martes, 31 de agosto de 2010

Taller de Felicidad: ¿Ser felices es tener lo que se quiere o querer lo que se tiene?.

Taller de Felicidad: ¿Ser felices es tener lo que se quiere o querer lo que se tiene?.

¿Ser felices es tener lo que se quiere o querer lo que se tiene?.


Después de unos días sin aparecer, aquí estoy de nuevo. No se iban a librar de mi tan fácil!!!!!
Lo que pasó fue que estuve de viaje y sin computadora cerca.
Bueno, hoy el tema es, como siempre, algún punto de vista sobre la felicidad, ya que algunos sostienen que la felicidad no es tener lo que se quiere, sino querer lo que se tiene. Suena bastante lógico, pero puede ser probado, y en caso afirmativo, ¿es cierto?
Resulta que puede ser probado.
"En Texas Tech University, Jeff Larsen y Amie McKibban de Wichita State University se plantearon esa pregunta y trataron de comprobarlo basándose en diversos estudiantes universitarios. A éstos se les preguntó que posesiones tenían o deseaban tener de una lista de 52, que incluía objetos como un automóvil, un equipo estéreo, una cama, etc.
Sus resultados, que aparecen en la revista Ciencia, sugieren que las personas basar su desarrollo en función de incrementar sus posesiones y por ende, ser menos felices con ello.
También sugieren, sin embargo, que la gente puede desarrollarse queriendo, amando las cosas que tienen y que solo con eso puedan lograr una mayor felicidad.
“Tener un montón de cosas no es la clave para la felicidad”, dijo Larsen. “Nuestros datos muestran que también se necesita apreciar esas cosas que se tienen”.
Larsen y McKibban calculan que en la medida que la gente quiera lo que tiene y lo que quieren, sus conclusiones muestran que querer lo que se tiene no es lo mismo que tener lo que se quiere. Mientras que las personas que tienen lo que desean, tienden a desear más y lo que no tienen también, lo cual se encuentra lejos de ser perfecto.
Los investigadores descubrieron que las personas que quieren más de lo mismo que tienen, tienden a ser más felices".
Por lo tanto, concluyendo, ahí que aprender a apreciar más, amar más lo que uno tiene y desear más de lo mismo. (eso vale especialmente con las parejas, Ja, ja, ja)
cariños y sonrisas
Irene

Taller de Felicidad: Autogestión de la felicidad

Taller de Felicidad: Autogestión de la felicidad

jueves, 26 de agosto de 2010

Autogestión de la felicidad


Reflexionar acerca del sufrimiento y la felicidad es un asunto tan delicado como sobreexplotado. A ninguno de nosotros nos gusta reconocer que no sabemos cómo liderar nuestra vida emocional de una forma más sana y constructiva. Y nos cuesta todavía más que otras personas señalen nuestros defectos y carencias, tratando de guiarnos para aprender a gestionarla mejor. De ahí que el desarrollo personal suela ser ridiculizado y actualmente tenga tantos detractores.
Sin embargo, la arrogancia de creer que lo sabemos todo y de demonizar cualquier información que nos sea molesta o desconocida tan solo limita nuestra capacidad de ver y comprender las cosas desde una nueva perspectiva. En vez de ponernos a la defensiva, podemos adoptar una actitud más humilde y madura, basada en el reconocimiento de que no sabemos y de que estamos abiertos a aprender. Asumir la propia ignorancia es un trago amargo, pero necesario para poder crecer y evolucionar como seres humanos.
Eso sí, lejos de caer en el dogma y la imposición, es importante que no nos creamos nada de lo que nos digan ni de lo que leamos, incluyendo, por supuesto, la información detallada en este reportaje. Tal y como nos anima Pilarín Romero de Tejada, hemos de verificarla a través de nuestra experiencia. Solo entonces podremos ir más allá de nuestros prejuicios, determinando si dichas reflexiones son útiles o inútiles para mejorar nuestra competencia en el arte de vivir.
Seguimos creyendo que la felicidad está vinculada con lo que tenemos y hacemos, marginando por completo lo que somos. Por eso formamos parte de una sociedad materialista, construida sobre tres pilares: el trabajo, el consumo y el entretenimiento. Sin embargo, esta manera de pensar y de actuar está resultando del todo ineficiente e insostenible. La paradoja es que tenemos más riquezas que nunca, pero somos mucho más pobres. Prueba de ello es que el vacío existencial se ha convertido en la enfermedad contemporánea más extendida, y el Prozac y el Tranquimacín, en dos compañeros de viaje de mucha gente.
Al guiarnos por una serie de creencias erróneas -como que nuestra felicidad depende de algo externo-, dedicamos casi todo nuestro tiempo, dinero y energía a conseguir todo tipo de metas y objetivos, desatendiendo nuestro mundo interior. Y con el tiempo, esta huida de nosotros mismos suele pasarnos factura.
Ahora sé que el secreto de la felicidad reside en la conquista de nuestra responsabilidad y libertad personales, pues podemos ser dueños de la actitud que tomamos frente a nuestras circunstancias".
Pero ¿qué es el sufrimiento? "Es tensión, vacío, ansiedad, estrés, negatividad, miedo, ira, tristeza y, en definitiva, cualquier emoción y sensación que nos deja un poso de malestar e insatisfacción", explica Tolle. Y según sus investigaciones, el origen de todas estas desagradables experiencias no se encuentra en nuestras circunstancias, sino en nuestros pensamientos.
A juicio de Tolle, "nuestras emociones, sentimientos y estados de ánimo no tienen tanto que ver con lo que nos pasa, sino con la interpretación que hacemos de lo que nos pasa".
La mala noticia es que "no es fácil abandonar el hábito mecánico de ver e interpretar lo que nos sucede de forma egocéntrica y reactiva". La buena es que "cuando aceptamos que somos los únicos responsables de nuestro sufrimiento, nos damos cuenta de que podemos dejar de herirnos, cambiando nuestra manera de pensar y de relacionarnos con nuestras circunstancias".
El quid de la cuestión radica en que "no somos dueños de nuestra mente, sino que esta suele operar automáticamente". Y aquí es donde se revela la función biológica y psicológica del sufrimiento: "Hacernos tomar consciencia de que nuestra manera de autogestionarnos es ineficiente y disfuncional".

¿Por qué no puedo ser feliz?


Esa pregunta nos la debemos haber hecho muchas veces y la mayoría, sin respuesta. Hoy encontré este artículo sobre el tema que me pareció que indicaba algunas cosas de valor:
"No sé, muchas veces nos hacemos esta pregunta, y aun cuando parece que lo tenemos todo no somos felices.
No estamos contentas con nuestra vida, con lo que hacemos, con el modo en que hemos echado por la borda todos nuestros planes… y de repente nos miramos al espejo, encontrándonos con la mirada perdida, preguntándonos si estamos donde debemos, el motivo por el que tomamos ciertas decisiones del pasado sin escuchar los consejos que se nos ofrecieron…
Y somos infelices.
Pero claro, en aquellos momentos que tomamos esas decisiones que nos llevaron a la situación actual sólo pensábamos con ilusión en todo cuanto nos ocurría, sin caer en la cuenta de que nada es lo que parece, y estás con un montón de responsabilidades que no tenías porqué asumir.
Hoy ya es un poco tarde, ya está hecho, tomaste las cosas y hoy te miras y ves que no hay felicidad a tu lado, ¿qué hacer?
No sé, creo que esa respuesta te llegará con el tiempo.
Por eso es necesario escuchar siempre a quien sabe más que nosotros, a quien nos aconsejaba, quien miraba por nuestro bien. Hoy ya es tarde para arrepentirse, es hora de mirar hacia adelante y ver qué vas hacer del futuro, si algo no te llena no tienes porqué estar en el mismo hoyo que no te deja mirar la vida desde otra perceptiva.
Primeramente, hay que pensar en lo que se desea hacer.
Pensar en aquello que está a nuestro alcance cambiar para que nuestra vida sea mejor y con mayor felicidad.
Habla con las personas que en un momento pensaste que estaban en contra de todo de lo que tú pensabas que era lo correcto. Acércate y habla, seguro que de esas conversaciones sacarás cosas nuevas que te darán nuevas esperanzas en la vida, porque no podemos vivir todos los días cuestionando las decisiones que hemos tomado. Creo que eso a la larga no es bueno, hay que tomar decisiones que seguramente al principio dolerán pero que sabes que no puedes seguir viviendo de esa manera, es necesario hacer cambios, varios cambios, hay que ser valientes, tomar aire y pensar con calma en lo que vas hacer el día de mañana.
Sea cual sea tu decisión házla sin mirar hacia atrás, la vida es una sola, y las responsabilidades de la vida si se vive en parejas son compartidas. Si estás sola, toma tu vida con responsabilidad y házle frente a las situaciones que no te llenan, o que peor aún, situaciones que te hacen infeliz.
Cada cambio que hagas en tu vida es una meta, un desafío.
Ser feliz está en tus manos y en la de nadie más. Sólo pide a Dios que te ayude a tomar las decisiones correctas y enfrentarlas, sólo así lograrás el equilibrio que es tan importante en nuestras vidas.
Una vida con metas es una vida que nos llenará. Una vida vacía, sin metas, será una vida que no nos dejará ser felices".
La vida la estamos viviendo hoy y ahora, no pierdan tiempo, y tomen las riendas de su vida, que yo tomaré las mías y juntas haremos de este mundo algo mucho mejor…
cariños y sonrisas
Irene

martes, 24 de agosto de 2010


cómo les he dicho muchas veces, y por repetitiva puedo ser majadera, pero no por eso deja de ser tan importante: "la felicidad no depende de las circunstancias, sino de la interpretación que la mente hace de ellas".
Por lo tanto, lo importante no es lo que les ocurre, eso no los hace felices o infelices, sino que realmente, es la interpretación sobre lo que ocurre lo que causa esa reacción de felicidad o infelicidad, o lo que es lo mismo, la propia decisión sobre sobre si realmente desea ser feliz o no.
Esto que es realmente importante, Abraham Lincoln lo describió así: "En la vida he descubierto que las personas son tan felices o infelices como previamente hayan decidido ser"
Y muchas veces en la vida he preguntado a las personas: - y TU DESEAS SER FELIZ?
Y siempre me responden que si, pero cuando les pregunto:- Has decidido ya ser feliz?, me miran con cara de asombro y desconcierto, no conprenden que la felicidad es un mero acto de decisión y a lo sumo me responden: - yo seré feliz cuando en mi vida ocurran tales o ...cuales cosas, que pueden ser: tener más dinero, ser curado de una enfermedad, cambiar de país, o de auto o algo tan banal como tener una consola de juegos.
Lo curioso es que cuando esto ocurre son felices por unos instantes y luego vuelven a su estado habitual de infelicidad, en busca del siguiente caramelo dorado.
Y es que realmente la felicidad no reside en tu exterior sino sólo en tu interior. Entonces ¿por qué no decides ser feliz ahora?
Decide ser feliz ahora.Di en voz alta: Ya!. Yo decido ser feliz ahora, desde ya! Y para siempre, soy feliz!
Por favor, no crean que es optimismo banal, yo no estoy hablando de la alegría, estoy hablando de la felicidad, que como ya les dije es una decisión de vida. La felicidad incluye alegría, pero - según algunos autores - también otras emociones, algunas de las cuales no son necesariamente positivas (compromiso, lucha, reto, dolor). Es la motivación, la actividad dirigida a algo, el deseo de ello, su búsqueda, y no el logro o la satisfacción de los deseos, lo que produce en las personas sentimientos positivos más profundos.
Qué tengan una bonita tarde, los que viven cerca y una noche maravillosa los que están más lejos.
Cariños y sonrisas, gente linda
Irene

lunes, 23 de agosto de 2010

DECALOGO DE LA FELICIDAD



NO HAY fórmulas milagrosas ni varitas mágicas. Para ser feliz hay que pensar, sentir y actuar de acuerdo a los valores que cada uno considera primordiales. Unos preferirán la ética, otros la religión o el amor. Lo esencial es no dar el brazo a torcer y convencerse que es poasible ser feliz:
"1. No cambies. No hace falta tratar de transformarse en la persona que nunca se ha sido. Lo más acertado es observarse detenidamente a uno mismo y, con ayuda de lápiz y papel, separar las razones que añaden y restan felicidad. Al reflexionar, igual resulta que el novio de la niña o la hipoteca tampoco son motivo auténtico de desilusión.
2. Serenidad ante todo. No hay que dejarse desbordar por un revés, aunque parezca que se hunde el mundo. Debe afrontarlo con la mayor serenidad del mundo. No es cuestión de cerrarse a las emociones que provocan los conflictos pero sí de mantenerlas bajo control. Un buen ejercicio consiste en rememorar aquel suceso que hace tres años nos pareció tan catastrófico y que hoy es parte del anecdotario personal.
3. Ojo con los puntos ciegos El teórico Daniel Goleman no ha podido buscar un calificativo más acertado para definir esas mentiras que cada persona se cuenta a sí misma para obviar todos aquellos sucesos que pueden desmontar toda una estructura vital. Entre las parejas, en la vida cotidiana, y hasta en las altas esferas políticas, los puntos ciegos existen como un trueque del subconsciente. A veces, correr un tupido velo demasiadas veces al día puede desembocar en patologías. Las mentiras vitales, como las definía Ibsen, hay que administrarlas con cuentagotas.
4. Vivir el presente. Parece obvio, pero hay quien se pasea por la vida como un zombi. Unos anhelan ese momento en que se sentían de verdad felices y radiantes. Tan enfrascados están en aquello que ya no existe que se vuelven incapaces de saborear el día a día. No es que ahora su vida sea más aburrida, es que ellos se han negado a disfrutarla. La misma ineptitud para abrazar la felicidad aqueja a los que fantasean con que el futuro les proveerá de todo lo que desean.
5. Introducir novedades Por pequeñas que sean siempre son bien recibidas. "La imaginación y el espíritu contienen posibilidades ilimitadas para hacer la vida más interesante y agradable", explica Serafín Ruiz, autor de "El arte de ser feliz". Un baño nocturno en el mar, una tarde para uno solo, una pequeña escapada al campo o la ciudad, una cena especial, enseñar a los críos los juegos de la infancia... Sólo hay que pensar un poco para sorprender a los demás. Incluso a uno mismo.
6. Permitir las emociones Es lo que aconseja Elena Gismera, psicóloga social. El dolor, la ira, la tristeza, la soledad o el desánimo son emociones que forman parte de la vida diaria. Cuando se glorifica la infelicidad y uno se recrea en ella, puede parecer que existe una confabulación global contra uno mismo. Hay que encajar el dolor y permitir que fluya para poder ser felices. Sentirlo, para desprenderse de él.
7. Amor. Es un sentimiento que asegura la felicidad cuando es auténtico. No hay estado que genere tanta efervescencia y complicidad. Claro que en muchas ocasiones se interpretan como amor los celos enfermizos, el egoísmo y la necesidad patológica de poseer a la otra persona. Esos amores posesivos y destructivos lo mejor es desterrarlos para siempre. Quien bien te quiere no tiene por qué hacerte llorar.
8. Acción. No es cuestión de calzarse las deportivas y el chándal e ir haciendo "footing" de un lado para otro, pero la actividad es básica para sentirse bien. Levantarse por la mañana y no tener nada más que hacer que sentarse frente al televisor es bastante desalentador para lograr la felicidad. Aunque se esté en paro, siempre es posible asistir a cursos , aprovechar para poner en práctica eso que siempre soñó realizar o colaborar con alguna asociación de voluntariado. Además de sentirse útil, se crean nuevas amistades.
9. Optimismo.
Formar un tándem con la frustración es lo más adecuado para minar la salud y las relaciones con los demás. Ya desde niños hay que saber aceptar que las cosas no siempre son como uno desea. Los adultos que se revuelven, amargan y programan venganza cuando ascienden a otro compañero en el trabajo o cuando su pareja no les dedica todo el tiempo del mundo, merecerían llevar chupete en lugar de carné de identidad.
10. Naturalidad. Fuera corsés y falsas poses. No hay que avergonzarse de uno mismo, que para algo está la autoestima. Hay que estar de acuerdo con las propias convicciones. La felicidad precisa de frescura y "de cierto equilibrio. No es cuestión ni de inflar el globo artificialmente ni de pincharlo hasta que se reduzca a la nada. Es preciso responsabilizarse de nuestra vida y hacerlo sin artificios", apunta Elena Gismero, psicólogo social".
Hasta mañana y acuéstense pensando que mañana va a ser un día magnífico.
Cariños y sonrisas
Irene

MINEROS!!!!


No se puede estar, de ningún modo, ajeno a la emoción, a la espera, a la alegría de las notocias, con respecto a los mineros!!!
Yo quiero compartir con ustedes un pedazo de un artículo de un diario argentino que le hace una entrevista a Roberto Canessa, uno de los jugadores de rugby uruguayos que cayeron en la cordillera de los Andes y sobrevivieron. Canessa tiene amor especial por el pueblo de ese país porque en Chile volvió a nacer en 1972, como protagonista principal del denominado Milagro de los Andes.
Y él nos dice: "Este grupo de vida aislado, esas 33 personas, se conectan con la civilización, gracias a la tecnología, por un cordón umbilical que les envía oxígeno y que recuerda mucho al bebe cuando depende de su madre, cuando está en el útero de la madre. Ese cordón va a ir tomando volumen para poder darles alimentos, agua y comunicación".
"Aparentemente el parto no va a ser hasta dentro de unos meses y van a volver a la vida como «treintaytresllizos», en el parto múltiple más impresionante de la humanidad"
"El hilo de vida que les ha llegado por la tecnología chilena a esta gente que está enterrada en vida es un ejemplo de la solidaridad humana y de los límites a los que puede llegar el hombre cuando trabaja solidariamente".
"Esas 33 personas que convivieron ya 17 días, nunca más serán las mismas personas que fueron, porque habrán aprendido cuáles son los verdaderos valores de la vida".
Y yo les digo, les recomiendo, los incito a no esperar un hecho tan límite para aprender cuales son los verdaderos valores de la vida, haganlo ahora y sean más felices.

Miedo a ser feliz


Estamos empezando una nueva semana de trabajo, de obligaciones, pero no hay que verlo como un peso, porque eso nos provoca no rendir al cien por cien y no ser felices. Hay que verlo como un nuevo desafío: - qué de nuevo o emocionante nos traerá esta nueva semana, esta nueva oportunidad de ser felices!!!
He encontrado este artículo que me gustó como para ser el primero de este lunes, fue publicado por la Profesora Grahasta, Managua, Nicaragua:
"Todos tenemos miedo de vivenciar nuestras potencialidades más positivas, tenemos miedo de llegar a ser lo que podemos atisbar en los momentos de mayor perfección y coraje.
Seguramente, para muchas personas es así; ser feliz se convierte en algo inalcanzable porque les asusta conseguirlo. Pero, ¿a qué se debe este miedo? La respuesta está en las creencias en las que basamos nuestra identidad más profunda.
Hay muchas personas que tienen un concepto de sí mismas muy negativo, creen que no merecen nada o que no pueden hacer cosas valiosas e, incluso, que no tendrían que existir.
Estos conceptos negativos de uno mismo son más comunes de lo que pensamos. Cuando un niño no encuentra en sus padres una respuesta afectiva, es muy fácil que desarrolle la idea de que no tiene derecho a ser amado o que no tiene capacidad para conseguir nada.
Alguien con estas ideas negativas no intentará ser feliz. Es como si partiera de la posición del perdedor.
Son estas creencias las que logran que el miedo nos paralice y que no nos arriesguemos a hacer cosas nuevas, a conseguir nuestros deseos.
Y si no nos arriesgamos, no aprendemos, no generamos experiencias gratificantes, nos quedamos bloqueados y estancados, con la consiguiente frustración.
Para salir de este círculo vicioso es necesario pasar a la acción, hacer las cosas que uno desea despacio y a pesar del miedo, atreverse a realizar nuevos aprendizajes.
También hay personas capaces de llevar a cabo todo lo necesario para conseguir sus sueños, pero cuando están a punto de lograrlo, abandonan. Exageran la responsabilidad del éxito. Es como si estuvieran preparados para el esfuerzo pero no para el disfrute.
Creer que tenemos tanto la capacidad de experimentar el sufrimiento como el placer, y que las dos cosas pueden ser igual de buenas, nos puede ayudar a no tener miedo a ser felices".
Creámonos merecedores de la felicidad, todo ser humano tiene derecho a disfrutar de la vida. Esta creencia es la base para poder llevar a cabo nuestros sueños.
Tenemos que darnos pequeños placeres de vez en cuando.
Así, aumentará nuestra satisfacción y al comprobar que no somos castigados por ello, iremos por deseos más grandes.
Buena semana, maravillosa gente
cariños y sonrisas
Irene

sábado, 21 de agosto de 2010

PARA CONVERTIR LA ALEGRIA EN HÁBITO. SUGERENCIAS


Estas sugerencias no son complicadas de seguir, son más bien cotidianas y simples, pero tienen mucho efecto en nuestra vida. Por favor, pónganlas en uso:
Elevar el nivel de autoestima del individuo, haciendo que se sienta importante Y necesario en la familia, en la escuela, en el grupo de trabajo y, en definitiva, que sea apreciado y tenido en cuenta por los demás.
Llevar una vida ordenada y sencilla, disfrutando de las cosas pequeñas y cotidianas que están al alcance de cualquiera: el descanso, el diálogo familiar, el contacto con la naturaleza, la diversión sana, el vivir intensamente el presente... pero moderando las exigencias y deseos ya que la búsqueda ansiosa y descontrolada de mayores satisfacciones conduce a la pérdida del propio equilibrio interno y, por tanto, de la verdadera alegría
Pensar siempre en positivo, no permitiendo la entrada a nuestra mente de derrotismos y actitudes deprimentes o desesperanzadoras. Que el pasado negativo o la inquietud v el desasosiego por el futuro no nos impidan vivir el presente en paz y armonía con nosotros mismos.
Conseguir que nuestra ocupación o trabajo sea fuente de alegría. Comprobar que el trabajo no sólo es la expresión clara de nuestra vitalidad, inteligencia y capacidad, sino que con él hacemos nuestra aportación a la sociedad, contribuyendo de forma directa al bienestar físico, intelectual, moral o espiritual de los demás.
Fomentar cada día, a cada instante, los sentimientos de aceptación, de conformidad y hasta de complacencia y alegría de la realidad cotidiana, sea cual fuere. Tras cada sombra siempre se oculta un destello de luz. La alegría será siempre nuestra fiel compañera cuando convirtamos en hábito el descubrir siempre el lado bueno de las cosas.
No te conformes con sentir la alegría dentro de ti, haz que aflore al exterior y contágiala a quienes te rodean con palabras, actitudes y gestos que les arrastren a compartir tu propia alegría.
Aprende a no perder ni un instante en lamentaciones y quejas inútiles sobre algo que es irremediable, como el jarrón que se ha roto, un día lluvioso, el robo del coche, una enfermedad incurable... Acepta lo irremediable ya que, una actitud de protesta y disgusto por algo que no tiene solución, te privará de la alegría de vivir.
Convierte la alegría en fiel compañía de tu vida, ya que es, sin duda, el ingrediente principal en el compuesto de la salud física, mental y psíquica.

jueves, 19 de agosto de 2010

Échale ganas a la vida!


Quiero compartir con ustedes este artículo que representa mi forma de pensar, yo no creo que uno pueda ir por la vida sin fuerza, sin "punch". Y si no se siente, se inventa!!!!
"La vida es más grande o más pequeña según las ganas que le eches y el amor que le pongas. Tiene una forma u otra, según la limes, la moldees y la vayas amasando.
Los frutos no son los mismos para todos: cada uno nace con la semilla que debe desarrollar…. cultivarla bien lleva al éxito. No envidies la de nadie, porque en todas se puede dar anchura, espacio y plenitud. En todos los campos hay malas hierbas, sequías, tramos pedregosos, arenosos, inseguros, pero en ninguna falta un roció diario, un sol que caliente y una lluvia que nutra.
¡Solo necesitas echarle ganas!
Cuando uno hace lo que le gusta, sólo cuenta el avance, no las horas que le dedica; sólo cuenta que su objetivo va cuajando, no el esfuerzo y el tiempo que entero en él; sólo cuenta la semilla que lleva dentro para desarrollar, no la clase de árbol que se le ha destinado.
Cuando te gusta lo que haces, no percibes el tránsito del tiempo, que siempre te parece corto, ni el vuelo de las horas, que siempre parecen bien empleadas.
Échale ganas a la vida! Échale ganas a la vida aunque no sea fácil, y a veces parezca que nada puedes conseguir y nada vale la pena.
Vive tus sentimientos, expresa tu verdad, despójate de prejuicios, asimila los hechos y adórnalo todo con la imaginación.
Ordena tu ideas, aléjate del pensamiento que te tortura y de los lastres que te hunden, desecha todo eso que le roba belleza a la vida. Mírate como en el fondo de un estanque y líbrate de tu propia basura.
El alma se limpia con amor, la vida se endereza rectificando y uno se hace hombre tocando el alma de las cosas.
No le busques a la vida metas definitivas, porque todo es evolutivo, transformable, susceptible de mejoría.
Échale ganas a la vida, y corre sobre ella como si llevaras la fuerza en los estribos, la acción en las manos, la convicción en la frente y el fuego en el corazón".
Yo siempre les digo que la felicidad es una decisión de vida y que la vida es bella pero exije esfuerzo. Pónganle ganas a la vida, pongan voluntad y esfuérzense en vivir con más consciencia, que eso los va a llevar a ser más felices.
Que duerman bien y que mañana se levanten con mucha energía!!!
Cariños y sonrisas
Irene

miércoles, 18 de agosto de 2010

Cómo ser feliz



Hola! Cómo están? Vamos a poner en marcha un método para ser más felices, acuérdense que nosotros y sólo nosotros somos responsables de nuestra felicidad:
Al abrir los ojos por la mañana, di a ti mismo: ¡Qué maravilloso es estar con vida!
Este día me debe ir mucho mejor que ayer:
"1.Nunca olvides que tu controlas tu vida. Convéncete: "Yo estoy a cargo de lo que me pase, yo soy el único responsable"
2. Alégrate cuando te dirijas a tu trabajo. Siéntete feliz de contar con un empleo en estos tiempos de crisis económica.
3. Aprovecha al maximo tus ratos de ocio. No te sientes ni empieces a flojear cuando puedes estar divierténdote o disfrutando de algun pasatiempo.
4. No te dejes agobiar por tus problemas económicos. Para los más de nosotros, que no podemos darnos el lujo de de ser extravagantes, sencillamente ahorrar dinero para adquirir un artículo caro, puede darnos un sentimiento de gran satisfacción.
5. No te compares con los demásla gente que lo hace tiende a la melancolía.
6. Sé menos crítico. Acepta tus limitaciones y las de tus amigos. Concéntrate en tus habilidades y las de ellos.
7. Mejora tu sentido del humor. No te tomes demasiado en serio, trata de encontrarle el lado humorístico a los momentos de adversidad.
8.Toma tu tiempo. No trates de hacerlo todo a la vez.
9. Sonríe más a menudo, a más gente.
¡Felicidades!
El tiempo te obsequia un libro en blanco. Lo que en el escribas será de tu propia inspiración. De ti depende elegir la tinta del arcoiris de la dicha, o la gris y opaca del desaliento y la amargura, las palabras dulces y hermosas del lenguaje del amor o el relato tenebroso y destructor del odio".
¿Qué escribirás, en cada día que falta por llenar? Trata de decidirte por el bienestar, la paz interior y la felicidad.
Que estén maravillosamente bien, gente linda!
Cariños y sonrisas
Irene

lunes, 16 de agosto de 2010

LA LLAVE DE LA FELICIDAD


Bucay es uno de los mejores autores de autoayuda. Aquí les traigo una de sus fábulas, que me pareció muy bonita.
Cuenta la leyenda que antes de que la humanidad existiera, se reunieron varios duendes para hacer una travesura.
Uno de ellos dijo: -Pronto serán creados los humanos. No es justo que tengan tantas virtudes y tantas posibilidades. Deberíamos hacer algo para que les sea más difícil seguir adelante. Llenémoslos de vicios y de defectos; eso los destruirá.
El más anciano de los duendes dijo: -Está previsto que tengan defectos y dobleces, pero eso sólo servirá para hacerlos más completos. Creo que debemos privarlos de algo que, aunque sea, les haga vivir cada día un desafío.
-¡¡Qué divertido!!-dijeron todos.
Pero un joven y astuto duende, desde un rincón, comentó: -Deberíamos quitarles algo que sea importante....¿pero qué?
Después de mucho pensar, el viejo duende exclamó: -¡Ya sé! Vamos a quitarles la llave de la felicidad.
-¡Maravilloso...fantástico...excelente idea!-gritaron los duendes mientras bailaban alrededor de un caldero.
El viejo duende siguió: -El problema va a ser dónde esconderla para que no puedan encontrarla.
El primero de ellos volvió a tomar la palabra: -Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo.
A lo que inmediatamente otro miembro repuso: -No, recuerda que tienen fuerza y son tenaces; fácilmente, alguna vez, alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos podrán escalarlo y el desafío terminará.
Un tercer duende propuso: -Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar.
Un cuarto tomó la palabra y contestó: -No, recuerda que tienen curiosidad; en determinado momento algunos construirán un aparato para poder bajar y entonces la encontrarán fácilmente.
El tercero dijo: -Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra.
A lo cual los otros dijeron: -No, recuerda su inteligencia, un día alguno va a construir una nave en la que puedan viajar a otros planetas y la van a descubrir.
Un duende viejo, que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás, se puso de pie en el centro y dijo:
-Creo saber dónde ponerla para que realmente no la descubran. Debemos esconderla donde nunca la buscarían.
Todos voltearon asombrados y preguntaron al unísono: -¿Dónde?
El duende respondió:-La esconderemos dentro de ellos mismos...muy cerca de su corazón...
Las risas y los aplausos se multiplicaron. Todos los duendes reían: -¡Ja..Ja..Ja..!Estarán tan ocupados buscándola fuera, desesperados, sin saber que la traen consigo todo el tiempo.
(Extraído del libro "El camino de la felicidad" de Jorge Bucay).
Espero que la disfruten como la disfrute yo. Y que se den cuenta que basta de buscar la felicidad fuera de ustedes. Solo ustedes tienen la llave de la Felicidad.
Cariños y sonrisas
Irene