No somos perfectos!
Esta es una afirmación que debemos tener clara en nuestra mente.
No somos perfectos pero no pasa NADA.
Es normal que, a veces, nos equivoquemos y que, en estas equivocaciones, podemos herir los sentimientos de alguien a quien queremos o los nuestros propios.
Puede ser que nos hayamos equivocado y que, debido a esto, ahora no podamos levantar cabeza.
Errar es humano, de hecho, cometer errores es parte fundamental en el aprendizaje emocional.
No existe quien no comete fallos y hay que aprender a perdonar, pero también a perdonarse a uno mismo y, así, poder pasar página.
En este artículo vamos a descubrir cómo hacer las paces con uno mismo y volver a querernos y respetarnos.
Todo el mundo se equivoca, lo importante es aprender de nuestros errores e ir convirtiéndonos en mejores personas.
El primer paso es ser positivo.
Si queremos hacer las paces con nosotros mismos es importante que intentemos hacer un cambio de perspectiva sobre nosotros mismos y sobre la vida.
Es probable que nos hayamos equivocado, que hayamos actuado de forma errónea y que, ahora, nuestra conciencia no nos deje respirar.
Pero, dejemos que considerarnos malas personas y admitamos que nos hemos equivocado y que hemos actuado mal.
Si somos capaces de aceptar nuestros errores y de arrepentirnos por ellos, ya estamos teniendo una actitud que mucho dista de malvada ya que estamos siendo empáticos y estamos experimentando el arrepentimiento.
Por tanto, lo primero de todo es que te quites de la cabeza la idea de que eres mala persona porque NO lo eres.
Y tenemos que intentar cambiar nuestra visión de la vida para tener una perspectiva más positiva y optimista.
Para conseguirlo, podemos probar de hacer algunos ejercicios como, por ejemplo, el refuerzo positivo que consiste en repetirse frases motivadoras y optimistas del estilo "Merezco ser feliz", "Puedo conseguir lo que quiera", etcétera.
El segundo paso es relajarse y dejar de autoexigirnos tanto. Muchas veces, el exceso de perfeccionismo puede hacer que nunca estemos contentos ni satisfechos con lo que hacemos. Está bien ser un poco exigente con uno mismo pero nunca sin pasarse.
Debemos apretar cuando debemos apretar pero también felicitarnos cuando conseguimos alcanzar algún logro o superar alguna dificultad.
Carinos y sonrisas
Irene
PSICÓLOGA CLÍNICA DE ADOLESCENTES Y ADULTOS Y TALLERES DE FELICIDAD Y DESARROLLO PERSONAL. +569 81368719 RENACA. VINA DEL MAR
viernes, 20 de septiembre de 2019
miércoles, 18 de septiembre de 2019
SABEMOS COMO TENER UNA PAREJA ESTABLE? AVERIGUEMOS AQUÍ COMO LOGRARLO
Para muchos, tener una pareja estable se ha convertido en una misión imposible. Y no debería ser así!
Querer y dejarse querer es un acto sencillo y espontáneo.
Somos nosotros los que terminamos complicándolo todo.
Es cierto que el amor nos vuelve vulnerables. Hay un punto en el que tenemos que desnudar nuestro corazón.
Muchas veces salimos lastimados, nos prometemos cerrarnos para siempre y no queremos volver a pasar por eso.
El problema es que al volvernos herméticos también estamos renunciando a varios de los aspectos vitales más bellos.
Actualmente hay mucho miedo de amar.
Nos cuesta aceptar el hecho de que toda relación implica alguna dosis de sufrimiento y tampoco nos damos cuenta de que está en nuestras manos hacer crecer y mantener ese amor.
¿Cómo lograrlo? Eso es lo que nos enseña el decálogo del amor, que enseguida te compartimos.
1. Abre todos los canales de comunicación
Querer y dejarse querer es un acto sencillo y espontáneo.
Somos nosotros los que terminamos complicándolo todo.
Es cierto que el amor nos vuelve vulnerables. Hay un punto en el que tenemos que desnudar nuestro corazón.
Muchas veces salimos lastimados, nos prometemos cerrarnos para siempre y no queremos volver a pasar por eso.
El problema es que al volvernos herméticos también estamos renunciando a varios de los aspectos vitales más bellos.
Actualmente hay mucho miedo de amar.
Nos cuesta aceptar el hecho de que toda relación implica alguna dosis de sufrimiento y tampoco nos damos cuenta de que está en nuestras manos hacer crecer y mantener ese amor.
¿Cómo lograrlo? Eso es lo que nos enseña el decálogo del amor, que enseguida te compartimos.
1. Abre todos los canales de comunicación
2. Estar atento a las señales de nuestra pareja
3. Compartir tiempo de calidad
4. No hacer reclamos en público
5. Dejar respirar al otro
7. No dejemos acumular pequeños enojos
7. No dejemos acumular pequeños enojos
8. Cultivemos la intimidad
9. Nuestra pareja no es responsable de nosotros
10. Fortalecernos a nosotros mismos
Esto no es una receta ni un inventario que se debe cumplir al pie de la letra.
Es una guía para volver a un camino en el que lo más importante es el amor.
Carinos y sonrisas
Irene
Esto no es una receta ni un inventario que se debe cumplir al pie de la letra.
Es una guía para volver a un camino en el que lo más importante es el amor.
Carinos y sonrisas
Irene
lunes, 16 de septiembre de 2019
TENEMOS CERCA ALGUIEN CON DEPRESIÓN? COMO PODEMOS AYUDARLO...
No hay recetas infalibles para situaciones tan delicadas y personales como una depresión, pero estos 10 pasos suelen dar buenos resultados.
1.Tengamos presente que el otro nos necesita y nos valora, aunque nos parezca que no.
2.Escuchemos. Ya sé que es difícil creer que solo escuchando somos tan útiles para la otra persona, pero es así, el otro solo necesita que lo escuchemos, sin consejos ni soluciones.
3. Nunca digamos “tranquilízate” ni “intenta animarte”. El amor exigente no sirve. Con el buen “amor” de siempre es suficiente.
4. Entendamos que se trata de una enfermedad. El enfermo dirá cosas que en realidad no siente.
5. Pon en su lugar. Comprende, sobre todo, que lo que a ti podría parecerte fácil –como ir a una tienda, por ejemplo– tal vez sea un desafío imposible para un depresivo.
7. Tengamos paciencia que no va a ser fácil. La depresión fluye y refluye y sube y baja. No permanece quieta. No tomemos un momento feliz, o uno malo, como prueba de recuperación o recaída.
8. Hagámosle compañía. Preguntemos en qué podemos ayudar. Lo principal que podemos hacer es simplemente estar presente.
9. Aliviemos, en lo posible, toda la presión tanto la existencial como la laboral, familiar, etc.
10. Tratemos de evitar que el depresivo se sienta más anormal de lo que ya se siente. ¿Tres días en el sofá? ¿No ha descorrido las cortinas? ¿Llora por decisiones difíciles como qué par de calcetines ponerse? Y qué. Nada del otro mundo.
Recordemos que no existe una normalidad estándar. Lo normal es siempre subjetivo.
Por lo tanto, después de haber leído el artículo, nos damos cuenta que lo que más necesita es compañía y paciencia.
Carinos y sonrisas
Irene
Recordemos que no existe una normalidad estándar. Lo normal es siempre subjetivo.
Por lo tanto, después de haber leído el artículo, nos damos cuenta que lo que más necesita es compañía y paciencia.
Carinos y sonrisas
Irene
viernes, 13 de septiembre de 2019
TENEMOS BAJA AUTOESTIMA? COMPROBÉMOSLO AQUÍ
Todos tenemos una mente que nos bombardea todo el día con pensamientos positivos y negativos, pero la persona con baja autoestima mantiene un diálogo consigo misma que incluye pensamientos como:
Sobregeneralización: A partir de un hecho aislado creamos una regla universal, general, para cualquier situación y momento: Hemos fracasado una vez (en algo concreto) y pensamos !Siempre fracasaremos!
Designación global: utilizamos términos descalitivos para describirnos a nosotros mismos, en vez de describir el error limitándonos al momento en que sucedió:!Que torpe(soy)!
Pensamiento polarizado: pensamiento de todo o nada. Es blanco o negro. Estás conmigo o contra mí. Lo hago bien o mal. O es perfecto o no vale
Autoacusación: nos encontramos culpables de todo. Tengo yo la culpa, !Tendría que haberme dado cuenta!.
Personalización: Suponemos que todo tiene que ver con nosotros. !Tiene mala cara, qué le habré hecho!.
Lectura del pensamiento: suponemos que no le interesamos a los demás, que no les gustamos, creemos que piensan mal de nosotros...sin evidencia real de ello. Son suposiciones que se fundamentan en cosas peregrinas y no comprobables.
Falacias de control: Sentimos que tenemos una responsabilidad total con todo y con todos, o por lo contrario sentimos que no tenemos control sobre nada, que somos una víctima desamparada.
Razonamiento emocional: Si lo siento así es verdad.
Nos sentimos solos , sin amigos y creemos que este sentimiento refleja la realidad sin parar a compararlo con otros momentos y experiencias. "Si es que soy un inútil de verdad"; porque "siente" que es así realmente.
Comparemos nuestros pensamientos y veamos cómo está nuestra autoestima.
Carinos y sonrisas
Irene
Sobregeneralización: A partir de un hecho aislado creamos una regla universal, general, para cualquier situación y momento: Hemos fracasado una vez (en algo concreto) y pensamos !Siempre fracasaremos!
Designación global: utilizamos términos descalitivos para describirnos a nosotros mismos, en vez de describir el error limitándonos al momento en que sucedió:!Que torpe(soy)!
Pensamiento polarizado: pensamiento de todo o nada. Es blanco o negro. Estás conmigo o contra mí. Lo hago bien o mal. O es perfecto o no vale
Autoacusación: nos encontramos culpables de todo. Tengo yo la culpa, !Tendría que haberme dado cuenta!.
Personalización: Suponemos que todo tiene que ver con nosotros. !Tiene mala cara, qué le habré hecho!.
Lectura del pensamiento: suponemos que no le interesamos a los demás, que no les gustamos, creemos que piensan mal de nosotros...sin evidencia real de ello. Son suposiciones que se fundamentan en cosas peregrinas y no comprobables.
Falacias de control: Sentimos que tenemos una responsabilidad total con todo y con todos, o por lo contrario sentimos que no tenemos control sobre nada, que somos una víctima desamparada.
Razonamiento emocional: Si lo siento así es verdad.
Nos sentimos solos , sin amigos y creemos que este sentimiento refleja la realidad sin parar a compararlo con otros momentos y experiencias. "Si es que soy un inútil de verdad"; porque "siente" que es así realmente.
Comparemos nuestros pensamientos y veamos cómo está nuestra autoestima.
Carinos y sonrisas
Irene
lunes, 9 de septiembre de 2019
AMAMOS MÁS POR QUE SENTIMOS CELOS O SOLO ES UNA DEMOSTRACIÓN DE INSEGURIDAD?
Según un estudio de la Universidad de Western Ontario, Canadá, del 2017, sobre los celos, nos dice que en un principio, sirven para indicarnos que hay algo que resolver en nuestra relación o incluso en nosotros mismos.
Las investigadoras diferencian además tres modos en que se manifiestan los celos: emocional, cognitiva y conductualmente. Hay quien los siente pero no los manifiesta y hay, obviamente quien lleva al límite esta emoción a través de conductas obsesivas, controladoras y hasta persecutorias.
En muchos casos estas situaciones pueden llegar a ser problemáticas y patológica (celotipia).
Que aparezcan no quiere decir que amemos más a una persona.
Simplemente se activan nuestros miedos, muchas veces relacionados con una inseguridad emocional.
Los celos están generalmente relacionados con la inseguridad y la falta de confianza en uno mismo. El celoso cree que ama “demasiado” y por eso siente celos. ... La persona celosa tiene una autoestima muy baja, se desvaloriza, se coloca en lugares muy degradados, que le permiten creer que su pareja la está engañando.
Conforme la persona, la relación y el amor,van madurando, esta emoción debería, a su vez, disminuir.
Pero mañana vamos a conversar de cuando los celos se convierten en una enfermedad.
Carinos y sonrisas
Irene
Las investigadoras diferencian además tres modos en que se manifiestan los celos: emocional, cognitiva y conductualmente. Hay quien los siente pero no los manifiesta y hay, obviamente quien lleva al límite esta emoción a través de conductas obsesivas, controladoras y hasta persecutorias.
En muchos casos estas situaciones pueden llegar a ser problemáticas y patológica (celotipia).
Que aparezcan no quiere decir que amemos más a una persona.
Los celos están generalmente relacionados con la inseguridad y la falta de confianza en uno mismo. El celoso cree que ama “demasiado” y por eso siente celos. ... La persona celosa tiene una autoestima muy baja, se desvaloriza, se coloca en lugares muy degradados, que le permiten creer que su pareja la está engañando.
Conforme la persona, la relación y el amor,van madurando, esta emoción debería, a su vez, disminuir.
Pero mañana vamos a conversar de cuando los celos se convierten en una enfermedad.
Carinos y sonrisas
Irene
viernes, 6 de septiembre de 2019
ESTAMOS PREOCUPADOS? VEAMOS QUE NOS HACEMOS A NOSOTROS MISMOS
La lista de efectos asociados a la preocupación excesiva es inmensa, debido a la biología del estrés.
El modo en que afecta la preocupación al cerebro es más intenso de lo que podamos pensar.
Así, neurocientíficos nos señalan que el impacto de esta dimensión es tan severo porque las personas por término medio, no sabemos preocuparnos de manera saludable. Tenemos la curiosa tendencia de llevarlo casi todo al extremo.
Ahora bien, también nos señala otro factor que nos exime quizá de una parte de culpa.
Nuestro cerebro está programado para preocuparse primero y para pensar después.
Es decir, nuestro sistema emocional y, en concreto nuestro cerebro primitivo, son los primeros en detectar una amenaza y en activar en nosotros una emoción.
Al instante, se liberan neurotransmisores como la dopamina, el cortisol para generar la activación y el nerviosismo.
Esto estimula la corteza cerebral para dar aviso a las estructuras mentales superiores.
¿La finalidad? Animarle a que tome el control, a que haga uso del razonamiento lógico para regular ese miedo, esa sensación de alarma pero qué pasa? en el ser humano las emociones tienen más poder que la razón.
Algo así hace que las preocupaciones y el laberinto de la ansiedad al que nos abocan, tomen comúnmente el control de nuestras mentes.
El modo en que afecta la preocupación al cerebro es por tanto inmensa y los efectos son los siguientes:
La preocupación excesiva genera dolor psicológico
¿Qué entendemos por dolor psicológico? ¿Es diferente del dolor físico?
Efectivamente lo es, pero en realidad es igual de limitante.
Así, el dolor psicológico es básicamente sufrimiento, agotamiento, negatividad, desánimo…
En un cerebro ansioso dominado por las preocupaciones constantes, quien nos controla es la emoción.
Ella nos hace ver peligros donde no los hay.
Todo son amenazas, de todo desconfiamos y todo nos genera temor.
Su hiperestimulación afecta a la corteza cerebral, reduciendo su actividad.
Por tanto, dejamos de ver las cosas con mayor calma y equilibrio.
De este modo, el malestar se intensifica.
Cuando la preocupación afecta al cerebro con intensidad, tus procesos cognitivos fallan
Cuando la preocupación afecta al cerebro de manera intensa porque llevamos semanas o meses supeditados a ciertos pensamientos, podemos empezar a notar hechos como los siguientes:
Fallos de memoria.
Problemas de concentración.
Problemas para comprender mensajes, textos, etc.
Dificultad para tomar decisiones.
En caso de no lograrlo, no dudemos tampoco en contactar con profesionales especializados.
«Cada mañana tiene dos asas, podemos tomar el día por el asa de la ansiedad o por el asa de la calma».
El modo en que afecta la preocupación al cerebro es más intenso de lo que podamos pensar.
Así, neurocientíficos nos señalan que el impacto de esta dimensión es tan severo porque las personas por término medio, no sabemos preocuparnos de manera saludable. Tenemos la curiosa tendencia de llevarlo casi todo al extremo.
Ahora bien, también nos señala otro factor que nos exime quizá de una parte de culpa.
Nuestro cerebro está programado para preocuparse primero y para pensar después.
Es decir, nuestro sistema emocional y, en concreto nuestro cerebro primitivo, son los primeros en detectar una amenaza y en activar en nosotros una emoción.
Al instante, se liberan neurotransmisores como la dopamina, el cortisol para generar la activación y el nerviosismo.
Esto estimula la corteza cerebral para dar aviso a las estructuras mentales superiores.
¿La finalidad? Animarle a que tome el control, a que haga uso del razonamiento lógico para regular ese miedo, esa sensación de alarma pero qué pasa? en el ser humano las emociones tienen más poder que la razón.
Algo así hace que las preocupaciones y el laberinto de la ansiedad al que nos abocan, tomen comúnmente el control de nuestras mentes.
El modo en que afecta la preocupación al cerebro es por tanto inmensa y los efectos son los siguientes:
La preocupación excesiva genera dolor psicológico
¿Qué entendemos por dolor psicológico? ¿Es diferente del dolor físico?
Efectivamente lo es, pero en realidad es igual de limitante.
Así, el dolor psicológico es básicamente sufrimiento, agotamiento, negatividad, desánimo…
En un cerebro ansioso dominado por las preocupaciones constantes, quien nos controla es la emoción.
Ella nos hace ver peligros donde no los hay.
Todo son amenazas, de todo desconfiamos y todo nos genera temor.
Su hiperestimulación afecta a la corteza cerebral, reduciendo su actividad.
Por tanto, dejamos de ver las cosas con mayor calma y equilibrio.
De este modo, el malestar se intensifica.
Cuando la preocupación afecta al cerebro con intensidad, tus procesos cognitivos fallan
Cuando la preocupación afecta al cerebro de manera intensa porque llevamos semanas o meses supeditados a ciertos pensamientos, podemos empezar a notar hechos como los siguientes:
Fallos de memoria.
Problemas de concentración.
Problemas para comprender mensajes, textos, etc.
Dificultad para tomar decisiones.
En caso de no lograrlo, no dudemos tampoco en contactar con profesionales especializados.
«Cada mañana tiene dos asas, podemos tomar el día por el asa de la ansiedad o por el asa de la calma».
martes, 3 de septiembre de 2019
CÓMO y CUANTO SUFREN LAS PERSONAS QUE ESTÁN DEPRIMIDAS
La depresión puede ser un agotador monstruo contra el que luchar.
Nos mina física y emocionalmente. Y a menudo estigmatiza. Pero, quizás, uno de los mayores dramas para quienes sufren este problema es el sentimiento de que no hay nadie en el mundo que pueda entender de verdad por lo que están pasando.
La depresión es una enfermedad extremadamente penosa es algo que testimonian todos cuantos la han sufrido.
Nos mina física y emocionalmente. Y a menudo estigmatiza. Pero, quizás, uno de los mayores dramas para quienes sufren este problema es el sentimiento de que no hay nadie en el mundo que pueda entender de verdad por lo que están pasando.
La depresión es una enfermedad extremadamente penosa es algo que testimonian todos cuantos la han sufrido.
También quienes, por razones de su profesión, les acompañan en ese doloroso proceso.
Dicen los psicólogos y los terapeutas expertos en cómo ayudar a una persona con depresión que el sufrimiento del depresivo es terrible y no comparable a ninguna otra enfermedad.
Con el agravante que mucha gente considera la depresión como un debilidad, sin darse cuenta que es una enfermedad muy grave, que necesita ser tratada.
Con el agravante que mucha gente considera la depresión como un debilidad, sin darse cuenta que es una enfermedad muy grave, que necesita ser tratada.
Hasta el extremo, según aseveran, de que muchos de ellos cambiarían su enfermedad por cualquier otra aún más grave.
El insufrible tormento que dicen padecer se pone de relieve cuando se constata que muchos de los depresivos piensan en la muerte como la salida menos mala o, mejor aún, como una verdadera liberación.
Quizá sea esa la mayor tragedia a que debe hacer frente el deprimido: comprobar que la tristeza que le paraliza es tan profunda que ha matado lo último que, según dice la sabiduría popular, se pierde: la esperanza.
El insufrible tormento que dicen padecer se pone de relieve cuando se constata que muchos de los depresivos piensan en la muerte como la salida menos mala o, mejor aún, como una verdadera liberación.
Quizá sea esa la mayor tragedia a que debe hacer frente el deprimido: comprobar que la tristeza que le paraliza es tan profunda que ha matado lo último que, según dice la sabiduría popular, se pierde: la esperanza.
Y, desgraciadamente, no se trata de algo puramente retórico. Según importantes estudios hasta el 40% de los suicidios van asociados a enfermedades depresivas.
Carinos y sonrisas
Irene
Carinos y sonrisas
Irene
domingo, 1 de septiembre de 2019
NOS FALTA EQUILIBRIO INTERNO?
Lo creamos o no, a lo largo de nuestra vida. siempre va a llegar ese momento de equilibrio del cuerpo, ente y alma, armonía, libertad.
Lo primero que haremos es aprender a discriminar qué relaciones de las que contamos no nos son satisfactorias.
Nadie podrá hallar esa ansiada tranquilidad si cuenta con un vínculo dañino entre esos lazos familiares, de amistad o de trabajo.
Hay que distinguirlos y alejarse esos vínculos dañinos.
Carinos y sonrisas
Irene
Ese instante es para que nos digamos a nosotros mismos «deseo calma, quiero encontrar mi equilibrio interior» para estar tranquilos.
Es un modo excepcional de favorecer nuestro crecimiento personal y para lograrlo, nada mejor que promover los cambios.Lo primero que haremos es aprender a discriminar qué relaciones de las que contamos no nos son satisfactorias.
Nadie podrá hallar esa ansiada tranquilidad si cuenta con un vínculo dañino entre esos lazos familiares, de amistad o de trabajo.
Hay que distinguirlos y alejarse esos vínculos dañinos.
Carinos y sonrisas
Irene
lunes, 19 de agosto de 2019
ENAMORADOS Y MAL ACOMPAÑADOS O MEJOR SOLOS, TRANQUILOS Y CON EQUILIBRIO INTERIOR?
El mejor estado de la vida no es estar enamorados, es estar tranquilos
Con el tiempo, solemos descubrir que el mejor estado de la vida no es estar enamorados, sino estar tranquilos.
Solo cuando una persona logra hallar ese equilibrio interior donde nada sobra y nada falta, es cuando se siente más plena que nunca.
El amor puede aparecer entonces si así lo quiere, aunque no es una necesidad obligada.
Resulta curioso como la mayoría de las personas seguimos teniendo como principal objetivo hallar a nuestra pareja perfecta.
Cada vez disponemos de más aplicaciones en nuestros dispositivos móviles para facilitarnos esas búsquedas.
Tampoco faltan los clásicos programas de televisión en horario de máxima audiencia orientados para el mismo fin.
Buscamos y buscamos en este vasto océano sin haber hecho antes un viaje imprescindible: el del autoconocimiento.
Hay veces que la soledad es el precio de la libertad
Suele decirse que mejor solos que mal acompañados y que es mejor una soledad digna que intentar mantener un NO amor a nuestro lado.
Carinos y sonrisas
Irene
Con el tiempo, solemos descubrir que el mejor estado de la vida no es estar enamorados, sino estar tranquilos.
Solo cuando una persona logra hallar ese equilibrio interior donde nada sobra y nada falta, es cuando se siente más plena que nunca.
El amor puede aparecer entonces si así lo quiere, aunque no es una necesidad obligada.
Resulta curioso como la mayoría de las personas seguimos teniendo como principal objetivo hallar a nuestra pareja perfecta.
Cada vez disponemos de más aplicaciones en nuestros dispositivos móviles para facilitarnos esas búsquedas.
Tampoco faltan los clásicos programas de televisión en horario de máxima audiencia orientados para el mismo fin.
Buscamos y buscamos en este vasto océano sin haber hecho antes un viaje imprescindible: el del autoconocimiento.
Hay veces que la soledad es el precio de la libertad
Suele decirse que mejor solos que mal acompañados y que es mejor una soledad digna que intentar mantener un NO amor a nuestro lado.
Carinos y sonrisas
Irene
DEJEMOS DE SER VÍCTIMAS
En cierto modo, todos somos víctimas en algún aspecto: víctimas de esas relaciones dañinas, víctimas de nuestras inseguridades, de nuestras propias obsesiones o las limitaciones que nosotros mismos nos ponemos.
Algunas personas, juegan a este tipo de papel porque les resulta mucho más fácil que hacerse responsable de las situaciones que están viviendo.
De esta manera, no toman las riendas de su vida y dejan que el destino o la suerte sean las que las dirijan.
«Es más fácil ser una víctima culpando a los demás de nuestros problemas, porque así no tenemos que asumir el dolor de nuestras propias decisiones» Anónimo.
Ahora es el momento de que decidamos, ¿qué vamos a hacer: ser víctimas o protagonistas de nuestra vida?
Tenemos de ser capaces de reprogramar actitudes para alimentar la valentía suficiente como para derribar todas estas alambradas.
Carinos y sonrisas
Irene
Algunas personas, juegan a este tipo de papel porque les resulta mucho más fácil que hacerse responsable de las situaciones que están viviendo.
De esta manera, no toman las riendas de su vida y dejan que el destino o la suerte sean las que las dirijan.
«Es más fácil ser una víctima culpando a los demás de nuestros problemas, porque así no tenemos que asumir el dolor de nuestras propias decisiones» Anónimo.
Ahora es el momento de que decidamos, ¿qué vamos a hacer: ser víctimas o protagonistas de nuestra vida?
Tenemos de ser capaces de reprogramar actitudes para alimentar la valentía suficiente como para derribar todas estas alambradas.
Carinos y sonrisas
Irene
martes, 13 de agosto de 2019
EL AGRADECIMIENTO ES LA MEMORIA DEL CORAZÓN
«El agradecimiento es la memoria del corazón.»-Lao Tse-
Ser agradecidos es más que una norma de cortesía.
El agradecimiento es una forma de cruzar fronteras para llegar a un plano más emocional, personal e incluso espiritual.
¿Por qué no agradecer a la vida por formar parte de ella?
¿Por qué no reconocer a los demás por lo que son, y por esas facetas por las cuales, les queremos?
Y más aún… ¿Por qué no agradecernos a nosotros mismos por nuestra entereza, valentía y superación?
Lo sabemos, en ocasiones no es nada fácil adentrarnos en el llamado «conocimiento del corazón», ese que nos dejó intuir el mismo Lao Tse con la frase que da título a este artículo.
Las personas vivimos casi cada día ancladas a este cerebro que nos guía por el camino más objetivo y racional, ahí donde habitan algunos rencores, algunas frustraciones…
El sencillo acto de ser agradecidos, supone ya un modo de liberación personal.
Es reconocer, es actuar con humildad y sin artificios, aprendiendo a valorar lo que de verdad es importante en la vida.
Ahondemos en el valor y el poder del agradecimiento.
Carinos y sonrisas
Irene
Ser agradecidos es más que una norma de cortesía.
El agradecimiento es una forma de cruzar fronteras para llegar a un plano más emocional, personal e incluso espiritual.
¿Por qué no agradecer a la vida por formar parte de ella?
¿Por qué no reconocer a los demás por lo que son, y por esas facetas por las cuales, les queremos?
Y más aún… ¿Por qué no agradecernos a nosotros mismos por nuestra entereza, valentía y superación?
Lo sabemos, en ocasiones no es nada fácil adentrarnos en el llamado «conocimiento del corazón», ese que nos dejó intuir el mismo Lao Tse con la frase que da título a este artículo.
Las personas vivimos casi cada día ancladas a este cerebro que nos guía por el camino más objetivo y racional, ahí donde habitan algunos rencores, algunas frustraciones…
El sencillo acto de ser agradecidos, supone ya un modo de liberación personal.
Es reconocer, es actuar con humildad y sin artificios, aprendiendo a valorar lo que de verdad es importante en la vida.
Ahondemos en el valor y el poder del agradecimiento.
Carinos y sonrisas
Irene
viernes, 9 de agosto de 2019
CELOS PATOLÓGICOS
Los celos patológicos están detrás de muchas conductas de maltrato físico y psicológico.
Son personalidades inseguras y según diversos estudios, maquiavélicas y narcisistas.
Los celos aparecen a través de la inseguridad y la necesidad de posesión.
Estos miedos, lejos de acercarnos al amor, nos distancian de él, contaminando nuestras relaciones, destruyendo su esencia, la libertad.
Por ello, los celos no pueden ser sinónimo de amor, más bien de que es necesario deshacer un nudo que no está funcionando.
Aparecen como una sentimiento indicativo y una particularización del miedo a la pérdida, ya que cuando se activan nos están señalando un hecho importante que requiere nuestra atención.
En este caso, los celos sirven para informarnos que existe un peligro, el de perder el cariño y la atención de un ser querido en favor de otro.
Cuando aparece esta desconfianza, es común que nos sintamos abandonados, rechazados y excluidos ante la presencia de una tercera persona.
Esta sensación es dolorosa y provoca un gran malestar.
Significa que hay algo que atender porque no está funcionando en la relación.
«Conoceremos el estado del amor solo cuando los celos, la envidia, la posesión y el dominio terminen. Mientras haya posesividad, no hay amor.»
Carinos y sonrisas
Irene
Son personalidades inseguras y según diversos estudios, maquiavélicas y narcisistas.
Los celos aparecen a través de la inseguridad y la necesidad de posesión.
Estos miedos, lejos de acercarnos al amor, nos distancian de él, contaminando nuestras relaciones, destruyendo su esencia, la libertad.
Por ello, los celos no pueden ser sinónimo de amor, más bien de que es necesario deshacer un nudo que no está funcionando.
Aparecen como una sentimiento indicativo y una particularización del miedo a la pérdida, ya que cuando se activan nos están señalando un hecho importante que requiere nuestra atención.
En este caso, los celos sirven para informarnos que existe un peligro, el de perder el cariño y la atención de un ser querido en favor de otro.
Cuando aparece esta desconfianza, es común que nos sintamos abandonados, rechazados y excluidos ante la presencia de una tercera persona.
Esta sensación es dolorosa y provoca un gran malestar.
Significa que hay algo que atender porque no está funcionando en la relación.
«Conoceremos el estado del amor solo cuando los celos, la envidia, la posesión y el dominio terminen. Mientras haya posesividad, no hay amor.»
Carinos y sonrisas
Irene
martes, 6 de agosto de 2019
PERDONAMOS REALMENTE?
Perdonemos el pasado y vivamos el presente
Para poder hacer las paces con uno mismo resulta esencial que pasemos página sobre aquel hecho del pasado que nos está frenando.
Seguramente hay algo que no hemos podido perdonar y, por eso, seguimos estancados sin permitirnos avanzar ni ser felices en nuestro día a día.
Pero tenemos que tener una cosa clara: el pasado, pasado está. No se puede cambiar, se tiene que aprender a convivir con él y, sobre todo, obtener una lección de vida sobre lo que ha ocurrido.
Si ha habido alguna persona a la que hayas podido herir en nuestro pasado y no podemos vivir en paz, podemos procurar hacerle llegar nuestras disculpas.
Hagámoslo de una forma respetuosa y, siempre, si esa persona está dispuesta a aceptarlas.
Debemos practicar la empatía y asumir las responsabilidades de nuestros actos pero tampoco quedarnos martirizados.
De todo se aprende en la vida así que intentemos sacar el aprendizaje y continuemos con nuestro camino.
Carinos y sonrisas
Irene
Para poder hacer las paces con uno mismo resulta esencial que pasemos página sobre aquel hecho del pasado que nos está frenando.
Seguramente hay algo que no hemos podido perdonar y, por eso, seguimos estancados sin permitirnos avanzar ni ser felices en nuestro día a día.
Pero tenemos que tener una cosa clara: el pasado, pasado está. No se puede cambiar, se tiene que aprender a convivir con él y, sobre todo, obtener una lección de vida sobre lo que ha ocurrido.
Si ha habido alguna persona a la que hayas podido herir en nuestro pasado y no podemos vivir en paz, podemos procurar hacerle llegar nuestras disculpas.
Hagámoslo de una forma respetuosa y, siempre, si esa persona está dispuesta a aceptarlas.
Debemos practicar la empatía y asumir las responsabilidades de nuestros actos pero tampoco quedarnos martirizados.
De todo se aprende en la vida así que intentemos sacar el aprendizaje y continuemos con nuestro camino.
Carinos y sonrisas
Irene
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