lunes, 30 de marzo de 2015

LA ANSIEDAD, QUÉ ES?

Por lo general, nuestros cuerpos toman la decisión de huir o resistir únicamente cuando hay algo real que temer.
Sin embargo, en ocasiones, esto ocurre cuando no parece haber nada que provoque miedo. Sentir miedo sin que parezca existir un motivo claro se denomina ansiedad.
Puede haber otros sensaciones junto con la ansiedad, como una sensación de opresión en el pecho, dolor de estómago, náuseas, o una percepción de que está por ocurrir algo horrible. 
Estos sentimientos pueden ser muy atemorizantes. A veces, la ansiedad interfiere con las cosas que necesitas hacer, como trabajar, aprender o dormir.
En algunos personas, los sentimientos de ansiedad o preocupación pueden aparecer en cualquier momento. O después de que ocurra algo terrible, como un accidente de tránsito.
En otras, pueden aparecer únicamente en determinados momentos, como cuando deben realizar alguna tarea estresante, como rendir un examen, hablar en público
Y en otras personas, los sentimientos de ansiedad están presentes prácticamente en todo momento e impiden que las personas hagan lo que desean.
También podemos hablar de fobias, que son miedos intensos a algo específico, como las alturas, ensuciarse, el número 13 o las arañas.
Otra parte de la explicación tiene que ver con la manera en como se equilibran las sustancias químicas que segregamos y que pueden afectar nuestros sentimientos y actos.
Una de esas sustancias químicas es la serotonina que ayuda a enviar la información de una célula del cerebro a otra.
Pero en algunas personas que padecen ansiedad, esa sustancia química no siempre parece funcionar como debiera.
Además, algunos científicos consideran que una zona especial del cerebro controla la respuesta de resistir o huir. Cuando se siente ansiedad, la respuesta de resistir o huir está siempre activa, aunque no exista un peligro real.
Esto hace que sea difícil concentrarse en cosas de todos los días.
Lo bueno es que es posible tratar con éxito la ansiedad. 
Empezaremos con un médico que podrá ayudarnos a descubrir si nuestra ansiedad se debe a un problema clínico. Tal vez, sea necesario  un terapeuta que nos ayude a encontrar una manera de reducir la ansiedad por medio de la conversación, de actividades, de ejercicios de relajación o con un medicamento (o una combinación de estos elementos).
Por supuesto, si nos encontramos cara a cara con un tigre hambriento y de dientes filosos, sólo podemos hacer una cosa. . . ¡CORRER!
Cariños y sonrisas
Irene

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Cariños y sonrisas