jueves, 11 de octubre de 2012

Camino para la felicidad

Nuestro tiempo es tan acelerado, estamos tan ocupados, que muchas veces nos olvidamos de sonreír y de pensar en los motivos que tenemos para ser felices.
Pero estos tips nos ayudaran a que sea diferente, ya que nos ayudarán a empezar cada día alegremente y a sentirte contentos con nosotros mismos y nuestro entorno.
1. Encontremos nuestra alegría
Ser feliz no es tan difícil, sólo pensemos en las razones que tenemos para serlo. Pensemos en cómo esta nuestra vida, las cosas positivas que tenemos y lo bueno que nos ha pasado, pero sin pretender que sea diferente, simplemente aceptemoslo.
Quizás esto sea difícil por que muchas veces no estamos conformes con lo que tenemos, y deseamos muchas cosas, pero adquirirlas no necesariamente aumentará nuestra felicidad. Si vivimos añorando lo que no tenemos, jamás seremos felices, ni valoraremos lo que nos rodea.
2. Razones para sonreír
No es necesario que tengamos un motivo para sonreír, basta con hacer el gesto para que el cerebro reaccione y libere endorfina, la hormona que nos hace sentir felicidad. Es una manera simple de estar contentos, sobre todo en momentos de crisis, en los que pensamos que nada puede hacernos sentir bien.
3. Pongámonos en movimiento
La actividad física es vital para nuestro estado de ánimo. Al realizar cualquier actividad física, se envían señales al cerebro para que libere endorfina y estemos contentos. Practicar ejercicio también nos aleja de nuestras preocupaciones, lo que también facilita estar alegres.
4. Compartamos con nuestros amigos
Ser feliz es más fácil cuando estamos con gente que nos quiere, como nuestros amigos, sobre todo aquellos que nos hacen reír a carcajadas y con los que no existen los problemas. Recomendamos reunirse por lo menos una vez al mes con amigos, en una fiesta o simplemente para tener una animada conversación. Según estudios científicos esta simple práctica nos hace un 9% más felices.
5. Practiquemos ser feliz
La mayoría de las personas piensa que la felicidad está relacionada con la adquisición de objetos materiales, pero según estudios científicos tiene que ver con ciertos estados de la mente y del corazón, tales como la generosidad, la bondad, o la gratitud.
Por lo que mientras más concientes seamos de estos sentimientos, seremos más felices. Concentrémonos en los buenos momentos como cuando nos reímos a carcajadas en compañía de otras personas o cuando estamos jugando con los niños o conviviendo con la familia.
6. Cantemos una canción o bailemos
Según los investigadores de la Universidad de Manchester, cantar una canción es una excelente manera para alcanzar un estado de felicidad. Esto sucede, porque el oído interno está conectado a una zona del cerebro que registra el placer y el canto la activa. Pero si el canto no va con nosotros, el baile es una buena opción, porque nos activa y nos olvidamos de problemas.
7. Descansemos
Tomemos un descanso de vez en cuando, para tomarnos una taza de té o café, eso nos ayudará a meditar sobre los aspectos de nuestra vida y apreciar la tranquilidad que nos rodea. Si corremos todo el día en nuestro trabajo y en nuestras tareas, al final del día busquemos un espacio para nosotros y relajémonos.
Hasta mañana, cariños y sonrisas
Irene




martes, 9 de octubre de 2012

Camino a la felicidad


Les he traído una historia, que a mi me gustó mucho, sobre un deseo tan viejo como la humanidad y tan buscado como el tesoro más preciado de la vida: La felicidad.
"La felicidad amaneció un día sobre un desierto de dunas y vientos. Nació de la belleza y la paz. . 
Caminó guiada por la luz del bien, cruzando todos los mundos de la existencia
Atravesó océanos de silencio y oscuridad.
Cruzó la ignorancia, la ambición, el egoísmo, la lujuria, la arrogancia, la sabiduría... y en ninguna se detuvo.... hasta alcanzar la raíz del Tao.
Desde tiempos inmemoriales todos los hombres y mujeres de buena voluntad han querido poseer ese gran tesoro.  El tesoro de la felicidad... Unos han buscado en la Naturaleza, y han descubierto una belleza inconmensurable, otros han buscado en los tesoros de la materia, y solo han conseguido aferrarse más al dolor y al sufrimiento que conlleva tener que poseerlos para luego desprenderse inexorablemente de ellos.  Otros han buscado en lo más profundo del cielo, en sus misterios y maravillas, y solo han descubierto conocimientos milenarios que siempre han estado escritos con la luz de la eternidad. Otros han buscado en el corazón de la Tierra, en sus secretos escondidos de arcanos ancestrales, y solo han hallado trazos borrosos y casi perdidos de una sabiduría imperecedera.
Un día, un principito, buscó en los libros más sagrados, sobre su caballo de fuego, visitó a los sábios más ancianos, caminó en busca de ella, y todo lo que pudo hallar, fue que la felicidad no se atrapa, no se posee, no se encierra ni se guarda... La felicidad es un estado de conciencia que se alcanza cuando has conseguido liberarte de tus miedos y deseos, cuando has abierto tu corazón al amor más puro y a la verdad más sagrada.  Es la consecuencia de tus actos, de tu voluntad, de tu deseo.  Así llegó a escribir en su libro de sabiduría:
Para llegar a la felicidad debemos empezar por conocernos a nosotros mismos.
Debemos practicar siempre nuestra oración de entrega y humildad a todo lo que te rodea.
Desprenderse de todos los yoes que forman la fortaleza del “ego”.
Vaciarnos de todo lo que nos han dicho o contado.
Y solo cuando alcancemos el silencio más profundo en el  centro de  nuestro  corazón.
Cuando vivamos la inmensidad del cosmos en el fondo de nuestro ser, como una mota de luz en la existencia.
Cuando hayamos renunciado a todo deseo de poseerla.
Solo entonces ella se manifestará...
Y cando eso ocurra, ya no será necesario buscarla....
porque será una expresión de nuestro corazón más puro...
Espero que les haya gustado, cariños y sonrisas y hasta mañana
Irene

sábado, 6 de octubre de 2012

En busca de la felicidad

Siempre nos parece que la vida está por comenzar, la verdadera vida. Pero siempre hay un obstáculo en el camino, algo que superar primero, algún asunto no terminado, tiempo por invertir, una deuda que pagar. Entonces la vida comenzaría!
Finalmente nos damos cuenta de que esos obstáculos “eran” nuestra vida.
Esta perspectiva nos debe ayudar a ver que no hay camino a la felicidad. La felicidad es el camino. Así que, atesoremos cada momento que tengamos. Y atesorémoslo más porque lo compartimos con alguien especial, lo suficientemente especial como para invertir nuestro tiempo, y recordemos que el tiempo no aguarda a nadie. Así que, dejemos de esperar hasta que…
Terminemos nuestros estudios ó regresemos a ellos,
Perdamos diez kilos ó los ganemos,
Tengamos hijos ó estos dejen el nido,
Comencemos a trabajar ó nos jubilemos,
Nos casemos ó nos divorciemos,
Llegue el viernes en la noche ó el domingo en la mañana,
Tengamos un nuevo auto o vivienda ó estos estén pagos,
Llegue la primavera ó el verano ó el otoño ó el invierno,
Llegue el primero del mes o el quince,
Toquen nuestra canción,
Hayamos bebido ó estemos sobrios,
Muramos ó nazcamos de nuevo,
Decidamos que no hay mejor tiempo que ahora mismo para ser felices. La felicidad es una travesía y no un destino.
Hasta mañana, cariños y sonrisas
Irene

jueves, 4 de octubre de 2012

Ingredientes de la felicidad III: Sentirse Feliz y Amor


De los tres ingredientes de la felicidad que nombrabamos: la salud, el dinero y el amor,  el amor parece ser la que más se acerca a sentirse feliz. Aun así, la relación entre sentirse feliz y amor, aunque es la más significativa de las tres, no es del todo evidente.
Cuando hablamos de amor no me refiero tan solo al amor de pareja o sexual. Cuando hablo de amor me refiero a relaciones de amor de todo tipo: parejas o amantes, padres e hijos, familia en general...
Y es que la relación que existe entre sentirse feliz y el amor no es comprendida por lo que a cantidad se refiere, es decir, no se valora como a más amor, más felicidad. Es la calidad de la relación lo que nos permite sentirnos felices o no.
Si se trabaja en cosechar una relación sana, ésta nos aportará experiencias positivas que desembocarán a la vez en emociones positivas que contribuirán a sentirnos felices, y en definitiva, a sentirnos bien. En palabras del psicólogo John Locke: "Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias"
cariños y sonrisas
Irene




miércoles, 3 de octubre de 2012

Ingredientes de la Felicidad II: Sentirse Feliz y Dinero


Aunque existen muchos dichos populares que afirman que el dinero da felicidad, poca gente lo cree.
El dinero es el medio de intercambio que la sociedad creó para el pago y cobro de bienes y servicios.
Y como tal, es la herramienta de intercambio más importante que hay en el mundo.
El dinero mueve el mundo como se suele decir, y es que la sociedad así nos lo ha hecho creer.
Con dinero podemos hacer lo que se nos ocurra , podemos comprar cuanto queramos, alojarnos en hoteles lujosos, conducir coches que valen más que muchas casas, llevar las prendas de ropa que llevan los actores de Hollywood... y un largo etcétera.
Sin embargo, todas las cosas que el dinero nos puede dar, cuentan con un factor común: son aspectos materiales. ¿Y esto qué significa? Que son aspectos efímeros, finitos…un día acabarán.
Mucho sentido tiene aquí el dicho “hay gente tan pobre que sólo tiene dinero”. Precisamente esa es la trampa del dinero. Nos hacen creer que el dinero es la llave para abrir la puerta de la felicidad, cuando precisamente la llave la tenemos nosotros.
Sentirse feliz no entiende de dinero ni aspectos materiales. Sentirse feliz depende de factores internos de la propia persona y no de meros aspectos materiales provenientes del exterior. Y si realmente dependiera de aspectos externos, entonces no es felicidad.
Quien se limita a creer que el dinero da la felicidad, no la conocerá jamás.
Hasta mañana, cariños y sonrisas
Irene

martes, 2 de octubre de 2012

Los ingredientes de la felicidad

Buenas tardes, cómo están? Yo hacía 2 días que estaba sin internet, porque el sábado a l tarde se cortó la luz en todo el sector donde yo vivo y de descomfiguraron los router. >Pero, bueno, aquí estoy de vuelta para compartir con ustedes algo bonito, que nos haga sentir mejor y más felices, que este es el fin de este blog.
Vamos a hablar de los tres ingredientes que normalmente asumimos como importantes para tener felicidad y parece que no son tan importantes: salud, dinero y amor.
Y hoy traeremos especificamente la realción entre felicidad y salud y mañana y pasado seguiremos con los otros ingredientes. 
SALUD Y FELICIDAD
Habiendo salud parece que todo es posible y con la ausencia de ella parece que todas las probabilidades de ser felices disminuyen enormemente. 
Pero, aunque parezca mentira, hay muchos estudios, y muy serios, que corroboran que la gente con buena salud no es más feliz que quien no la tiene. Es más, la gente qye no cuenta con buena salud y que vive además en condiciones extremas, no es tan infeliz como sería de esperar.
Por qué ocurre esto?
Los estudios nos muestran que la relacion entre sentirse feliz y salud, se desvanece cuando nos fijamos en criterios frios como cantidad de enfermedades que se han padecido, número de veces que se ha ido al médico, etc. No son estos los que marcan nuestra felicidad o infelicidad, sino nuestra propia percepción de las circunstancias y no las hechos en si mismos.
Cuando las personas se sienten enfermas, independiente de si esto es realidad, se sientes más tristes e infelices y de igual modo, cuando se sienten más desgraciadas, es más probable que se sientan enfermas y con mala salud.
Por lo tanto vuelvo a repetirles, como siempre: es nuestra percepción de las situaciones es lo que influye en nuestra felicidad. Cambiemos nuestra forma de ver las cosas, seamos más optimistas y también seremos más felices.
Hasta mañana, cariños y sonrisas
Irene

sábado, 29 de septiembre de 2012

La Furia y la tristeza

A veces nos cruzamos con personas malhumoradas que sentimos que nos atacan. ¿Qué les pasa?, ¿Por qué nos hablan de esta manera si no les hemos hecho nada? Es más, ¡ni tan siquiera las conocemos!
Detrás de ese malhumor se esconde una profunda tristeza y se exterioriza con el disfraz de la furia. Cuando vemos o nos encontramos con una persona que esta triste la entendemos y podemos sentir simpatía o empatía. Pero una persona con furia nos da rechazo, porque nos hace pensar que es agresiva e instantáneamente nos alejamos de ella. ¡Qué diferente trataríamos a esa persona y nos sentiríamos cerca de ella sabiendo que a través de la furia esa persona está exteriorizando una profunda tristeza!
Podemos ser más “duros” o más “blandos”, llevar máscaras para protegernos y cubrirnos para salir fuera y relacionarnos con el mundo exterior. Pero.., ¿hasta qué punto nos ayudan esas máscaras? ¿Acaso estando enfadados con nosotros mismos y el mundo solucionamos el problema de nuestra tristeza?
Es importante dejar al desnudo la furia y dejar que la tristeza florezca y nos permitamos sentirla. En ocasiones, las personas intentamos cambiar una emoción por otra en vez de quedarnos con ella, porque no nos gusta sentir lo que ella nos produce. Sin embargo, hacerlo nos evitará trabajar en el proceso emocional de sanación.
Detrás de la ira y el malhumor existen muchas otras emociones como miedo, preocupación, culpa, rechazo, incertidumbre, decepción, injusticia y dolor. Cuando suframos un arranque de ira o malhumor tratemos de tomarnos una pausa, respiremos profundo y experimentemos cómo se vive ese sentimiento en todo nuestro cuerpo sin evadirlo ni juzgarlo. Luego, cuando estemos más tranquilo, preguntémonos: ¿Qué hay detrás de esta furia?. ¡Nos sorprenderá de lo que encontraremos...
Hasta mañana, cariños y sonrisas
Irene

martes, 25 de septiembre de 2012

Antídotos para los venenos mentales

En la tradición budista se describe los "tres venenos" que contribuyen al aumento del sufrimiento humano: el odio, el deseo o codicia y la ignorancia.
Estos venenos pueden ser más o menos importantes, en la medida en que los vamos cultivando en la vida cotidiana. Como la experiencia lo indica, estos venenos dependen en gran medida de las intenciones y acciones que cultivamos.
Como contrapartida a estos tres venenos encontramos tres antídotos que permiten neutralizar estos venenos. Estos antídotos, por la naturaleza misma de los estados emocionales, son incompatibles con los venenos, y en la medida en que los vamos cultivando y les vamos dando un mayor espacio, los venenos naturalmente tienden a disminuir, aumentándose así el espacio para el bienestar personal y de quienes nos rodean.
Como antídoto al veneno del odio encontramos el cultivo del amor y la alegría: en lugar de desear el sufrimiento de la otra persona, podemos desear activamente que todos los seres que nos rodean tengan una buena vida, disfruten de salud y seguridad y que sean felices. Y como somos todos interdependientes, si quienes nos rodean llegan a ser o son más felices, nosotros nos sentiremos más felices, abriendo entonces la posibilidad de apreciar y alegrarnos ante la alegría y los logros de los demás.
Un antídoto ante el deseo o codicia es la práctica de la generosidad y una actitud de apertura ante quienes nos rodean. Un sentido profundo de la generosidad es incompatible con ser egoístas. Cuando cultivamos una actitud de dar a quienes nos rodean, entregando y compartiendo lo que tenemos, no sólo nuestros recursos materiales, sino también compartiendo nuestro tiempo, afecto y presencia, tenemos la oportunidad única de ir desapareciendo la idea de un si mismo separado, idea que sustenta en gran medida el deseo y la codicia y por tanto también el sufrimiento. Ser generosos es permitirnos compartir con los demás lo que tenemos y abrir así un espacio para el intercambio recíproco entre todos los seres.
Finalmente, ante el veneno de la ignorancia, tenemos la posibilidad de cultivar una vida más atenta, consciente y despierta. Por supuesto, la ignorancia en este contexto no tiene nada que ver con saber o retener conocimientos, ni con el grado de educación formal que tengamos, sino que se relaciona con la ignorancia que viene de nuestro estado mental condicionado por nuestras propias ideas, cuando creeemos que la nuestra es la única verdad. También, es posible entender la ignorancia como un vivir sin darnos cuenta de la vida que está transcurriendo momento a momento, y estar perdido en distracciones; cuando estamos desorientados somos esclavos de los condicionamientos del pasado y/o de los anhelos del futuro. Un antídoto ante este veneno es ir cultivando una comprensión profunda, un vivir cada vez más presente y consciente, tanto de aquello que nos produce sufrimiento, como de aquellas semillas de felicidad, alegría, paz y descanso que están a nuestro alcance.
Esta metáfora de los venenos y sus antítodos es una gran simplificación de la práctica budista (en la cual se habla, por ejemplo, de 84.000 estados emocionales negativos y sus respectivos antídotos), pero puede resultarnos práctica.
Cuanto más practiquemos la amabilidad genuina, la compasión y el altruismo, más disminuirá el deseo de inflingir algún tipo de daño, nos sentiremos menos esclavos de las emociones destructivas y por lo tanto podremos disfrutar con más conciencia el sabor de la libertad, de sentirnos vivos en el momento presente.
Cariños y sonrisas, hasta mañana
Irene








domingo, 23 de septiembre de 2012

Qué es ser feliz (Anónimo)

Me gustaría que siempre recordaras que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades, caminos sin
accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones.
Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.
Ser feliz no es solo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza.
No es apenas conmemorar el suceso, sino aprender lecciones en los fracasos.
No es apenas tener alegría con los aplausos, sino encontrar alegría en el anonimato.
Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, incomprensiones y períodos de crisis.
Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista de quien sabe viajar para dentro de su propio ser.
Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse un actor de la propia historia.
Es atravesar desiertos fuera de sí, mas ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma.
Es agradecer a Dios cada mañana por el milagro de la vida.
Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos.
Es saber hablar de uno mismo.
Es tener coraje para oír un “NO”.
Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta.
Es besar a los hijos, mimar a los padres y tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran.
Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple que vive dentro de cada uno de nosotros.
Es tener madurez para decir “me equivoqué”.
Es tener la osadía para decir “perdóname”.
Es tener sensibilidad para expresar “te necesito”.
Es tener capacidad de decir “te amo”.
Deseo que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz… Que en tus primaveras seas amante de la alegría. Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría. Y, cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo. Pues así serás cada vez más apasionado por la vida.
Y descubrirás que… Ser feliz no es tener una vida perfecta sino usar las lágrimas para regar la tolerancia. Usar las pérdidas para refinar la paciencia. Usar las fallas para esculpir la serenidad. Usar el dolor para lapidar el placer. Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.
Jamás desistas. Jamás desistas de las personas que amas. Jamás desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible. ¡Y sos un ser humano especial!

Espero que les haya gustado, que tengan un feliz domingo!
Cariños y sonrisas
Irene

jueves, 13 de septiembre de 2012

Perdonar es quitar la carga emocional al recuerdo

Hoy vamos a empezar una serie de artículos sobre el perdón, que me parece tan importante en nuestras vidas. Pero, antes de hablar del perdón, quiero decirles que "recordar" es re-cordar: volver a poner en el corazón, por eso es tan importante quitar la carga emocional al recuerdo.
Piensen que perdonar no solo es por el otro, sino que es por nosotros mismos: nos limpia, nos hace más livianos, nos permite vivir mejor y por lo tanto, vivir más felices.
"Cuando ustedes encuentran imposible perdonar a otro, permanecen energéticamente conectado a esa persona. Por lo tanto, están permitiendo que el dolor, el abuso y el trauma permanezcan con ustedes. Esto es una elección. El perdón no es algo que ustedes pueden o no pueden hacer. Es simplemente un asunto de elegir cambiar sus pensamientos, creencias e ideas acerca de una situación en particular o de una persona en su vida.
No se que hayas hecho en el pasado, que en el presenta te causa "dolor". Pero hay algunas verdades para considerar.
1. Hayas hecho lo que hayas hecho no se puede regresar al pasado para cambiarlo.
2. El nivel de conciencia cuando cometiste el "error" es diferente al que tienes el día de hoy, por eso es que te das cuenta que estuvo mal por un crecimiento de conciencia. Si no hubieras crecido, ni te pasaría por la mente que te equivocaste.
3. El pasado no existe, solo vive en tu mente con la energía que tu le das para que este presente en tu vida el día de hoy.
4. Por lo anterior traes el pasado al presente con la misma emoción y energía que tenía en el momento de los sucesos, como si hubieran sucedido hoy (que horror ¿no?) es como si siguieras conectada a través del tiempo energéticamente. Por eso es que el tiempo no lo cura (y a veces se incrementa).
5. Hay una buena noticia: Tu nuevo nivel de conciencia te dice que "eso" estuvo mal, nivel que no tenías cuando hiciste lo que hayas hecho. En este nuevo nivel de conciencia el "dolor" del "error" te pide que hagas algo. Esto significa liberarlo, para que fluya
6. Del punto anterior se desprende que martirizarte por lo pasado no tiene sentido. Si puedes hacer algo hoy como remediar el daño, pedir perdón, perdonarte tú, etc... sería una decisión y acción de alto nivel vibracional.
7. Perdonar no significa olvidar, puesto que la vivencia esta registrada en tu mente. Perdonar significa quitarle la carga emocional del recuerdo, quitarle el dolor".
Vamos a seguir unos cuantos días con este tema, porque hay tanta gente que tiene un rencor guardado que lo único que hace es envenenarle la vida. Por favor, aprendan a perdonar, a soltar!
Qué duerman bien y "sueñen con los angelitos"
Cariños y sonrisas
Irene

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Tips para ser feliz


Muchas veces creemos que la felicidad  depende de otros o de cuestiones materiales como ganar la lotería; sin sabe que solo es cuestión de actitud lograr nuestra felicidad.
Solo siguamos estos consejos sobre como ser feliz y los resultados serán lo que esperamos. y esta vez, por ser "especiales" vamos a numerar al reves.
12. Aceptación. Uno de los pasos más importantes para saber como ser feliz es quererte a ti mismo y recordar lo importante que eres, lo mucho que vales, lo inteligente, y capaz, no hay obstáculo que no puedas vencer.
11. Cero envidias. No debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es. Ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas y así sabrás como ser feliz.
10. Sin rencor. Como ser feliz incluye no guardar rencor hacia nadie; ese sentimiento no te deja ser feliz; tú perdona y olvida.
9. Con una sonrisa. Levántate siempre con una sonrisa, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito y poco a poco sabrás como ser feliz.
8. Ayuda a los demás. Sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfadores y que de esta manera, sepan como ser feliz.
7. Momentos. La felicidad no está en los años, meses, en las semanas, ni siquiera en los días. Solo se la puede encontrar en los momentos. La vida siempre tiene derecho a sorprendernos, así que aprende a vivir el presente sin los traumas del pasado ni las expectativas del futuro.
6.- El Humor. La sonrisa es muy importante para mejorar la autoestima. Tomar las cosas con serenidad por muy malas que parezcan, son solo momentos y lo mejor es recordarlas con humor y como experiencia para saber como ser feliz.
5. El Perdón. Mientras tengas resentimientos y odios, será imposible ser feliz. Lo maravilloso del perdón no es que libera al otro de su eventual culpa, sino que te libera a ti de un sufrimiento y así comenzaras a saber como ser feliz.
4. La Fe. Como ser feliz significa tener fe, la fe crea confianza, nos da paz mental y libera al alma de sus dudas, las preocupaciones, la ansiedad y el miedo. Dicen que el hombre llega a ser sabio cuando aprende a reír de sí mismo. Ríe, ríe alegremente… y el mundo reirá contigo.
3. La Actitud. La Felicidad es una elección que puedo hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. Los pensamientos son los que me hacen sentir feliz o desgraciado, no mis circunstancias. Asi se aprende a como ser feliz con una actitud positiva
2. Con lo que se tiene. Como ser feliz y no desear lo de otros, hay que aprender a vivir con lo que se tiene y no con lo que se carece nos ayudará a que nuestra felicidad siempre esté de nuestro lado.
1. Esperanza. La esperanza es una clave importante de cómo ser feliz; no todos los días son iguales, muchas veces hay cosas que nos pueden doler mucho, problemas por resolver y que nos afectan lo único que nos queda es tener esperanza y las cosas poco a poco cambiaran.
Pónganlos en práctica!
Hasta mañana, cariños y sonrisas
Irene














domingo, 2 de septiembre de 2012

NECESIDAD DE AGRADAR

Esto tiene relación con la autoestima, que es un tema que tocamos a menudo.
Si nosotros realmente no nos agradamos o nos apreciamos, sentiremos la necesidad de que los demás siempre nos estén demostrando lo bien que les caemos.
Pero, podemos estar seguros de una cosa: aunque lo hagamos todo bien, no podremos complacer a todo el mundo. Nadie tiene la culpa de ello, todos somos diferentes. Hacer todo lo que nos piden para caer bien a todos está destinado al fracaso. Sólo es posible que los demás aprecien nuestras cualidades positivas y respeten nuestas habilidades, si nosotros lo hacemos primero. Los demás no van a valorarnos sólo porque nos convirtamos en su «siervo» y hagamos todo lo que ellos quieran. Cuando nos respetemos a nosotros mismos, nos daremos cuenta de que ni siquiera nos importan las personas a las que no les agradamos.
Hasta en el caso de que no lo admitamos, los demás pronto se darán cuenta de que la única razón por la que hacemos todo lo que le piden es por nuestra desesperada necesidad de agradar. Los que no tienen escrúpulos se aprovecharán de esto y depositarán cargas aún mayores sobre nostros. Todos sabemos qué tipo de persona se convertirá en nuestros «amigos», siempre que estemos dispuesto a satisfacer sus deseos. Pero ¿necesitamos realmente ese tipo de amistades?
Tenemos derecho a decir no cuando eso es lo que deseamos hacer; como persona asertiva tenemos derecho a defender nuestros derechos, sin olvidar por ello que los de más también tienen derecho a defender a los suyos.
Seamos respetuosos de los derechos de los demás, pero, tambiem, no nos ovidemos de nuestros propios derechos y respetémonos.
Feliz domingo, hasta mañana , cariños y sonrisas
Irene 


sábado, 1 de septiembre de 2012

LA CULPA

Una de las emociones más destructivas del ser humano es el sentimiento de culpa y todos la experimentamos en mayor o menor grado, tanto si es por algo que hemos hecho como por algo que no hemos sido capaces de hacer. No es un sentimiento agradable, por eso, cuando alguien nos pide algo que no queremos hacer, dudamos antes de negarnos por que tememos volver a experimentar ese terrible sentimiento.
Quizá valga la pena analizar qué es lo que nos hace sentirnos culpables y por qué tiene ese efecto sobre nosotros. La predisposición a sentirnos culpables puede haberse originado en la infancia, especialmente si teníamos el tipo de padres o profesores que nos hacían sentirnos culpables por cada falta, por pequeña que fuera, Es evidente que hemos cometido errores en el pasado, como todo el mundo. Todos podemos recordar acciones que desearíamos no haber hecho o palabras que preferiríamos no haber pronunciado. Recordar los errores del pasado es útil sólo cuando aprendemos de ellos. Mirar atrás para aumentar el sentimiento de culpa supone un gran derroche de energía. Sería mucho mejor darle la vuelta a esa energía y emplearla para algún propósito más positivo.
Si hay algo del pasado que le hace sentirse culpable, en vez de intentar confinarlo en algún lugar recóndito de su mente (donde le hará más daño), de téngase a estudiarlo y hágase unas cuantas preguntas.
. ¿Surgen los sentimientos de culpa debido a algún accidente o a una acción deliberada por su par te? La intención es muy importante en sus sentimientos. No es lo mismo romper accidentalmente un precioso ornamento que lanzarlo deliberadamente contra la pared, aunque el resultado final sea el mismo. Si ha cometido un error, lo único que puede hacer es tratar de remediarlo de la forma más apropia da posible y proponerse que no vuelva a suceder.
. ¿Ha cambiado su actitud o su conducta desde el día en que se produjo ese sentimiento de culpa? Si es así, siempre que el cambio sea para mejor, quizá tenga que sentirse agradecido porque esa situación le ha ayudado a ser mejor persona.
. ¿Su sentimiento de culpa se debe a las palabras de otra persona? Algunas personas se sienten muy bien echando la culpa de todo a los demás. En ese caso, reflexione detenidamente sobre la situación. ¿Hasta qué punto fue culpa suya y hasta qué punto esas palabras se debían a la inseguridad del acusador? En el caso de que ambos partan del mismo punto, ¿lo que a uno le parece mal también se lo parece al otro? Si no es así, ¿por qué acepta automáticamente que la opinión de la otra persona era la correcta?