miércoles, 28 de octubre de 2020

EFECTOS DE LA PREOCUPACIÓN SOBRE EL CEREBRO

¿Cómo afecta la preocupación al cerebro?
Estrés, ansiedad, cansancio permanente, falta de energía, pesimismo...
El modo en que afecta la preocupación al cerebro es tóxica, llevamos al límite todos nuestros recursos emocionales hasta experimentar una sensación de amenaza constante.
El modo en que afecta la preocupación al cerebro puede resumirse en una palabra: tóxica.
Así, y aunque esta realidad psicológica no sea más que una emoción natural cuando percibimos una amenaza, en realidad, muchas de nuestras preocupaciones son infundadas y hasta obsesivas, llevándonos a estados de gran agotamiento en los que perdemos la energía, el ánimo y todo atisbo de motivación.
Algo que sabemos bien desde un punto de vista psicológico es que los efectos de preocuparse demasiado pueden ser incluso más peligrosos que aquello que realmente nos preocupa.
Parece un juego de palabras, pero en realidad va más allá. Cuando derivamos en esos estados en los que el estrés intensifica y distorsiona hasta el más mínimo detalle, todo acaba fuera de control, tomamos las peores decisiones y el malestar emocional se intensifica.
Un ejemplo, cuanto más nos obsesionemos por nuestra mala calidad del sueño, más insomnio padeceremos.
Cuanto más nos preocupemos por mostrarnos eficaces y perfectos en nuestro puesto laboral, más fallos llegaremos a cometer.
Así, cuanta más presión le provoquemos a nuestra mente, peor responderá nuestro cerebro. Agotaremos todos sus recursos, más fallos de memoria tendremos y más agotados nos sentiremos. 

No nos pre-ocupemos
Carinos y sonrisas
Irene







domingo, 25 de octubre de 2020

CAMBIEMOS EL “NO VOY A PODER” POR UN ” LO VOY A INTENTAR!

No nos aproximemos cada situación nueva con miedo. Escuchemos esa voz en el interior que constantemente nos dice “no vamos a ser bueno con eso, ni lo intentemos” o tal vez escuchemos la voz diciendo “va a ser muy difícil, no vas a poder”.
El pensamiento *no voy a poder" es un pensamiento negativo sobre nosotros mismos y el valor que nos estamos dando.
Por que no vamos a poder? no lo hemos intentado?
Esa voz interna no es adivina y solo habla desde la casa del miedo.
Entonces, ignoremos esa voz, y digamos “lo puedo intentar” “lo puedo hacer” y “puedo darle mi mejor intento”.
Intentémoslo, tratemos, por que tal vez nos llevemos una sorpresa y descubramos algo nuevo de nosotros.
Tal vez que si lo podemos hacer, tal vez que tuvimos una experiencia nueva y aprendimos algo.
Si lo intentamos y no lo logramos que pasara? nada, igual se nos subirá el autoestima por que tratamos algo nuevo, por que no nos dejamos llevar por el miedo y por que tuvimos el coraje de darnos la oportunidad de crecer como persona.
Cariños y sonrisas
Irene














Ha

viernes, 23 de octubre de 2020

RECOMENDACIONES PARA LA SITUACIÓN ACTUAL

-Preguntarse si el problema tiene solución. ...
-Aceptar la incertidumbre. ...
-Desafiar los pensamientos de ansiedad. ...
-Ser consciente de cómo otros nos afectan. ...
-Practica la atención plena.
La respuesta está en aprender a preocuparnos mejor. 
De lo contrario, tal y como nos explican en un estudio llevado en la Universidad de Cambridge corremos el riesgo de derivar en un trastorno de ansiedad generalizada.
Para lograrlo, para aprender a preocuparnos mejor es adecuado recordar los consejos del destacado psicólogo Albert Ellis. 
Analiza tus pensamientos irracionales. Aunque no lo creas, cerca del 80 % de tus preocupaciones son desmesuradas y no tienen una base lógica.
Habla sobre tus emociones, ponles nombre, desahógalas, sácalas a la luz. 
Es posible que te estés preocupando en exceso por tu trabajo porque, en realidad, te sientes insatisfecho, porque no eres feliz, porque no te satisface. Profundiza en esas ideas.
No tomes decisiones basándote solo en tu estado de ánimo. Antes de decidir y actuar, aplica la calma y pasa cada pensamiento por el filtro de la razón. 
Las emociones son importantes, pero si estas se unen con el razonamiento pausado y centrado, de ese modo actuarás siempre con mayor acierto.
Para concluir, sabiendo cómo afecta la preocupación al cerebro, aprendamos a ser más proactivos. Evitemos caer en esos ciclos de sufrimiento y hagamos uso de enfoques más saludables y razonables.
Cariños y sonrisas
Irene

martes, 20 de octubre de 2020

ESTRÉS Y SITUACIÓN SOCIAL ACTUAL


Voy a volver a publicar un artículo que hoy está más vigente que nunca.
Es un hecho comprobado que los cambios pueden generar periodos de estrés intenso.
Una mudanza, un cambio de trabajo, la muerte de un ser querido o incluso la maternidad, pueden afectar negativamente la salud mental de las personas.
Pero, ¿Qué pasa cuando estos cambios se alejan de la esfera individual y se transforman en un fenómeno colectivo?
Qué duda cabe, en los últimos meses los chilenos, y en general casi todos los sudamericanos, han vivido días alejados de la normalidad. 
Desde las grandes movilizaciones sociales exigiendo cambios, a la violencia y saqueos de grupos descolgados a la represión; los incendios, del bombardeo mediático a las no-verdades de redes sociales y la incertidumbre. Y sumémosle cosas que no había cuando publiqué este artículo: pandemia y cuarentena  
Un alto número de personas están sufriendo trastornos de salud mental por estos días.
Psicólogos explican que muchos perciben un sentimiento de incertidumbre que puede ser detonante de cuadros depresivos, de ansiedad y estrés post traumático, siendo este último el que más se presenta..
“Lo primero que se siente es temor, miedo o desesperanza, pero también aparecen algunos síntomas físicos como sudoración, taquicardia, intranquilidad, dificultad para conciliar el sueño o despertar durante la noche”.
La ansiedad es un sentimiento de recelo, nerviosismo o miedo. 
La fuente de este desasosiego no siempre se sabe o se reconoce, lo cual puede aumentar la angustia que uno siente.
El estrés es una parte normal de la vida activa y puede ayudar a ser más productivo. 
Sin embargo, demasiado estrés o una respuesta fuerte al estrés es dañina.
Esto puede predisponer a tener una salud general deficiente, al igual que enfermedades físicas y psicológicas específicas como infección, cardiopatía o depresión.
El estrés persistente puede llevar a que se presente ansiedad y comportamientos malsanos como comer demasiado y consumir alcohol o drogas.
Los estados emocionales como aflicción o depresión y problemas de salud como la hiperactividad de la tiroides, bajo nivel de azúcar en la sangre o un ataque cardíaco también pueden causar síntomas similares al estrés.
La ansiedad a menudo se presenta acompañada de síntomas físicos tales como:
Dolor abdominal (puede ser el único síntoma de ansiedad, especialmente en un niño)
Diarrea o necesidad frecuente de orinar
Mareo
Resequedad en la boca o dificultad para deglutir
Dolores de cabeza
Tensión muscular
Respiración rápida
Frecuencia cardíaca rápida o irregular
Sudoración
Temblores
Algunas veces, otros síntomas acompañan a la ansiedad:
 Disminución de la concentración
Fatiga
Irritabilidad, incluyendo perder los estribos
Problemas sexuales
Dificultad para dormir y pesadillas
Nombres alternativos: Ansiedad, Estrés, Tensión, Recelo, Sentirse nervioso, Nerviosismo.
Lo primero que hay que hacer es recurrir a un apoyo psicológico, que puede ser un profesional o personas preparadas para ejercer este apoyo
Carinos y sonrisas
Irene

miércoles, 14 de octubre de 2020

LA COMUNICACIÓN CON LOS AMIGOS, LA PAREJA, CON LA FAMILIA EN PANDEMIA

La comunicación es el eje fundamental para que toda situación quede bien resuelta y sea positiva para todos los personas que intervenimos en ella. Ya sea con un a
migo, con un compañero de trabajo, con nuestro jefe, nuestra pareja… Es lo que llamamos comunicación efectiva. 
Ahí entran muchos factores (el entorno, tipo de relación, estado emocional desde el que hablo, el momento en que me emito el mensaje, el lugar… y por supuesto lo mismo para el que recibe el mensaje).
Dada la situación actual mundial que estamos viviendo por el covid-19 y el aislamiento, nuestros pensamientos definen mucho cómo afrontaremos el día de hoy y como saldremos de ello cuando ésto pase. 
Los pensamientos son la suma de las palabras. 
Tenemos un diálogo interno continuo (lo que nos decimos a nosotros mismos) que va a ser detonante de la comunicación con el resto (palabras, tono, gestos….). 
Pregúntate de qué palabras alimentas generalmente tus pensamientos, si son más optimistas o pesimistas (no se, no puedo, no soy capaz, que pensarán de mí, difícil, imposible…)
Llevándolo a la sobreinformación que estamos teniendo ahora mismo. ¿Cómo se queda tu ánimo (sentimientos) después de escuchar el noticiero o leer prensa? 
Te quedas más con palabras como muerte, infectados, contagiados, riesgo, …O te quedas más con palabras como solidaridad, ayuda, voluntarios, buena gestión…
¿Cómo lo 
maneja tu cerebro, cuál es tu emoción predominante y tu comportamiento?
Hay muchos estudios sobre optimismo que demuestran sus beneficios positivos. Para uno mismo y para su entorno.
El optimismo (o la falta de él) se refleja en todos nuestros mensajes (conscientes e inconscientes) y ahora más que nunca además en los mensajes. 
Algunas de las palabras negativas y pesimistas que vemos que se usan con frecuencia en los correos electrónicos o WhatsApp incluyen: malo, desafíos, queja, preocupación, conflicto, difícil, error, falla e imposible.
Pregúntate si usas regularmente 
alguna de esas palabras. Y luego, revisa algunos de tus propios mensajes recientes para encontrar algunas palabras negativas o pesimistas que usas habitualmente y no facilitan la comunicación efectiva.
Vuelve a escribirlos y esta vez, exprésate con un lenguaje más optimista (no lo vamos a reenviar pero sí notarás el cambio en tí mismo y te servirá para tomar conciencia y hábito).
Tener más optimismo no solo mejorará tu satisfacción personal sino que l
as investigaciones científicas han demostrado que el optimismo puede ayudar a reducir el estrés de una persona.
A su vez, a menudo conduce a niveles más bajos de preocupación y ansiedad. 
Y esos son beneficios que cada uno de nosotros debería esforzarse por obtener y compartir con el resto.
Cariños y sonrisas
Irene

martes, 13 de octubre de 2020

QUE ENTENDEMOS POR PERDÒN


Estas son las definiciones dadas por la real academia:
1. m. Acción de perdonar.
2. m. Remisión de la pena merecida, de la ofensa recibida o de alguna deuda u obligación pendiente,
3. m. indulgencia (? remisión de los pecados).
4. m. U. para pedir disculpas.
5. m. U. para interrumpir el discurso de otra persona y tomar la palabra.
6. m. U. en forma interrogativa para expresar que no se ha entendido algo.
Vamos a centrarnos en la definición 2 y 3, lo que nos lleva al significado de la palabra remisión, esta a su vez a remitir y dentro de sus significados vamos a mencionar el que nos interesa:  2. tr. Perdonar, alzar la pena, eximir o liberar de una obligación.
Perdonar tiene un objetivo de “liberar”, no solo al perdonado sobre la falta en cuestión, sino a  nosotros, las víctima o los ofendidos, porque cuando perdonamos y perdonamos a todos los niveles, racional y emocional, nos liberamos de ese resentimiento.
Podemos así transformar y dirigir toda esa energía autodestructiva que consume tanto, hacía otra relación distinta o hacía otra área de su vida que nos proporcione satisfacción.
Cariños y sonrisas
Irene



lunes, 12 de octubre de 2020

PORQUE ES TAN IMPORTANTE PERDONAR?

¿Para qué perdonar?
 Para desechar todo aquello que interfiere en nuestro bienestar, en definitiva para vivir como un ser autónomo, libre y mas feliz

Esto significa que aquellas faltas cometidas por personas de tu entorno deben ser tenidas en cuenta, sacar esa rabia para que no sea destructiva para nosotros y para otros y evitarlas en el futuro.
Sin embargo, es 
imprescindible que una vez que se han tomado las medidas y se ha trabajado sobre ellas, para poder establecer nuevas metas o nuevos apegos, es  perdonar esas faltas.
La situación donde el perdón se hace más importante e imprescindible y en ocasiones más difícil, es en el duelo terapéutico.
Cuando decide despedirse de una relación, especialmente si es de pareja, amistad o familiar y esa persona ha sido muy importante en su vida, y surgieron desacuerdos que hacían imposible ya la relación, el perdonar “de corazón”, el renunciar al resentimiento o a la fantasía de la venganza, supone una de las partes más duras.
Es cierto que cuando se recibe una agresión ya sea intencional y peor aún premeditada, es injusto, nos han herido y las heridas duelen, especialmente sino se cicatrizan bien.
Sin embargo seguir manteniendo ese dolor por nuestro “derecho de justicia” nos convierte en ratones de nuestro propio laberinto, porque nunca seremos capaces de salir de él.
Es un circulo vicioso, intentemos convertirlo en un  circulo virtuoso
Cariños y sonrisas
Irene

lunes, 5 de octubre de 2020

GUÍA PARA SEGUIR ''SOPORTANDO'' EL ENCIERRO VOLUNTARIO U OBLIGATORIO SEGÚN LA ZONA

Te traemos una guía para pasar este tiempo sin ansiedad dentro de tu casa debido al coronavirus. 
Son 12 ideas que te ayudarán a sobrellevar esta reclusión en forma saludable tanto psicológica como físicamente.
Recuerda que debes hacer la cuarentena por tu propio bien, por nuestros mayores y por nuestras familias. ⠀
1. Planifica tu horario
Lo primero que debes hacer, por si todavía no lo estás haciendo, es establecer unas rutinas diarias con un horario establecido. Coge lápiz y papel y haz un horario dónde debes introducir las actividades que vas a realizar a lo largo del día durante toda la semana.
2. Habla con los demás
Es muy importante hablar con otras personas, compartir tus pensamientos y expresar tus sentimientos. 
Hablar con amigos, familiares y vecinos por teléfono, videoconferencia, ventana, etc..
Evitar hablar del coronavirus y de sus posibles consecuencias. Existen todo tipo de temas para conversar, así que antes de establecer contacto piensa de qué te apetece hablar.
Si ves la televisión procura seleccionar programas de entretenimiento, películas, documentales, series… 
4. Diviértete
Busca espacios para el ocio en tu día a día. 
Seguramente tienes muchos gustos y aficiones como la lectura, el cine, la música, la cocina, la pintura, el bricolaje, las manualidades, etc.
Escoge las que más te gusten a ti y lo que más fácil te sea hacer dentro de casa y con las herramientas, útiles e ingredientes que tengas. 
Si no tienes que teletrabajar tienes muchas horas durante la jornada para practicar aficiones que tenías abandonadas por falta de tiempo.
5. Juega
Dedica todos los días un rato a jugar. 
No importa a qué juegues: una partida de videojuego, a las cartas, a las adivinanzas.  
Ya verás como tras ese ratito de juego tu mente lo agradece y te diviertes más de lo que pensabas.
6. Aprende
El día tiene muchas horas y vas a tener mucho tiempo para aprender cosas nuevas. 
Ya sea en libros, manuales o en la red, seguramente puedas ampliar tus conocimientos sobre los temas que más te interesan.
(meditación, cocina, idiomas, nuevas tecnologías, arte, etc.)
7. Aliméntate bien
Es muy importante que mantengas una alimentación lo más saludable posible para fortalecer tu sistema inmunitario y mantener un estado de ánimo positivo: 
Proteinas de calidad, verduras y frutas para así nutrirte de vitaminas y minerales. 
No deben faltar en tus comidas carnes, pescado, verduras, aceite de oliva y fruta fresca. 
Y aprovechar esta cuarentena para probar nuevas recetas de cocina que nunca tenías tiempo de hacer.
8. No picotees
Huye del picoteo de salado o dulce, aunque tengas la cocina a pocos metros. 
La comida procesada y el picoteo a cualquier hora genera más ansiedad, más tristeza, peor salud y más kilos.
9. Muévete
Todos los días debes practicar ejercicio físico.
No te pongas excusas y muévete. 
Da igual si andas por el pasillo, haces una tabla de gimnasia o te pones a bailar. 
Lo importante es moverte cada día. 
Y si eres de las que quiere paz y tranquilidad, lo mejor es hacer una clase de yoga o pilates.
10. Medita
Meditar cada día unos 10 minutos te ayuda a relajar tu cuerpo y tu mente y te aporta más claridad de pensamiento. 
Intenta meditar aunque no sepas hacerlo.
Existen meditaciones guiadas en internet que te pueden ayudar a empezar con la meditación. Y no, no es necesario poner la mente en blanco, sino ser consciente del aquí y del ahora.
11. Respira 
Si todavía no sabes practicar la respiración para calmar la ansiedad ahora es el mejor momento para aprender.
Con ejercicios de respiración puedes serenar tus pensamientos negativos, reducir tus pulsaciones y recuperar un estado de ánimo tranquilo.
12. Descansa
Si quieres mejorar tu ansiedad en la cuarentena debes descansar.  
Si puedes aumentar esas horas de sueño, mucho mejor, ya que aumentarás la capacidad del cuerpo a recuperarse de la fatiga mental.
Eso sí, no te pases el día durmiendo!
Cariños y sonrisas
Irene

sábado, 3 de octubre de 2020

EL BUEN DESCANSO AUMENTA LAS DEFENSAS


Hay lugares que ya han salido de la cuarentena obligatoria, pero otras como el mío, que todavía estamos "encuarentenados" por lo que volveré a insistir en la necesidad de descansar bien.
Muchas personas están durmiendo menos de lo habitual, les cuesta mucho quedarse dormidos o levantarse, o tienen sueños muy vívidos en los que se sienten atrapados o perdidos.
Se trata de reacciones naturales del cuerpo, que se encuentra en un estado de alerta frente a los cambios que vivimos.
Para prevenir estos problemas, diversos especialistas opinan sobre cuáles son las mejores rutinas a nuestro alcance para recuperar el sueño y descansar bien.
Establecer horarios fijos: en estos momentos es muy importante que establezcamos unas rutinas para conseguir un buen descanso. 
“Esto incluye unos horarios de levantarnos y acostarnos que sean estables, además de tener un horario de trabajo y diferenciarlo muy bien del de ocio o el de estar con la familia”.
Es mejor evitar las siestas, o bien limitarlas a un máximo de veinte minutos. 
Se aconseja establecer unas rutinas diarias, que incluyen poner el despertador, asearse, vestirse y arreglar la habitación al levantarse.
Exponerse a la luz natural
La luz natural es uno de los mayores reguladores del sueño, ya que tiene un impacto directo sobre nuestro reloj interno.
“el reloj interno está controlado en gran medida por la hormona melatonina. Los receptores en nuestros ojos son sensibles a la luz azul y le indican al cerebro que es de día, es hora de estar alerta y despertarse”.
Por eso, durante el confinamiento es fundamental exponerse a la luz. 
En caso de tener balcón o terraza, “es recomendable pasar al menos dos horas al día en ellos para que esta luz sincronice nuestro reloj biológico y favorezca el descanso nocturno”. Si eso no fuera posible, se recomienda estar cerca de una ventana.
Ejercicio físico, baños calientes y buena dieta
El ejercicio físico también es muy importante para favorecer el descanso nocturno, ya que este ayuda a regular los ritmos de los ciclos de sueño y vigilia. 
Las duchas o baños de agua caliente, por su lado, también permiten aumentar la temperatura del cuerpo antes de ir a dormir, lo que nos puede favorecer el sueño. 
Y, por último, también es importante seguir una dieta equilibrada y evitar el consumo de cafeína en las últimas horas del día, especialmente si tenemos problemas de conciliación del sueño.
Evitar los dispositivos electrónicos
Otro punto clave para dormir mejor es limitar el uso de los dispositivos electrónicos en las horas previas al sueño, ya que estos nos estimulan y van a hacer que nuestro descanso sea más pobre. 
Estos dispositivos, emiten una luz azul que envía un mensaje contradictorio al encéfalo”.
Tambien las actividades en línea como el cuidado de los contactos sociales o la recuperación de noticias pueden evitar que nos quedemos dormidos”. 
Lo ideal es hasta una a dos horas antes de acostarse”.
Leer y escuchar música
“Antes de dormir, también debemos intentar desconectar de las preocupaciones del día a día, limitarlas y sustituirlas por un ritual relajado, por ejemplo, una lectura monótona que favorezca la relajación previa al sueño y mejore nuestro descanso nocturno”
Otras recomendaciones incluyen escuchar música calmada -especialmente canciones de entre 60 a 80 pulsaciones por minuto- o sonidos de la naturaleza, que nos pueden relajar sin darnos cuenta y, por extensión, ayudarnos a mejorar nuestro sistema inmunitario. 
Porque necesitamos entre siete y nueve horas de sueño y descanso cada día, ya que, “si descansamos poco o de forma irregular, somos mucho más susceptibles a contraer enfermedades e infecciones”.
Cariños y sonrisas 
Irene

miércoles, 30 de septiembre de 2020

LA IMPORTANCIA DE COMO GASTAMOS NUESTRO DINERO Y SU INFLUENCIA EN NUESTRA FELICIDAD

Varios estudios realizados por psicólogos sociales y por economistas sugieren que las personas felices son más productivas y exitosas, por lo que cómo se construye o se destruye la felicidad también es del interés de las organizaciones y de los gobiernos que procuran alcanzar un crecimiento más responsable.
Dos científicos sociales, Elizabeth Dunn de la Universidad de British Columbia en Vancouver y Michael Norton de la Universidad de Harvard, identifican la relación que existe entre la felicidad y la manera en que gastamos nuestro dinero. 
Las investigaciones sugieren que una vez el nivel de ingreso de las personas sobrepasa un umbral en el cual sus necesidades básicas son satisfechas, tener mayor riqueza no necesariamente se traduce en mayor felicidad. 
Al enfocarnos más en cómo gastar mejor nuestro dinero en lugar de como acumular más, nuestra perspectiva es más realista y ya no tenemos la obsesión de tener una mayor riqueza si no en ser más felices.
Si bien tener más dinero permite el acceso a cosas maravillosas como vivir en vecindarios más lujosos y comer en restaurantes más elegantes, también existen algunos costos asociados a una mayor riqueza y que irónicamente, podrían terminar por hacernos menos felices. 
Por ejemplo, el dinero podría convertirnos en personas más egoístas y menos dispuestas a ofrecer y recibir ayuda de otros. 
También podría hacernos menos sociables al dudar más acerca de las verdaderas razones por las cuales otras personas (Incluyendo cónyuges y familiares) buscan nuestra cercanía y amistad. 
También podría hacer que terminemos maleducando a nuestros hijos, al brindarles una excesiva abundancia con bajos niveles de apreciación y esfuerzo.
Por lo tanto,, las conclusiones a las cuales llegan los autores en relación con las maneras en las que deberíamos gastar nuestro dinero para ser más felices se resumen en cinco principios:
1. Comprar experiencias: Las cosas materiales, desde los lápices ordinarios hasta las mansiones extravagantes, terminan por darnos menos felicidad que las compras experienciales, tales como viajes, conciertos y cenas especiales. 
Mientras que la novedad y la satisfacción que obtenemos de las cosas materiales desaparecen con el tiempo, los recuerdos de nuestras experiencias memorables tienden a ser más valiosas y satisfactorias con el tiempo, especialmente cuando involucran sentimientos con otras personas.
2. Hacer del consumo una ocasión especial: Cuando algo que es maravilloso está siempre disponible, con el tiempo tendemos a apreciarlo y a valorarlo menos. Limitar el acceso a las cosas que nos gustan hace que cada vez que la consumimos se convierta en una ocasión especial, renovando nuestra capacidad para disfrutar de ellas. 
Cuando disfrutar de algo que nos gusta no es una experiencia de todos los días, lo apreciamos y valoremos más.
3. Comprar tiempo: Al eliminar tareas que nos generan aburrimiento e insatisfacción para dedicarlo a hacer cosas que nos gustan y nos interesan, aumentamos nuestra felicidad. 
Por ejemplo, podríamos utilizar ese dinero para que nos hagan esas cosas que tenemos que hacer y que no disfrutamos. 
4. Pagar ahora y consumir después: Si bien vivimos en un mundo en el que las tarjetas de crédito nos llevan a hacer exactamente lo contrario, pagar primero y consumir después nos permitiría ser más felices. 
Demorar el consumo nos permite disfrutar del placer de la anticipación, tal como sucede con nuestras vacaciones antes de que ocurran. 
Realizar el pago de manera anticipada y a la vez distanciada del momento del consumo, no solo nos ayuda a excedernos menos con nuestros gastos, sino que cuando llega el momento de consumir, se siente como si este fuera gratis, lo cual nos hace aún más felices.
5. Invertir en otros: Quizás una de las conclusiones más significativas de este estudio, es que gastar nuestro dinero en otras personas, bien sea a través de regalos, invitaciones, o donaciones a causas importantes para nosotros, tienen un impacto positivo sobre nuestra felicidad.
nos hace más felices que cuando lo gastamos en nosotros mismos. 
Y la investigación sugiere que este principio se mantiene tanto en los países ricos y desarrollados, como en países pobres y emergentes. 
Invertir nuestro dinero en otros hace que nos sintamos mejor, que nos sintamos más saludables, y que irónicamente, sintamos en nosotros una mayor riqueza.
Cariños y sonrisas
Irene





sábado, 26 de septiembre de 2020

SIGAMOS CON LOS NIÑOS Y LA PANDEMIA

En los más pequeños ocurre que ellos están todo el tiempo observando y absorbiendo el ambiente generado por los grandes.  
Se está viendo en los niños una mayor predisposición al mencionado «miedo desadaptativo» en los que previamente padecían ciertas fobias o miedos limitantes, pero también en aquellos que han sufrido de cerca las consecuencias más duras del coronavirus. 
«Muchos se han visto inmersos en una atmósfera cargada de emociones desagradables y con mucho menos acceso elegido a información de la que dispone un adulto, puesto que se les da la información que se considera relevante, mientras que otra la van percibiendo sin un orden ni una explicación adaptada».
Por ello, en lugar de ocultar o tratar de tamizar la situación hay que permitirles hacer preguntas. 
Con todo lo que está sucediendo, los niños seguramente tendrán preguntas que pueden no estar haciendo. 
Estas preguntas pueden ir desde lo muy serio (“¿La abuela estará bien?”) Hasta lo que podría parecer una tontería (“¿Seguirá abierta mi heladería favorita?”). 
Anímelos a preguntar y, cualquiera que sea la pregunta, trate de tomar en serio las preocupaciones de su hijo. 
Su objetivo es ayudar a que sus hijos sean escuchados y obtener información basada en evidencia que los pueda tranquilizar en lugar de estar escuchando en las noticias.
Cariños y sonrisas
Irene


lunes, 21 de septiembre de 2020

EL PAPEL DE LOS PADRES EN EL DESCONFINAMIENTO DE LOS NIÑOS


El papel de los padres va a ser fundamental para superar ayudar a nuestros hijos a enfrentarse con éxito al síndrome de la cabaña . van a ser pasajeros, pero si no les prestamos atención y actuamos adecuadamente, pueden suponer un verdadero problema a niños y familias.
1. Es muy importante preguntar a los niños sobre su temor y darles la información que necesiten. 
En el momento actual será el miedo al coronavirus, pero puede ser miedo a cualquier peligro potencial real o imaginario (a que nos roben, a que algo malo nos pase estando en la calle...). 
Por ello, debemos darles la información necesaria, ajustada a su edad y capacidad, para poco a poco desmontar esos temores excesivos y hacerles ver que con las debidas medidas de protección el riesgo se reduce.
2. No obligarles a salir a la calle de golpe, sino ir poco a poco. Podemos empezar por bajar al portal, y poco a poco alejarnos un poco más de casa.
3. Practicar técnicas de relajación y respiración para rebajar la ansiedad antes de salir de casa.
4. Estar tranquilos para que los niños estén tranquilos. 
Si los padres también sienten cierta angustia a salir de casa, los niños verán reforzados sus temores. 
Por lo tanto debemos mostrarnos tranquilos y seguros. 
Nunca podemos olvidar que los miedos también se contagian.
5. Instaurar el paseo diario como nueva rutina y presentarlo como un momento alegre, relajado y divertido. 
Incluso, podéis aprovechar para plantear distintos juegos mientras paseáis (siempre que estos respeten las medidas de seguridad necesarias para evitar contagios).
6. Hablar con los niños de cómo se sienten cuando estemos en la calle y reforzar positivamente el hecho de que salgan. 
Podemos jugar con salir a la calle y comprar algo rico para comer en casa cuando lleguemos y así 'nos damos un premio'.
7. Hablar con ellos sobre qué pueden hacer si en la calle les entra el miedo. 
También resultará muy positivo enseñar a los niños las diferentes medidas de higiene que pueden llevar a cabo para protegerse del contagio. De esta forma, se sentirán más seguros. 
8. Ayudarles a detectar pensamientos negativos sobre el hecho de salir, y cambiarlos por otros pensamientos positivos.
Es importante no sobreproteger y caer en el pensamiento de 'no es necesario salir', ya que de esta manera estaremos reforzando esos temores en los niños y dilatando en el tiempo el momento de enfrentarse a esa situación. 
Y cuanto más tiempo tardemos en enfrentarnos al miedo, más grande y fuerte se hace.
En el caso de percibir que el miedo a salir va demasiado lejos y realmente es algo que limita a tu hijo o hija y le incapacita, será importante acudir a los profesionales de la psicología infantil para que valoren la situación y nos ayuden de forma más concreta a cada caso.
Cariños y sonrisas
Irene


sábado, 19 de septiembre de 2020

MAS PEQUEÑOS TIPS PARA CONVIVIR CON LA PAREJA (Y LA FAMILIA) EN LA CUARENTENA


5. No interrumpir 
Hay que dejar hablar y explicarse siempre, incluso aunque tenga la costumbre de cortarte y te rete permanentemente para buscar la discusión. Uno de los dos tiene que dar ejemplo.
6. Escuchar
Y aprovechando que vas a dejar que tu pareja dé su opinión sin interrumpirla, ¿qué te parece si además la escuchas? 
Cuando hay confianza es muy común dar señales de que se está prestando atención –asentir con la cabeza o mirar fijamente mientras nos hablan– pero muchas veces sin enterarnos de nada y, aunque creas que estás fingiendo de lujo, la otra parte se ha dado cuenta y se va a poner a la defensiva en cuanto detecte el mínimo síntoma de que estás pasando olímpicamente de lo que dice.
“Esto no quiere decir que te conviertas en su psicólogo sino que te centres en la otra persona y trates de entender sus necesidades y preocupaciones”. Y la única forma de conseguirlo es escuchando sus mensajes verbales y observando atentamente para descifrar sus gestos y miradas (pueden decir mucho más de lo que crees).
7. Evita esta palabra: "deberías"
Según el psicólogo Jeffrey Bernstein existe una palabra que convierte las relaciones de pareja en tóxicas y recomienda eliminarla inmediatamente de nuestro vocabulario a la hora de comunicarnos con nuestra pareja. 
Deja de decir a la persona a la que amas lo que “debería” hacer, decir o pensar: “Se trata de un tiempo verbal que se traduce en un juicio de comportamiento con connotaciones negativas hacia la pareja”, explica Bernstein.
8. Olvida los extremos
Discutir desde los extremos corresponde a situaciones irreversibles: Nunca me escuchas, Siempre tenemos la misma discusión, Nunca nos ponemos de acuerdo, Siempre hay que hacer lo que tú quieres… 
Si una discusión se repite con frecuencia,  es que todavía no se ha encontrado una solución. 
Evitarla no es una buena idea y decir abiertamente que no quiere tratarse el tema genera una sensación de apatía y de falta de interés por encontrar una puesta en común satisfactoria.
9. Acepta los remedios (con receta)
“No está de más utilizar remedios cuando sea necesario”. 
Los médicos se refieren a medicamentos que puedan ayudar a solucionar determinados problemas de pareja acudiendo juntos al especialista y consiguiéndolos bajo diagnóstico médico: viagra para la disfunción eréctil, analgésicos para las personas con migrañas, tratamientos para mejorar la apnea de sueño y los ronquidos…
10. Sé amable
 “La estrategia más simple y más eficaz de todas". Tratar con  cariño y amabilidad a nuestra pareja será la clave para que nos trate del mismo modo y mejoremos el respeto, empatía y confianza entre las dos partes. 
A través de  gestos como miradas, sonrisas, caricias, abrazos o besos, o con actitudes como no saltarte el turno de palabra, evitar los comentarios malsonantes o no subir el volumen de la voz, demostrarás que su opinión te importa e interesa y le respetas como persona.
Cariños y sonrisas
Irene