempo, porque hace frío, calor, tengo hambre, sed, cansancio, nos aprieta el pantalón, tenemos que perder kilos, etc. E$s el sufrimiento inherente a la condición humana que experimentamos.
En ninguno de esos tres espacios se puede manifestar la felicidad auténtica. La felicidad (que siempre está ahí, dentro del ser humano, reinando en su isla de paz, interior) sólo se manifiesta cuando la desenterramos de todos los engaños, exigencias y condiciones externas.
Entonces, descubrimos que está siempre y no depende de condiciones externas. Este tipo de bienestar abraza y acepta las visitas de las condiciones externas y las deja pasar sin dejar de ser nosotros mismos y tratar de ver el vaso medio lleno siempre.
Cariños y sonrisas
Irene

domingo, 2 de febrero de 2014

La felicidad y el sufrimiento

Identifiquemos primero el sufrimiento para saber dónde buscar la felicidad. +Para comprender lo que es la felicidad, es importante entender también qué es el sufrimiento. Si sondeamos en nuestros estados de ánimo diarios, veremos que son generalmente cambiantes. 
Lo importante es detectar si el hilo conductor entre todos estos estados es una tónica de bienestar o, por el contrario, de incomodidad permanente. 
Prestemos atención a los diferentes tipos de sufrimiento y observemos si son las interpretaciones que hacemos de nuestras circunstancias las que se imponen en nuestra vida o contamos con un estado de bienestar personal que acoge de buena gana a todas estas visitas ineludibles en la existencia humana, como los malos ratos, las preocupaciones, los miedos, etc. etc. 
Revisemos e identifiquemos nuestro hilo conductor. 
Mañana hablaremos de los tipos de sufrimiento 
Cariños y sonrisas Irene