martes, 23 de abril de 2013

Una sonrisa

Intentemos simplemente estirar las comisuras de los labios y trate de sonreir: Nos sentiremos un poco mejor.
Hagámoslo en forma sincera, como un gesto de cortesía hacia los demás.
Trasmitamos con nuestra sonrisa algo así: estoy bien, me siento bien, estoy cambiando, quiero ver la vida en forma positiva, estoy luchando con mis pensamientos negativos.
Con esto, para empezar estará bien.
Tras hacer varias veces una respiración profunda, probemos de esbozar una sonrisa durante unos minutos y veremos que la química que genera nuestro cuerpo nos hace sentir mucho mejor.
La sonrisa es una señal social de gran valor. Si lo hacemos con sinceridad, como muestra de agradecimiento sincero en nuestras relaciones personales desencadenaremos un cadena de actitudes positivas.
Hagamos la prueba, sonríamos en el momento adecuado, y nos devolverán la sonrisa. Se creará un clima más positivo.
No digamos "gracias" como quien tira un papel a la papelera. Digamos "gracias" y sonríamos.
Nuestra imagen cambiará a los ojos de muchas personas. A muchas personas se les ilumina su rostro cuando esbozan una sonrisa.
Antes de discutir un problema de trabajo con un compañero, tomémonos unos segundos. Tratemos de sonreír, preguntemos por su familia, recordemos algún episodio entrañable para ambos.
Busquemos motivos para sonreír. Seguro que los tiene.
Compartamos generosamente algo que no le cuesta nada: la alegría de vivir cada día, de estar vivos.
Mejoraremos nuestra relación social y  prevendrá de la tentación de criticar.
Hasta mañana, cariños y sonrisas
Irene





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Cariños y sonrisas