GRACIAS A NUESTRO ENTORNO

Ayer dábamos gracias a nosotros mismos y hoy daremos:


2) Gracias a nuestro entorno:

Una vez que nos hemos enfocado en nuestro interior y de forma individual, es momento de prestar atención a nuestro entorno más cercano y escribir las gracias a:
  • A nuestro hogar,
  • a la presencia y el cariño de nuestros familiares y amigos, 
  • a nuestras pertenencias y
  • nuestros logros, entre otros.
Con esta segunda etapa, logramos completar un poderoso ejercicio, el cual, mientras con más regularidad leamos, más fácilmente integraremos en nuestra mente, pudiendo convertirse en un hábito mucho antes de lo que imaginemos.

El poder de las gracias tiene un valor indescriptible e inconmensurable y puede hacer verdaderos milagros en cada uno de nosotros.
Ser capaces de decir e integrar sinceramente esta palabra con regularidad, internamente y a los demás, llegando al punto de agradecer por todo, incluso por las dificultades y tribulaciones a las que nos veamos enfrentados, es, sin duda, uno de los mayores logros que podamos tener como seres humanos.
Cariños y sonrisas
Irene

             

 

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