martes, 2 de agosto de 2016

OTRA CREENCIA IRRACIONAL: "NECESITO UN TRABAJO SEGURO PARA SER FELIZ"

Otro tipo de creencia irracional muy extendida es la siguiente “necesito un trabajo seguro para ser feliz”.
Esto no es cierto.
En África y en Asia sin tantas cosas como tenemos aquí son más fuertes emocionalmente. No tener trabajo es un poco malo pero no es el fin del mundo. Tener un trabajo no es necesario para ser feliz.
Lo que nos decimos a nosotros mismos en nuestro diálogo interno tiene que ver con nuestro sistema de valores.
Cuando deseamos mucho algo lo acabamos transformando en una necesidad y nos decimos “quiero mucho algo y si no lo consigo mi vida será un asco”.
Si tenemos nuestras necesidades básicas cubiertas a partir de aquí lo que tenemos son deseos u objetivos, pero no son necesidades.
El problema es que confundimos deseos con necesidades.
Transformamos deseos en necesidades inventadas.
Cada necesidad que nos creamos nos hace más débiles.
Vamos poniéndonos más pesos y nuestra felicidad va siendo cada vez más difícil: tengo que tener un trabajo, todo me tiene que salir bien, tengo que tener novio/novia…
Cariños y sonrisas
Irene

lunes, 1 de agosto de 2016

"NECESITO QUE ALGUIEN ME QUIERA MUCHO"

Otro tipo de creencia irracional muy extendida es la siguiente: “necesito a alguien que me quiera mucho”. 
Nadie necesita una pareja para ser feliz!
Está muy bien pero si no la tenemos también puede estar muy bien. 
Se produce muchas veces “la depresión por abandono” y en esos casos, nosotros nos decimos en nuestro diálogo interno lo siguiente: “estoy solo, he perdido lo más importante, no voy a poder ser feliz”. 
Si nos decimos esto con mucha fuerza nos vamos a creerlo. 
Lo que tenemos que entender es que quedarse sin pareja es un poco malo pero no es terrible. 
Pero si nos decimos que es el fin del mundo y buscamos muchos argumentos para convencernos, al final nos lo vamos a creer. 
Sin pareja y sin hijos podemos tener una vida maravillosa. Hay que creerlo en profundidad.
Cariños y sonrisas
Irene

domingo, 31 de julio de 2016

EJEMPLO DE CREENCIAS IRRACIONALES

Por ejemplo,  un señor se levanta por la mañana para ir a trabajar y se levanta tarde, se sube a su auto, hay muchísimo tráfico y se queda atascado. Pasan 5, 10, minutos de la hora de una reunión que tenía prevista en el trabajo y se va diciendo a si mismo: “Vaya asco de ciudad, que asco de tráfico, con los impuestos que pagamos y  nuestros políticos no hacen nada…”, a todo esto un conductor casi lo choca y se pelea con él “pero que mal educado, donde iremos a parar, que mal que está la gente…”, llega al sitio de la reunión y no encuentra estacionamiento, da un montón de vueltas y no hay manera, y se vuelve a decir a si mismo “vaya un asco de ciudad, los políticos sólo hacen que sacarnos dinero y no solucionan nada…” al final desesperado lo deja en un sitio de carga y descarga pensando que con la duración que iba a tener la reunión no pasaría nada.
Pues bien al final, llegó a su reunión muy tarde, pero esta reunión se alargó mucho y cuando fue a buscar su auto, se lo había llevado la grúa.
Fue a buscar su auto súper malhumorado y pagó la multa.
Llegó a su casa muy tarde, más malhumorado, y su mujer le dijo “Bueno, quizás deberías mirar un poco el tema del coche, porque ya es la tercera vez en el mes que la grúa se te lleva el auto!!”.
El hombre se fue a dormir hecho polvo, diciéndose a si mismo que absolutamente todo lo hacía mal, que no servía para nada y no se pudo dormir hasta las 3 de la mañana pensando “qué difícil que es la vida”.
Y esta creencia irracional se hace carne y terminamos creyendo que no servimos para nada.
Cariños y sonrisas
Irene 

viernes, 29 de julio de 2016

CREENCIAS IRRACIONALES


Creencias irracionales hay millones, pero todas se pueden agrupar en tres categorías:
1. Debo hacer todas  las cosas muy bien o perfectas.
2. Toda la gente me debe tratar bien y quererme.
3. Las cosas me tienen que ser favorables y la vida me tiene que tratar bien.
Estas creencias irracionales, las tenemos que transformar en creencias racionales, estas exigencias las tenemos que transformar en preferencias y por tanto decirnos lo siguiente:
1. Me gustaría hacer todas  las cosas bien, pero no siempre será así.
2. Me encantaría que toda la gente me tratara bien, pero no necesito que me traten bien.
3. Me gustaría que las cosas en la vida me fueran siempre bien, pero eso no va a ser siempre así.
Hay que transformar las exigencias en preferencias sobre nosotros mismos, los demás y sobre la vida. Las exigencias es igual a “debería…” y son una gran fuente de debilidad emocional.
Hay que transformarlas en me "gustaría", bajar un poco las exigencias.
Cariños y sonrisas
Irene

jueves, 28 de julio de 2016

NO TERRIBILICEMOS!!!

Los seres humanos somos máquinas de evaluar lo que nos sucede.
Mientras tomamos un café una parte de nuestro cerebro está evaluando desde como es ese café hasta que vamos a hacer durante el día y mucho más.
Estamos evaluando todo el tiempo. No podemos dejar de hacerlo!
Incluso los monjes en su retiro continúan evaluando, es nuestra "mente conversadora".
El problema es que muchas veces cuando evaluamos lo hacemos mal y evaluamos muchas cosas de las que nos suceden como terribles, cuando no lo son.
Cuando lo que nos sucede lo calificamos como terrible, nos estamos diciendo que si eso nos sucediera no lo podría soportar.
En cambio si decimos que lo que nos sucede es genial, lo que nos estamos diciendo es que si nos pasase eso seguro que seríamos felices.
Dependiendo de cómo haga yo esta evaluación seré más o menos fuerte a nivel emocional.
Si no evalúo bien me haré más débil a nivel emocional.
Un ejercicio que va muy bien es pensar lo siguiente: ¿Qué pasaría si efectivamente pasara lo peor que nos imaginamos?
No evaluar las cosas como terribles es muy importante. Terrible quiere decir que no lo voy a soportar. Es muy importante en psicología no terribilizar.
A veces terribilizamos con cosas muy poco importantes, como por ejemplo que se nos estropee la lavadora. Se nos estropea la lavadora y nosotros a nosotros mismos nos decimos: “vaya desastre, se me estropea todo, no lo puedo soportar…”, esto nos genera una emoción negativa, porque en función de cómo pensamos, así tenemos nuestras emociones.
Cuando terribilizamos lo malo es que nos lo decimos con tanta fuerza que nos lo creemos. Y cuando empezamos a terribilizar, terribilizamos con todo y a veces las cosas que nos ocurren son un poco malas pero no terribles.
Quedarse tetraplégico, quedarse ciego, tener alguna grave enfermedad… son cosas más graves que estropearse la lavadora, y sin embargo si terribilizamos por todo, es como si tuviéramos una grave enfermedad cada día.
Ysi en una adversidad nos decimos que es muy mala, estaremos mucho peor.
Así que NO TERRIBILICEMOS.
Cariños y sonrisas
Irene

miércoles, 27 de julio de 2016

DEPRIMIRSE O ESTRESARSE CUESTA MUCHO TRABAJO


Deprimirse o estresarse cuesta mucho trabajo, hay que hacerlo cada día con mucha fuerza.
De manera natural la gente ni se deprime ni se estresa, es nuestro diálogo interno el culpable, lo hacemos sin darnos cuenta.
A cada uno de los pensamientos que nos hacen débiles les llamamos creencias irracionales.
Cosas que nosotros nos creemos y que defendemos pero que nos hacen más débiles.
Un ejemplo es un niño de 14 años que ha intentado suicidarse en diversas ocasiones. ¿Hay alguna razón?.
Sí ha suspendido por primera vez 3 asignaturas.
Y él niño explicaba “yo voy a un colegio muy bueno, han ido mis hermanos y mi padre. Yo siempre he aprobado.
Además en este colegio hay una regla y es que al final del curso no se puede pasar al siguiente curso con más de dos asignaturas.
Por lo tanto si esto ocurre tienes que repetir curso. Por lo tanto ya no sería suspender, sería el repetir curso ¿me entiendes?, eso sería terrible.
Además en ese colegio sólo se puede repetir curso una vez, si no aprobara me expulsarían y sería insoportable, y si me expulsaran me daría tal trauma que no llegaría a la universidad.
Sería el único que no llegaría a la universidad y no podría soportarlo, sería el tonto y el marginado. Y si me sucediera todo esto estaría condenado a un trabajo aburrido, monótono y claro no podría tener novia y estaría condenado a vivir en soledad”
Cada una de estas creencias que tenía este chico, eran creencias irracionales: Este chico pensaba que estar en soledad, no tener novia, no tener estudios universitarios, suspender era terrible.
Las creencias irracionales son exageraciones de la realidad.
No nos sirven para solucionar los problemas, nos causan un gran malestar emocional y nos hacen débiles.
Nosotros tenemos estas creencias irracionales porque alguien nos ha convencido de ello o bien nosotros nos las hemos inventamos.
Por ejemplo a este chico de 14 años sus padres le preguntaban: “¿Tienes deberes hoy?”, y él les contestaba, “sí ya los he hecho en el colegio”. Y sus padres le decían: “mira que si no haces los deberes vas a acabar como un indigente…”, se fue creyendo que no tener estudios era algo muy grave.
Hay que desprenderse de las creencias irracionales.
Cariños y sonrisas
Irene

martes, 26 de julio de 2016

NO ES LO QUE NOS SUCEDE LO QUE NOS ALTERA, SI NO COMO NOSOTROS INTEREPRETAMOS ESO QUE NOS SUCEDE


Existen tres elementos que conforman nuestro estado mental en cada momento:
1. Conducta.
2. Emociones.
3. Pensamientos.
Conducta, emociones y pensamientos interactúan entre sí para conformar nuestro estado mental.
Si tenemos una conducta anormal por ejemplo estamos encerrados en una habitación durante 6 meses, nos afectará sobre nuestras emociones y nuestros pensamientos, estaremos apáticos, deprimidos…
Nuestras emociones también afectan sobre nuestras conductas y nuestros pensamientos. Si estamos tristes vamos a tener una conducta y unos pensamientos acordes, vamos a decirnos cosas como: no valgo para nada…
Igualmente pasa con los pensamientos. Tanto los pensamientos, como la conducta, como las emociones son válidos para trabajar el mundo emocional.
Los 3 interactúan para conformar mi estado emocional.
La parte de los pensamientos es la parte más importante. Tenemos que trabajar nuestros pensamientos, nuestro diálogo interno. Realmente nuestros pensamientos, nuestro diálogo interno es lo que nos hace fuertes o débiles, y nosotros muchas veces no tenemos esta percepción.
Muchas veces decimos cosas como esta: “Pepe me pone de los nervios”. Esto no es verdad, Pepe hace algo, nosotros nos decimos algo a nosotros mismos con nuestro diálogo interno, algo sobre lo que acaba de hacer Pepe, y es ese pensamiento el que nos hace poner mal, no es lo que ha hecho Pepe.
Ya decía Epícteto en el siglo I d.C. que no nos afecta lo que nos sucede sino lo que nos decimos sobre lo que nos sucede, como interpretamos lo que nos sucede..

lunes, 25 de julio de 2016

EDUQUEMOS NUESTRA MENTE PARA SER MÁS FELICES

Rafael Santandreu, Psicógo catalán, nos dice que  se puede aprender a ser más fuerte a nivel emocional.
Ser fuerte a nivel emocional quiere decir que las emociones negativas nos afecten pero de manera mucho más controlada que cuando somos vulnerables.
Es decir evitar que la tristeza se convierta en depresión, que la inquietud se convierta en ansiedad, que el enfado se convierta en rabia y en ira, que la vergüenza se convierta en timidez pronunciada. Porque si somos vulnerables a nivel emocional podemos limitarnos.
Las emociones negativas es normal tenerlas pero no nos tienen que impedir tener una vida plena.
Hay que desprenderse de los temores absurdos.
De esta manera aprendes a apreciar más las pequeñas cosas de tu vida, si estamos sosegados veremos cosas que antes no habíamos visto (el cielo, las caras de la gente…) y nos va a ayudar a relacionarnos más con los demás.
Aprender a ser fuerte a nivel emocional se debería enseñar en las escuelas.
¿Cuál es el método para conseguir ser fuerte a nivel emocional?. Para conseguirlo necesitamos trabajar. Únicamente viniendo a una charla y escuchando, no cambiamos. Yendo al psicólogo solamente tampoco cambiamos, porque él no se puede meter en nuestra cabeza y zapatear dentro de ella para cambiarnos. Además hay que:
1. Hacer una serie de deberes cada día.
2. Hay que tener apertura mental.
En psicología hay que tener apertura mental, puesto que hay algo que tenemos que cambiar.
El cambio se puede hacer ayudados, pero también por nuestra cuenta, leyendo libros, acudiendo a charlas.
Si estamos muy alterados nos va a costar, pero si tenemos disciplina se puede hacer, es como aprender un idioma.
CON ESFUERZO!!!!
cariños y sonrisas
Irene

domingo, 24 de julio de 2016

DECALOGO DE LAS PERSONAS FELICES 2° parte

Seguimos con el decàlogo
6 No nos preocupemos por lo que otros dicen. La única verdad sobre nuestra vida la tenemos nosotros mismos. El resto de las personas siempre va a opinar sobre lo que dice o hace, pero eso no debe importarnos. Lo único que debemos considerar es cómo nos vemos a nosotros mismos, no cómo lo hacen los demás.
7 Jamás nos olvidemos de sonreír. Nunca olvidemos sonreír. Nunca olvidemos mantener la frente en alto y enfrentar nuestros problemas con buena disposición. Una sonrisa puede mejorar muchas cosas, no lo olvidemos.
8 Cuidemos nuestro cuerpo, alma y mente. Comamos sano, preocupémonos de nuestro cuerpo. Nutramos nuestra mente, adquiramos nuevos conocimientos y siempre seamos más bondadosos. Fortalezcamos nuestro espíritu, disfrutemos de los detalles, eso marcará la diferencia.
9 Abramos nuestro corazón al perdón. Perdonar puede ser una de las cosas con mayor poder para sanar nuestro corazón. Mentalicémonos, abramos su corazón y procuremos perdonar más.
10 Amémonos más a nosotros mismos. Frente a cualquier cosa, jamás olvidemos lo que valemos. Jamás hagamos lo que no nos gusta o no nos hace sentir bien. Valorémonos más, pensemos en nosotros mismos y comprendamos que para que otros nos amen y respeten, debemos amarnos y respetarnos a nosotros mismos primero.
Cariños y sonrisas
Irene
 

 

sábado, 23 de julio de 2016

DECALOGO DE LAS PERSONAS FELICES

Son 10 cosas que nos van a hacer más felices, pero como siempre que es largo, voy a darle 5 hoy y 5 mañana:
1 Quejémonos menos, agradezcamos más.
Es importante que para que podamos sentirnos mejor con las cosas que tenemos, seamos más agradecido. Que tengamos esa capacidad de encantarnos y bendecir todo lo que nos rodea, en lugar de quejarnos tanto por no tener lo que nos hace falta. Veremos que si agradecemos más lo que tenemos, pronto irá sumando y haciendo nuestro eso que tanto anhelamos.
2 Confiemos en que todo lo que pasa tiene una razón. Todo tiene un propósito, y lo importante es lo que aprende de lo que nos sucede. Si pensamos en que todo tiene un motivo, entonces seremos capaz de aprender de las experiencias, en lugar de agobiarnos.
3 Mantengamos un propósito. No es que vivamos planificando siempre, pero sí es importante que tengamos un sueño y un anhelo, y que siempre busquemos alcanzarlo. Luchemos por sus sueños, por lo que queremos, y mantengamos la frente en alto ante las dificultades que se presenten en el camino.
4 Nunca actuemos con violencia. Jamás actuemos dejándonos llevar por la ira. Pensemos fríamente las cosas. Si estamos enojado, mejor démonos un respiro y luego conversemos las cosas de manera calmada. Será mejor para todos.
5 No hagamos a alguien lo que no queremos que nos hagan. No hagamos daño a alguien si no queremos que le pase. Seamos más consciente con lo que hacemos y procuremos actuar bien con las otras personas.

viernes, 22 de julio de 2016

DEBEMOS TRABAJAR PARA ENCONTRAR LA FELICIDAD?


¿La felicidad es una condición que se debe buscar o trabajar para encontrarla?

Lo primero y fundamental es tomar la decisión: ‘quiero ser feliz’.
Una vez realizado esto, tiene dos tareas a realizar:
- la primera, eliminar todo lo que le produzca angustia o cualquier situación negativa (TV, periódicos, revistas, grupos, personas) que opaquen su felicidad;
- la segunda, saber que siempre habrá circunstancias o personas que no se pueden eludir en el día a día, y no perder la paz interior por algo que realmente no tiene tanta relevancia.
Además, mantener una disposición de gratitud por la vida, todo lo que sucede, positiva o negativamente, es una experiencia para aprender.
Cariños y sonrisas
Irene



jueves, 21 de julio de 2016

PAUTAS PARA SER MÀS FELICES

Existen algunas pautas que podremos seguir y nos llevarán a ese estado tan deseado por todos, tal como lo aconsejan los expertos consultados.
Sigamos sus consejos y también seremos parte de las personas felices.
La primera condición para ser feliz es conocerse.
Saber y reconocer, en nosotros mismos, nuestras virtudes (sin falsas modestias), al reconocerlas y decidir vivir la experiencia, consciente de practicarlas, ese alimento del alma que se convierte en una necesidad para estar, para sentirnos vivos, y que sin proponérnoslo nos incita a que hagamos sentir bien a los demás.

¿Por qué hay tantas personas infelices?
Porque la mayoría de nosotros fuimos educados para ser exitosos no para ser felices; fuimos educados para cumplir con un “libreto” (el ‘hay que’ y el ‘toca), el cual no solo es muy difícil de cumplir sino que una vez que se cumple genera mil necesidades más”.

Identificamos la felicidad con una serie de posesiones, atributos y circunstancias que nos la proporcionarán.
Atrapados por la lógica del mundo nos afanamos en conseguir cosas que pensamos nos van a procurar la felicidad, atendemos esta lògica, no a nuestra necesidad espiritual, con lo cual nunca obtenemos permanente satisfacción, ni paz interior o plenitud.
Cariños y sonrisas
Irene







miércoles, 20 de julio de 2016

PERSONAS FELICES

La felicidad está relacionada con una condición interna o subjetiva de satisfacción y alegría, la cual dependerá únicamente de nosotros.

Si hoy nos preguntaran: ¿somos feliz?, seguramente responderíamos que sí.
Muchas cosas nos llenan y nos hacen sentir así.
Por ello es que la felicidad está relacionada con una condición interna y subjetiva de satisfacción y alegría.

En ocasiones los malos momentos y situaciones llevan a hacer sentir que esta felicidad está siendo opacada, por lo que se relaciona con un estado efímero y poco duradero.

Pero, recordemos, la felicidad es individual y depende de cada uno.

“La felicidad es un término que escuchamos todo los días y que nos parece muy familiar, tanto, que cualquiera se atrevería a describirlo, pero en el fondo, ¿sabemos qué es la verdadera felicidad?
Es un sentimiento de plenitud que sale del alma (no es una sensación, ya que esta viene de los órganos de los sentidos), de paz con uno mismo y con los demás.
Cariños y sonrisas
Irene