Es porque las oportunidades en la vida nos empujan fuera de nuestras zonas de confort, lo que significa que nunca nos sentiremos completamente cómodos en un principio.
Podemos empezar a creer en nosotros mismos y en nuestras habilidades para hacer frente a esa oportunidad, tener coraje de vivir.
Ese coraje que es el que nos hace falta para luchar, para levantarnos todos los días, para salir de la zona de confort y sobre todo para enfrentarnos a nuestros miedos que son los que nos hacen creer que todavía no estamos listos
Hay que vivir!
Cariños y sonrisas
Irene
Irene













